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Prevenir el infarto con dos ejemplos

Asistentes al Lipid Day. XESÚS PONTE
Asistentes al Lipid Day. XESÚS PONTE

Pedro Díaz y Víctor Herrán explican sus respectivos accidentes cardíacos para concienciar sobre el colesterol

Pedro Díaz paseaba con sus perros una tarde del pasado noviembre cuando empezó a encontrarse fatal, muy cansado. La fatiga era tan abrumadora que creyó que se trataba de un corte de digestión, se subió a su coche y condujo hasta el Hula. En Urgencias le diagnosticaron un infarto agudo de miocardio y le derivaron con urgencia al hospital de A Coruña. Eran las ocho de la tarde y por entonces Hemodinámica del Hula no trabajaba aún con el horario hasta las diez de la noche. Le hicieron una angioplastia primaria y le colocaron un stent. "Me dijeron que había sido un infarto muy grave y que había estado a punto de morir", explica.

Es uno de esos pacientes cardiológicos que no cumplía los habituales factores de riesgo. "No fumo, no bebo, no soy sedentario, no como mal", cuenta. Su nivel de colesterol global siempre había estado entre 200 y 220, por lo que nunca había recibido tratamiento por ello. Sin embargo, se encontró a los 48 años en una situación en la que nunca creyó verse.

Víctor Herrán también rondaba los 50 cuando sufrió dos anginas y tuvo que ser intervenido para recibir un stent. "Estuve a punto del infarto", explica sobre algo que pasó hace diez años, pero, evidentemente, recuerda como si hubiera sido ayer. Su caso es muy diferente porque sí cumplía varios factores de riesgo. El primero, la diabetes. Además, había sido fumador durante años y, de hecho, dice que confundió inicialmente el dolor de la angina con un dolor en el pecho que notaba si fumaba demasiado. No fue hasta que se le extendió al brazo izquierdo cuando decidió acudir al hospital, al viejo Xeral, donde ingresó en Uci. Como muchos diabéticos, no sabía que, además de controlar los niveles de azúcar, debía hacer lo mismo con los del colesterol.

Unas cien personas recibieron información sobre qué es y para qué sirve en el marco del Lipid Day celebrado en el Hula

Los dos forman parte ahora de los llamados pacientes expertos «pacientes en condiciones de formar en prevención y de dar respuestas cercanas y solventes a la población general— y participaron este miércoles en el Lipid Day, una iniciativa de la Sociedad Española de Cardiología y la Fundación Española del Corazón, con la colaboración de Amgen, que pretende informar de qué es, para qué sirve y cómo mantener unos niveles adecuados de colesterol.

A lo largo de la jornada, unas cien personas pasaron por el expositor instalado por el vestíbulo del Hula y recibieron folletos recordatorios de que el colesterol es una grasa natural imprescindible para la vida, que ayuda a la función hormonal y a sintetizar vitamina D, entre otras funciones.

Existe, además, el llamado colesterol malo, en referencia a las proteínas que transportan los lípidos desde el hígado hasta las células y el bueno, que hace el camino inverso, y lleva el colesterol desde los tejidos al hígado. Conviene tener bajo el primero y alto el segundo.

Los pacientes expertos están en condiciones de ofrecer información sobre prevención de forma cercana y solvente

Para lograr tal cosa es necesario atender a los consejos habituales y mil veces repetidos. La dieta ha de ser equilibrada, hay que hacer ejercicio con frecuencia y abandonar la vida sedentaria, controlar la hipertensión y dejar el tabaco.

"El estrés es otro factor que puede tener mucha importancia en un infarto", recordó Díaz, que también alertó de los peligros de unos niveles de colesterol consistentemente altos en el tiempo.

Algunos de los que este miércoles se acercaron al stand confiaban en poder hacerse una prueba para conocer sus niveles de colesterol, algo que no fue posible. Pero igualmente fueron muchos los que preguntaron por sus intereses particulares a los pacientes expertos.

Pedro Díaz tiene claro cuál fue su principal aprendizaje tras el infarto. "Es posible recuperar la vida anterior. Hay precauciones que deben seguirse, hay que tomar la medicación, no ser sedentario, pero se puede hacer una vida similar a la de antes. Eso es algo que, al principio, creí imposible", dijo.

Prevenir el infarto con dos ejemplos
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