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¡Quiero ser funcionario!

Tania López Franco
Tania López Franco
La oferta pública de empleo se ha animado y ellos han visto ahí un futuro seguro, en un momento en el que el sector privado ofrece pocas posibilidades

Noelia Fernández está en plena cuenta atrás. En menos de 10 días, ella estará cogiendo un avión rumbo a Canarias para jugarse su futuro en un único examen. Lleva esperando para optar a una plaza de auxiliar administrativo en el Servicio de Salud canario desde el 2007, cuando salió esta oferta. Fueron años de un parón generalizado de ofertas de empleo público, que este año parece que se ha vuelto a animar. Ella trabaja en el sector privado, sí, cuando le van saliendo cosas, pero el momento no es el mejor. "Fue precisamente cuando empezó a flojear el trabajo que decidí optar por la vía de la oposición", asegura. Ya le da igual el destino, lo importante es conseguir una plaza, "después ya me moveré para irme acercando a Galicia", añade.

No es la primera vez que se presenta. Ya lo hizo en otras dos ocasiones, pero no era igual. "Iba un poco a ver qué pasaba, ahora la apuesta ha sido muy fuerte", dice. En esta recta final, Noelia ha decidido aislarse del mundo y encerrarse en una casa familiar en A Mariña, donde solo se dedica a estudiar. De lunes a domingo y durante al menos ocho horas diarias, para llegar a la meta de esta carrera de fondo. Un paseo por la playa le ayuda a relajarse y a coger fuerzas para seguir ahí, dándolo todo. Busca tranquilidad y un entorno en el que concentrarse al máximo. Ha sido un esfuerzo muy grande durante muchos meses como para tirarlo todo por la borda. "Quiero un trabajo para siempre, estar parado es estresante", afirma.

Noelia Fernández se prepara para opositar con la premisa de que lo importante es conseguir una plaza, sea cual sea su destino en España

Una vez a la semana se desplaza hasta Lugo para ir a la academia. Ella asegura que acudir a clases es fundamental a la hora de enfrentarse a una oposición: "Estoy segura de que sin un preparador no hubiera conseguido ni la mitad. Ellos te dan unas pautas, saben en qué cuestiones debes incidir más... es un apoyo básico".

En este examen, Noelia tiene opciones de conseguir una de las 400 plazas que se ofertan, pero a su lado tiene a otras 46.000 personas que buscan lo mismo. "Si lo piensas te da un vértigo... Está claro que la gente que se desplace hasta Canarias, con el gasto que eso supone, es porque lo lleva muy bien preparado", apunta.

Noelia espera acudir al examen con la tranquilidad suficiente para afrontarlo con la mayor seguridad posible. Después toca esperar a ver resultados.

SIN RENDIRSE. Al igual que Noelia, para Silvia Aguado tampoco es su primera vez. Esta enfermera ya se había presentado en dos ocasiones más, aunque aquello fue una toma de contacto. "Acababa de obtener la diplomatura en el 2007 y con 20 años te ves con toda la vida por delante para prepararlas en serio. Ahora, pasado el tiempo, me arrepiento porque después vinieron unos años de parón en la oferta pública hasta este año, que parece que empiezan a salir más plazas", dice. Acaba de presentarse a las oposiciones del Sergas y ha aprobado, aunque sin plaza. "Sin un tiempo trabajado suficiente es difícil conseguirla, pero es verdad que he mejorado mucho en la lista a la hora de que me llamen para hacer sustituciones", explica satisfecha. Así que toca seguir intentándolo.

Silvia compagina sus estudios como opositora con su trabajo en la privada, en el hospital Virxe dos Ollos Grandes, y sustituciones en el Sergas siempre que la llaman. Esto supone un hándicap y un esfuerzo mayor a la hora de organizar su día a día. "No hay tiempo para nada más que trabajar y estudiar. Ni fines de semana ni festivos, he estado meses encerrada, pero los años van pasando y ahora mismo es la única salida que veo", asegura.

Silvia es optimista y está convencida de que su tesón la va a llevar a conseguir su meta. Marcarse una rutina diaria y, sobre todo motivación, es para ella la receta mágica que puede ayudarle a conseguir una plaza como enfermera en la Administración y asegurarse así su futuro. Al examen acude con mucha presión, porque en unas horas se juega el esfuerzo de tantos meses de trabajo. Pero merece la pena.

Silvia Aguado compagina sus estudios para optar a una plaza de enfermera con su actual trabajo en el sector privado

Ahora toca seguir preparándose para la siguiente prueba. Silvia se ha apuntado a las oposiciones ofertadas por el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha y así hará con cuantas plazas salgan, da igual el destino. "Voy a tomarme un descanso hasta después del verano y luego vuelta a empezar con el temario", asegura con ilusión. Ese ha de ser el espíritu de un buen opositor.

SIN MUCHAS OPCIONES. Tania López Franco terminaba el año pasado sus estudios en la facultad de Formación del Profesorado de Lugo y no vio otra opción que opositar. La oferta no era muy amplia, pero había que empezar a tomar contacto en esa búsqueda de un futuro laboral estable.

Hace unos meses decidía irse a una academia a Santiago a preparar el examen, que ya está a la vuelta de la esquina. Tania opta a un puesto de maestra de Educación Infantil, con una oferta en Galicia de 176 plazas. En las listas está en el puesto 900 y este año han llamado a 600 personas para cubrir temporalmente puestos como maestros. Ahora tiene toda la carne puesta en el asador para, si no consigue la plaza, subir puestos en esas listas y poder empezar a trabajar.

Tania lleva meses estudiando y con una rutina que no ha cambiado, día tras día. Se levanta a las 08.30 de la mañana y ya se sienta en su mesa de estudio. Después, el tiempo justo para comer, veinte minutos de siesta y a continuar. Los sábados va a la academia y el domingo se lo toma de descanso para coger fuerzas para, de nuevo, comenzar la semana. "Es verdad que llega a quemar día tras día, pero si ahora no consigo plaza sí pensaré en buscar un trabajo para intentar compaginarlo con los estudios", apunta. Fuerza de voluntad, constancia y, sobre todo, mucha paciencia, son los requisitos que para Tania debe cumplir un opositor. Ella lo hace y seguirá luchando por conseguir su plaza.

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