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Peces cebra para la enfermedad ultrarrara del pequeño Pelayo

Maribel Quiroga (izquierda) y Laura Sánchez posan en un laboratorio de Veterinaria de Lugo. SEBAS SENANDE
Maribel Quiroga (izquierda) y Laura Sánchez posan en un laboratorio de Veterinaria de Lugo. SEBAS SENANDE
Un equipo de la facultad de Veterinaria de la USC busca tratamiento para el niño, que padece un síndrome CDG

Un equipo multidisciplinar de la facultad de Veterinaria de la USC en el campus de Lugo lidera un proyecto de investigación con peces cebra para avanzar en el tratamiento de enfermedades raras. Concretamente se centran en los defectos congénitos de la glicosilación, más conocidos como CDG, grupo de enfermedades raras y hereditarias, muy graves y complejas debido a la multitud de tejidos y órganos que se ven afectados.

El proyecto está capitaneado por dos grupos de investigadores. Zebrabiores, liderado por la catedrática de Genética Laura Sánchez Piñón, desarrolla modelos de pez cebra para diferentes enfermedades humanas como el síndrome de Charge, el síndrome de Treacher Collins, el autismo o la ataxia da Costa da Morte. Y, por otro lado, Gapavet, un grupo de anatomopatólogos veterinarios especialistas en enfermedades de peces coordinado por Maribel Quiroga, profesora de Anatomía Patológica.

Este proyecto nace con la idea de lograr un tratamiento al CDG que sufre Pelayo, un niño de 2 años y único paciente que se conoce en España con esta mutación, y se lleva a cabo gracias a una campaña de crowfounding, que recaudó más de 10.000 euros desde su puesta en marcha el pasado viernes. La meta está fijada en los 30.000 euros, que financiarían la primera fase de la investigación.

El objetivo de este proyecto conjunto es desarrollar, mediante la tecnología de edición genética CRISPR-Cas9, un modelo de pez cebra, en el que se establezca una mutación que sirva para el estudio de enfermedades ultra-raras.

Estas dolencias se han identificado en un número muy reducido de pacientes y para las que se precisa confirmar la patogenicidad de la variante, es decir, la capacidad de una determinada mutación para producir la enfermedad.

Para ello, se empleará un subtipo del síndrome CDG asociado a una mutación en el gen RFT1.

A partir de ese momento, el equipo investigador ya dispondrá de un modelo para estudiar los potenciales factores desencadenantes, cambios histológicos, metabólicos, y fisiológicos y probar tratamientos específicos, cuentan Sánchez y Quiroga.

Los defectos congénitos de la glicosilación involucran a los sistemas nervioso central, musculoesquelético, inmunitario, digestivo, endocrino y a la coagulación. Se conocen más de 150 enfermedades dentro de este síndrome, que presenta diferentes fenotipos.

En España están registrados aproximadamente 170 pacientes, aunque es muy posible que el número sea más elevado. En estas enfermedades raras cada paciente es único y precisa de un tratamiento personalizado.

La investigación en este campo contribuirá a arrojar luz sobre los mecanismos fundamentales de la glicosilación, lo que puede ayudar, en gran medida, a avanzar en la comprensión de otras patologías más comunes como las enfermedades autoinmunes o el cáncer, entre otras.

Existe una variante "ultra-rara", dice Maribel Quiroga, de la que solamente se describieron 18 casos en todo el mundo, y asociada a una mutación recesiva del gen RFT1.

La mayor parte de los pacientes con esta mutación mueren prematuramente o muestran síntomas graves como problemas psicomotores, epilepsia, pérdida auditiva y trastornos digestivos.

Por ello, todos los esfuerzos investigadores de este equipo multidisciplinar, que realiza la mayor parte de su trabajo en los laboratorios de la facultad de Veterinaria, se centran en ayudar a Pelayo.

MODELOS ANIMALES. Laura Sánchez explica que su trabajo con el pez cebra se divide en varias líneas. Una de ellas es generar modelos animales para el estudio de enfermedades raras.

Para ello se basan en la técnica de la edición genética de CRISPR-Cas9, donde utilizan el gen que posee el pez cebra, con un 85 por ciento de coincidencia con el gen humano. La investigadora lucense manifiesta que en este proceso introducen una mutación para que, en el momento en que esos peces crezcan, sea posible generar una línea de cruzamientos para investigar cómo afecta esa mutación a los diferentes órganos.

De esta manera, los investigadores pueden centrar sus estudios en las afecciones que provoca esta mutación en factores como el comportamiento y el desarrollo del pez cebra.

Sánchez Piñón agrega que estas líneas mutantes tiene un valor extraordinario ya que permiten a los científicos entender mejor los distintos estadios de esta enfermedad ultra-rara. Por tanto, la finalidad principal es conocer más detalladamente esta dolencia al disponer de un modelo animal en el que fijar las futuras líneas de investigación.

Referente a nivel mundial
Los equipos dirigidos por Laura Sánchez y Maribel Quiroga son pioneros y referentes a nivel mundial en investigaciones llevadas a cabo con peces cebra y con su trabajo ponen de manifiesto la alta cualificación de la facultad de Veterinaria de Lugo.

Coordinación
Este estudio se desarrollará en coordinación con la neuróloga Mercedes Serrano y especialista en CDG. La doctora desarrolla un modelo en cultivo celular y levadura sobre los defectos congénitos de glicosilación en RFT1-CDG y evaluar los tratamientos.

Peces cebra para la enfermedad ultrarrara del pequeño Pelayo
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