El pasado, con ojos de verbena

La escuela de baile tradicional OxeitO recreó en la Praza Maior lo que podría ser una fiesta de aldea gallega hace ocho décadas, con varios personajes ataviados con vestimenta de época
photo_camera Airiños da Freba e bailadoras de Oxeito participaron este mércores na Verbena galega d'antes na praza Maior. VÍDEO: XESÚS PONTE

La Praza Maior retrocedió este miércoles en el tiempo y acogió la recreación de una verbena típica de aldea con la música, los bailes, los tenderetes y las gentes de hace 80 años. Para ello, la escuela de baile tradicional OxeitO echó mano de vestimentas y caracterizaciones propiciando un ambiente similar al de aquellas verbenas, recuperadas a través de la memoria de los abuelos de los protagonistas. El resultado es el espectáculo Verbena Galega d’Antes, que llevaron ya al San Froilán en otras ediciones.

Esta verbena es como un microcosmos de la sociedad lucense de la posguerra. Guardias civiles con capa y tricornio, un cura también con capa y sombrero de ala ancha, enfermeras con cofia y capa de nuevo y mujeres con vestidos camiseros, zapatos de pulsera y el siempre presente collar de perlas comparten escenario con otros personajes como el retratista de la verbena (con cámara de fuelle), el emigrante que llega al pueblo con sombrero, traje y maleta, el cacique, la alcaldesa y su secretaria y el ciego tocando la zanfona.

Alrededor del templete de la Praza Maior y como parte del atrezzo, también había un grupo de mujeres merendando con el mantel extendido en el suelo, una taberna, un puesto de rosquillas y otro más con el "paxariño da sorte" para conocer el destino de los allí presentes, muchos de ellos deseosos de echarse un baile en cuanto empezasen a tocar los músicos del templete.

Y así fue. La verbena comenzó con el encendido de los farolillos y el discurso de la ‘alcaldesa’, que dio paso después a  los músicos de Airiños da Freba quienes, ya en el templete, tocaron melodías que recordaban también esas fiestas de antaño.

Tan pronto como la música comenzó a sonar los protagonistas de la recreación se echaron a bailar haciendo gala, en este caso, de todo lo aprendido en la escuela.

Posteriormente, los protagonistas de esta recreación comenzaron a sacar a bailar a gente del público que rodeaba la puesta en escena y a la que, gustosamente, pretendían enseñar algunos pasos a modo de taller de baile.

La verbena finalizó con ganas de volver a celebrar una próxima cita que permitirá al público presenciar lo que eran las antiguas verbenas, más tradicionales que las actuales, y, a la vez,  sumergirse, por unos instantes, en un paisanaje social que ya no existe.

La Verbena Galega d’Antes fue, sin duda, uno de los actos del programa de fiestas de este miércoles que congregaron más gente dada la originalidad y la vistosidad de esta propuesta escénica, tantas veces probablemente relatada por los abuelos de muchos de los presentes al recordar, ya de mayores y ante sus nietos, cómo se divertían en los tiempos en que ellos también eran jóvenes.