Padre e hijo son multados por reclamar a golpes una fianza en una inmobiliaria

Deberán pagar multas de 300 euros por agredir al empleado de la agencia, a la que acudieron para exigir el reembolso de 100 euros
Edificio de los juzgados de Lugo, en la Praza de Avilés. SEBAS SENANDE
photo_camera Edificio de los juzgados de Lugo, en la Praza de Avilés. SEBAS SENANDE

Un padre y su hijo fueron condenados a pagar sendas multas de 300 euros por agredir al empleado de una inmobiliaria de la capital lucense, a la que acudieron para reclamar 1.000 euros de la fianza de un alquiler.

Además de las multas, el magistrado del juzgado de Instrucción número 2 de Lugo les impuso la obligación de indemnizar al herido en la cantidad de 657 euros.

La sentencia considera probado que el 28 de octubre de 2019, sobre las cinco y media de la tarde, los dos acusados acudieron a una inmobiliaria de la capital lucense para reclamar una fianza de mil euros que el hijo y su pareja habían entregado en calidad de depósito para gestionar un alquiler.

PUÑETAZO. Una vez en la oficina, los dos hombres discutieron con un empleado y le propinaron un puñetazo en la cara. Además, golpearon el teclado de un ordenador que estaba sobre una mesa y rompieron un teléfono móvil. A consecuencia de la agresión, el trabajador sufrió varias lesiones en la cara y acabó con las gafas rotas.

Los dos acusados presentaron un recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de Lugo, pero la sala también le da la razón al empleado de la inmobiliaria

En la vista oral por estos hechos, los acusados negaron rotundamente la agresión, aunque reconocieron que existió "una situación de tensión por controversias relativas a la fianza o cantidad entregada para la reserva de un piso", según consta en la sentencia.

Sin embargo, un testigo que prestó declaración durante el juicio afirmó que pudo ver cómo padre e hijo agarraban al trabajador de la inmobiliaria. El juez recuerda además que el denunciante presentó un parte médico de lesiones compatible con el ataque que describe, por lo que considera que existieron pruebas suficientes para vulnerar la presunción de inocencia y condenar a los dos hombres.

Los dos acusados presentaron un recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de Lugo, pero la sala también le da la razón al empleado de la inmobiliaria y confirma la condena dictada por el juez de instrucción.

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