El precio por alquilar un piso en Lugo ya llega a alcanzar los 1.200 euros al mes

Las rentas se han encarecido entre el 10 y el 12% en los dos últimos años, por lo que algún portal la sitúa como la capital gallega en la que más han subido
Una agencia inmobiliaria en la capital lucense. XESÚS PONTE
photo_camera Una agencia inmobiliaria en la capital lucense. XESÚS PONTE

 "No nos lo podíamos creer. Pusimos el anuncio en una plataforma un domingo a última hora de la tarde y al día siguiente ya habíamos recibido 36 llamadas de teléfono y correos electrónicos y alquilamos el piso". Un matrimonio lucense cuenta así cómo le quitaron de las manos en apenas 24 horas una vivienda de la que es propietario, un inmueble de unos 80 metros cuadrados, con dos habitaciones, sito en el barrio de A Residencia.

Esa avalancha de pretendientes se debe a la carencia de pisos en alquiler que se registra en la capital lucense, como sucede en otras ciudades, que ha disparado la renta que tienen que pagar los inquilinos para conseguir un codiciado inmueble.

En Lugo se están alcanzando precios que eran impensables hace unos años. Así una pareja está pagando 1.200 euros por un céntrico piso amueblado, de unos 100 metros cuadrados de superficie, que se encuentra en el entorno del Seminario Diocesano.

"En los últimos dos años se ha producido una importante inflación en el precio. Ha subido entre un 10 y un 12 por ciento", asegura el director de la inmobiliaria Piso Fácil, Diego Pozo.

De hecho un análisis que ha realizado el portal inmobiliario Fotocasa señala a Lugo como la capital gallega en la que más se ha encarecido el arrendamiento de viviendas a lo largo del último año, seguida de Pontevedra y Ferrol. Pero A Coruña y Vigo siguen siendo las urbes en donde resulta más caro alquilar un inmueble para vivir. 

Esa subida es tan acentuada que ya resulta casi tan variada la oferta de pisos en la capital lucense cuya renta supera los 900 euros al mes como la de los que no llega a los 500. Tal es así que del más de un centenar que anuncian entre las tres principales plataformas inmobiliarias una decena está por encima de los 900 euros y una docena no alcanza los 500.

Las viviendas más caras y las más baratas en Lugo

En el ránking de más caro la palma se la lleva un dúplex en plena Ronda da Muralla, a la altura de la Praza do Ferrol, de 225 metros cuadrados y cinco habitaciones, que está en el mercado por 1.400 euros al mes. En la Rúa do Progreso hay un piso de 140 metros cuadrados y tres dormitorios por 1.300 y en la Ronda de Fingoi hay otro dúplex de 248 metros cuadrados y también tres habitaciones, por 1.200.

Al margen de esa clasificación hay media docena de chalés, la mayoría adosados en Acea de Olga y Augas Férreas, de más de 300 metros cuadrados y cuatro o cinco habitaciones, que oscilan entre 1.250 y 2.000 euros.

Los más económicos, que cuestan 270, 300 y 330 euros, son estudios de entre 20 y 30 metros cuadrados, con tan solo un dormitorio, en Acea de Olga, Augas Férreas y Marina Española, respectivamente.

El casco amurallado y Acea de Olga son las zonas más caras de Lugo para alquilar. En el centro el arrendamiento de un piso de unos 90 o 100 metros cuadrados de superficie puede costar entre 900 y 1.000 euros y en la otra entre 750 y 950, según detalla Diego Pozo.

En el otro lado de la balanza se sitúan A Milagrosa, A Piringalla, Sagrado Corazón y O Castiñeiro. Aún así en estos barrios "es difícil encontrar un apartamento por debajo de los 450 euros mensuales", según asegura el director de esta inmobiliaria, que añade que los clientes que demandan un alquiler suelen comentar que "lo ven muy caro".

Una bolsa de unas 150 viviendas

No existe un registro oficial de las viviendas que se ofrecen en alquiler en la capital lucense. La Federación Gallega de Empresas Inmobiliarias (Fegein) las cifra en 120, de las 370 que dice que hay en la provincia de Lugo y las 2.780 en toda Galicia.

Expertos inmobiliarios consultados estiman que puede haber otras 30 que ofrecen directamente sus propietarios, por lo que la bolsa de alquiler rondaría los 150, una cantidad a todas luces insuficiente para una ciudad que supera los 98.000 habitantes.

En esa lista de 150 no estarían incluidos los pisos con deficiencias que dueños ofrecen en b, sin declarar, a personas con menos recursos económicos.

Seguros como precaución

Los expertos inmobiliarios atribuyen, sobre todo, a dos factores la reducción de la bolsa de viviendas para arrendar en Lugo. Uno es que los propietarios han preferido dedicarlas a uso turístico en vez de a alquiler tradicional. Y el otro es que la ley de vivienda "complica" más la situación para los dueños, a juicio por ejemplo del Colegio de Administradores de Fincas de Galicia.

Los propietarios que arriendan una vivienda se suelen cubrir las espaldas en la mayoría de los casos con un seguro de protección jurídica familiar. "Ya casi es una condición sine qua non que nos ponen", asegura Diego Pozo.

En caso de impago esa póliza les cubre a los arrendadores que la compañía aseguradora abona la deuda hasta un máximo de un año, corre con los gastos de la defensa jurídica para desahuciar al inquilino e incluso abona los daños que haya podido causar este hasta 3.000 euros –normalmente con una franquicia de 300–.

Ese seguro puede suponerle al propietario un desembolso de entre el 4 y el 5% de lo que cobra anualmente por el alquiler de la vivienda. Así, según un caso real, en una renta de 550 euros mensuales la póliza cuesta 329. La mayoría de los dueños suelen repercutir ese coste a los arrendatarios.

Para contratarlo la aseguradora requiere que el inquilino le autorice a comprobar que no es un moroso y que le facilite los ingresos que tiene para que así determine si tiene capacidad económica para asumir la renta establecida.