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LUCENSES DE HONOR

Personal sanitario

El personal sanitario recibirá el premio de honor
El personal sanitario recibirá el premio de honor. AEP
La pandemia llevó al límite a los trabajadores de la sanidad por la carga de trabajo, la incertidumbre y el miedo a perder la vida

La cuerda tensó tanto que por momentos se pensó que iba a romper. El sistema sanitario aguantó el envite más fuerte de su historia, con una pandemia que mantuvo a tope de funcionamiento los hospitales durante meses, y además en varias oleadas.

Desde los médicos que están en el primer nivel de atención a los especialistas, pasando por personal administrativo y celadores. También enfermeros y enfermeras y, por su puesto, los encargados de la limpieza. Todos soportaron una carga de trabajo difícil de sobrellevar y temieron justificadamente por sus vidas, sobre todo al principio, cuando todo era incertidumbre.

En esa primera etapa no había mascarillas, ni guantes, ni test, mientras los pacientes llegaban por decenas. Cada día era como cabalgar un caballo desbocado, sin certezas ni previsiones, solo se vivía el día a día y se intentaba salvar vidas. La dinámica habitual se vio alterada: consultas telefónicas, circuitos separados para los pacientes covid, horas y horas empleadas en ponerse y quitarse los trajes especiales... El aplauso de las ocho se convirtió en un gesto de agradecimiento y al mismo tiempo en un grito de ayuda. Toda la población sabía que estábamos en sus manos y ellos pudieron con el reto, mano a mano con la muerte.

El hospital de Lugo fue un modelo para el resto. Las nuevas instalaciones ayudaron mucho y la pericia organizativa hizo el resto para mantener la provincia, en la medida de lo posible, en una situación mejor a la del resto del país. Los fríos datos en el área sanitaria esta vez sí dan una idea de lo que vivimos: 20.168 contagiados, 263 fallecidos, 19.755 curados, 335.778 PCR realizadas, 77.782 test de antígenos y 159.431 del resto de pruebas de detección.

Este premio llega, además, cuando parece que la pesadilla todavía no ha acabado. Los contagios están repuntando y algunos servicios, como la atención primaria, siguen muy tensionados. Además, la incógnita de la llegada del invierno y la conjunción de infecciones respiratorias, sobre todo gripe y covid, amenazan con volver a sobrecargar muchos de los servicios del Hula.
 

Ares encabeza la delegación que recibirá el premio
El premio Lucenses del Año de Honor es una galardón colectivo, por lo que el encargado de recogerlo, al frente de una delegación de representantes de la sanidad pública lucense, será Ramón Ares, gerente del área sanitaria que conforman Lugo, Monforte y A Mariña. Ramón Ares y Rafael Monte, director asistencial y portavoz ante los medios para asuntos del covid, fueron la cara visible de la pandemia, pero detrás estuvo todo el equipo directivo para la difícil organización y, por supuesto, el resto de personal sanitario.

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