Rajoy dice que sería letal para España que Sánchez siguiese cuatro años más

El expresidente del Gobierno solo da dos opciones: "O Feijóo o el gobierno Frankenstein" ▶ El candidato Francisco Conde pidió volver al "sentidiño" de la época del gallego en la Moncloa
Mariano Rajoy, en Lugo. VICTORIA RODRÍGUEZ
photo_camera Mariano Rajoy, en Lugo. VICTORIA RODRÍGUEZ

Sonrisas, abrazos y aplausos. Así fue recibido este jueves el expresidente del Gobierno y de los populares, Mariano Rajoy, por los militantes lucenses, que llenaron uno de los salones del hotel Méndez Núñez para compartir un desayuno al que asistieron también el exvicepresidente de la Xunta y exconselleiro de Economía y número 1 al Congreso por Lugo, Francisco Conde; Paula Prado, secretaria general del PP en Galicia, y Elena Candia, presidenta provincial del PP, entre otros cargos y también candidatos.

Rajoy llegó al hotel Méndez Núñez con unos diez minutos de retraso sobre el horario previsto y contestó a un par de preguntas de los periodistas que lo esperaban a las puertas del establecimiento donde aseguró que el PP ganó los dos debates televisivos, incluso al que no se presentó.

Ya dentro, Mariano Rajoy fue recibido entre intensos aplausos por los militantes del PP congregados en un acto en el que, previamente a su intervención, tomaron la palabra Francisco Conde y Paula Prado. Conde agradeció a Rajoy su presencia en Lugo, "por buscar un oco na axenda" y pidió volver "á senda do sentidiño, un sentidiño que sempre trasladaches desde o Goberno", dijo el exvicepresidente de la Xunta.

Rajoy también visitó Monforte este jueves. MIGUEL PIÑEIRO
Rajoy también visitó Monforte este jueves. MIGUEL PIÑEIRO

Paula Prado tomó el relevo e incidió en que Rajoy vino este jueves a Lugo y a Monforte "a dar un paseo" mientras que Pedro Sánchez, que también estuvo en la ciudad, "virá a encerrarse nun Auditorio rodeado de militantes do PSOE porque é incapaz de demostrar que pode estar ao carón da xente de a pé".

Mariano Rajoy comenzó su discurso afirmando que estaba "muy contento de volver a Lugo" y añadió: "No podía no estar aquí". Dijo que la convocatoria del acto en el Méndez Núñez, muy numerosa, demuestra que "el PP es un partido vivo, fuerte, pujante" y eso dijo que quedaba patente por el hecho de que "un día de semana, como es hoy, a las diez de la mañana, haya tanta gente aquí, acompañándome en este acto".

El expresidente del Gobierno recordó que "no faltó nada para que el PP se hiciese con la Diputación y con el Ayuntamiento de Lugo y ahora no falta nada para hacerse con ese tercer diputado que se decidirá aquí".

Rajoy afirmó que solo había dos listas: "O Feijóo y el PP o el gobierno Frankenstein". De Alberto Núñez Feijóo dijo que era "el mejor candidato porque no se ganan cuatro mayorías absolutas en Galicia si gobiernas mal". Añadió que el candidato popular a la presidencia del Gobierno "demostró que sabe gobernar para todos, para los que lo votan y para los que no y traerá sosiego y normalidad a España, que está harta de tanta bronca y división".

Mariano Rajoy aseguró, asimismo, que en el PP "no somos bisagristas, somos un partido de gobierno, no un partido chantajista que amenaza a unos y a otros".

Hizo también alusión a que el PP tiene una historia de 40 años y no es un partido transitorio. A este respecto, se refirió a Ciudadanos y a Podemos. "¿Dónde están ahora? No eran un partido", concluyó.

Rajoy mencionó la nueva formación, Sumar, de la que dijo que "primero fue el PCE, luego IU, más tarde Podemos y las Mareas (que creo que desaparecieron). ¡Hay que ver la capacidad de algunos para desaparecer! Ahora suman y luego restan", señaló.

Posteriormente, hizo un balance "de las malas compañías y el gobierno Frankenstein" y puso como ejemplo que "se suprimió el delito de sedición, los indultos del Supremo y la rebaja de penas por malversación a los independentistas catalanes y el traspaso de Prisiones y el traslado de presos al País Vasco". Y concluyó: "Lo peor de todo es la división en la sociedad española y sería letal para España estar cuatro años más así".

Su intervención fue secundada, en varias ocasiones, con aplausos de los militantes, que volvieron a abordarlo tras el desayuno. Pero no fue ese su único baño de multitudes. Fuera del hotel, lo esperaba un paseo por la Praza Maior donde se prestó para hacer selfies con quien se lo pedía y donde también fue asaltado por simpatizantes del partido y curiosos, con quienes se mostró muy cercano.

Paseo y comida en Monforte

El expresidente del Gobierno también conoció este jueves el colegio del Cardenal en compañía del monfortino Francisco Conde, la portavoz del PP en Monforte, Katy Varela, y numerosas autoridades locales y comarcales del partido. Rajoy recordó su estancia en la ciudad del río Cabe para inaugurar hace 20 años el Parador de Turismo y se mostró encandilado por el colegio del Cardenal. Elogió sobre todo el retablo central.

Se dirigió luego hacia el hotel Cardenal para participar en una comida con miembros del PP. De camino, numerosos vecinos (algunos de ellos militantes del PP) lo saludaron. Rajoy incluso se paró con varios para hablar unos minutos o sacarse fotos. Su presencia en Monforte llamó también la atención entre los más jóvenes, que no perdieron ocasión de acercarse a él para conocerlo.

En una de las terrazas, Rajoy se encontró con una extrabajadora de La Moncloa ya jubilada tomando algo. La reconoció y se saludaron amablemente.