Racismo y discriminación ideológica, los delitos de odio más denunciados en Lugo

La fuerzas de seguridad registraron 27 hechos delictivos en cinco años en la provincia, entre los que también hubo varios casos por motivos de orientación sexual. Interior pide más "sensibilización ciudadana" para combatir "la infradenuncia"
Pintada contra la homofobia. XESÚS PONTE/AEP
photo_camera Pintada contra la homofobia. XESÚS PONTE/AEP

Los delitos de odio aumentan en todo el país y Lugo no es una excepción. Aunque las cifras revelan que este tipo de conductas son una ínfima parte de toda la actividad delictiva de la provincia, el problema existe y requiere un ejercicio de concienciación. En cinco años, las fuerzas y cuerpos de seguridad de Lugo recibieron 27 denuncias por delitos de odio: 5 en 2018, 3 en 2019, 6 en 2020, 5 en 2021 y 8 en 2022, el último año del que hasta la fecha se publicaron estadísticas.

Los motivos que llevan a los autores a tratar a las víctimas de una forma totalmente desconsiderada e injustificada son varios, siendo el racismo y la xenofobia los delitos más numerosos, un total de 755 en España a lo largo de 2022. En la provincia lucense también son los hechos más denunciados, junto con la discriminación por ideología. En los últimos cinco años analizados se contabilizaron 10 denuncias de cada uno de estos supuestos. También se recogieron cuatro denuncias por infracciones relacionadas con la orientación sexual o de género, dos por discriminación por sexo y una por discriminación generacional, es decir, por edad. De los ocho casos denunciados en 2022, cuatro fueron por racismo o xenofobia, dos por ideología, uno por orientación sexual o de género y otro por discriminación por sexo. 

En toda España, las fuerzas y cuerpos de seguridad investigaron un total de 1.869 delitos de odio, un 3,7% más que en 2021. Según los datos recabados por el Ministerio de Interior, las infracciones penales por razón de sexo crecieron un 77%, pero aún así, los delitos racistas continúan siendo los más numerosos

Casos silenciados

Como sucede con otros delitos, muchas víctimas de este tipo de conductas no se atreven a denunciar, ya sea por miedo, por vergüenza o por desconocimiento. De hecho, a principios del presente año, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska —que   encabezó la tercera reunión de la Comisión de Seguimiento del II Plan de Acción de Lucha contra los Delitos de Odio— insistió en la  necesidad de aumentar la "sensibilización ciudadana" para combatir el fenómeno de la infradenuncia detectado en este ámbito. "Esto se produce porque gran parte de las víctimas son desconocedoras de su propia condición de víctimas, por lo que dependen de nuestro buen hacer no solo para ser capaces de percibirse como tales, sino también para tener un acceso a la denuncia sencillo, una protección adecuada y una reparación por el delito conforme a los menoscabos sufridos", señaló.

Desde Interior insisten en lanzar un mensaje a la ciudadanía recordando que los delitos de odio constituyen "un ataque frontal y directo" a los principios de libertad, respeto a la dignidad de las personas y a los derechos que constituyen el fundamento del Estado social y democrático de derecho. "Actuar contra los delitos de odio ayuda a mejorar la convivencia de una sociedad multicultural, formada por personas diferentes y, como consecuencia directa, nos ayuda a vivir en una sociedad mejor", apuntan. Las fuerzas y cuerpos de seguridad de la provincia de Lugo también luchan contra estas conductas y animan a las víctimas a denunciar estos delitos desde el primer signo de alarma.

Detenciones en Lugo

La semana pasada, un joven aceptó dos años de cárcel por insultar y amenazar de muerte a una pareja de homosexuales en Lugo. Les dirigió insultos como "marica" o "jodido maricón" y lanzó piedras contra la ventana de su vivienda. El chico reconoció los hechos y fue condenado por dos delitos de amenazas y un delito de odio, tipificado en el artículo 510 del Código Penal, que contempla penas de entre uno y cuatro años de cárcel, así como multas de seis a doce meses.

Este caso no es el primero registrado en Lugo. En diciembre de 2021, el Penal 2 condenó a dos jóvenes y agredieron a dos chicos en el casco histórico solamente porque tenían una bandera de España. "Sois unos fachas. Tenéis que llevar la republicana, que a esa le falta un color", les gritaron antes de atacarles con gran violencia. Los autores reconocieron los hechos y aceptaron penas de dos años de prisión y multas de 300 euros por un delito de lesiones con la agravante de discriminación.

Unos meses antes de este juicio, la Policía Nacional detuvo a seis jóvenes por atacar con palos y barras metálicas un supermercado magrebí sito en el barrio de A Piringalla. Los autores se dirigieron a los trabajadores de forma airada y con expresiones racistas, como "moros", por lo que fueron imputados por un delito de odio. En 2019, otro caso que tuvo trascendencia en Lugo fue el arresto de un joven que profirió graves insultos en las redes sociales contra un futbolista angoleño del filial del CD Lugo, el Polvorín. El detenido realizó comentarios vejatorios contra el deportista, como "tiraflechas", "negro" o "en mi país no quiero gente como vosotros".

Perfil de las víctimas

Según el último informe sobre delitos de odio presentado por Interior, los principales afectados por este tipo de hechos son personas del sexo masculino (59,4%), mientras que el grupo de edad más afectado es el comprendido entre los 26 y los 40 años (31,3%). Los menores constituyen el 12,1% del total de victimizaciones.

En cuanto a la distribución de las víctimas según su nacionalidad, el primer lugar lo ocupan las españolas, con el 60,9% del total. Dentro de los extranjeros, los ciudadanos de Marruecos registran el número más elevado de víctimas (9,9%), por delante de Colombia (3,3%) y de Senegal (2,1%).