Un paciente agrede a un facultativo en el Hula e intenta precipitarse al vacío

El enfermo arrancó una ventana y sufrió graves cortes en los brazos y en la cara y el médico, que recibió varios puñetazos en el rostro, también tuvo que ser atendido en Urgencias
Estado en el que quedó la consulta en la que un usuario golpeó a un médico. EP
photo_camera Estado en el que quedó la consulta en la que un usuario golpeó a un médico. EP

Un sanitario ha sido de nuevo agredido por un paciente. Esta vez el escenario del caso fue el Hospital Universitario Lucus Augusti (Hula). Un lucense presuntamente le propinó varios puñetazos a un médico y después intentó precipitarse al vacío, tras arrancar una de las ventanas de la consulta en la que protagonizó este altercado. Sucedió este miércoles pasadas las doce de la mañana en las consultas externas del servicio de Traumatología, que se encuentran en la segunda planta del hospital.

El enfermo, de 42 años de edad, acudió a este servicio en el que tenía una cita programada. Durante la consulta, visiblemente alterado, este lucense se encaró con el facultativo que le estaba atendiendo. Durante esa acalorada discusión pasó de las palabras a las manos. Al parecer le propinó varios puñetazos en la cara al médico.

El monitor del ordenador de la consulta saltó por los aires durante la trifulca y los documentos que tenía el facultativo encima de la mesa quedaron esparcidos por el suelo de la estancia.

Tras cometer la agresión, presa de los nervios, el paciente arrancó con una inusitada fuerza una de las hojas de la ventana de la consulta, que tiene 1,80 metros de altura, aproximadamente. Además, rompió el cristal de la ventana en mil pedazos al golpearlo al parecer reiteradamente contra el mobiliario de la estancia, entre el que figuraba una camilla y la mesa en la que se encuentran los productos y materiales para realizar las curas.

La consulta en donde se produjo la agresión. EP
La consulta en donde se produjo la agresión. EP

Tras arrancar esa hoja de la ventana, el presunto agresor intentó precipitarse al vacío desde la segunda planta del Hula, a la altura de uno de los accesos al aparcamiento público del hospital. Pero no pudo ya que al parecer un sanitario se lo impidió al sujetarlo por la espalda.

No ha trascendido quién fue ese samaritano, si la propia víctima o alguno de los compañeros que acudió a auxiliarle al oír los gritos y los fuertes golpes que se registraron en la consulta durante el violento incidente.

El personal del servicio de Traumatología requirió entonces la presencia de los vigilantes de seguridad privada del Hula, que cuando se personaron tuvieron que reducir a la fuerza al agresor, debido a la actitud agresiva que todavía mostraba, pese a que presentaba heridas de gravedad. El suelo de la consulta quedó salpicado de sangre.

El paciente, que fue atendido en el propio servicio de Urgencias del Hula, sufrió importantes cortes en la cara y, sobre todo, en los brazos, que se realizó con los cristales rotos de la ventana. Así manaba mucha sangre de las profundas heridas que presentaba en las extremidades superiores. Además, el agresor se fracturó un hueso de uno de los antebrazos, según se desprende de los primeros resultados del examen médico al que fue sometido.

La consulta destrozada. EP
La estancia destrozada. EP

También fue requerida la presencia de la Policía Nacional. Acudieron entonces varias patrullas. Los agentes custodiaron al paciente mientras le practicaban las curas en Urgencias y a la espera de que se recuperase para proceder a su detención.

En este servicio también era atendido por sus compañeros de profesión el traumatólogo que recibió varios puñetazos en el rostro. No ha trascendido si las contusiones que sufrió revestían consideración.

El presunto agresor del traumatólogo ya era conocido por el personal sanitario y por la seguridad privada del Hospital Lucus Augusti. A principios de este mes se personó en el área de dirección de este centro. Entonces braceó, vociferó y pronunció insultos, pero su actitud agresiva no fue a más.

En ese incidente también tuvieron que intervenir los vigilantes de seguridad y un directivo del Hula llegó a hablar con el usuario para conocer a qué se debía ese comportamiento que estaba fuera de lugar.

Ya protagonizó otro altercado en el centro de salud de San Roque
El lucense de 42 años de edad que agredió a un médico del servicio de Traumatología en el Hospital Lucus Augusti protagonizó otro altercado violento, pero no tanto como el del miércoles. En esa ocasión fue en el centro de salud de San Roque de la capital lucense.
Ese incidente tuvo lugar antes de la pandemia. Entonces también tuvo sus más y sus menos con un médico. El motivo fue al parecer la tramitación de un parte de baja. Durante la discusión que mantuvo con el facultativo le llegó a propinar a este un puñetazo en el pecho. Aquella agresión acabó en un juicio con una condena para su autor.
Episodios de tanta violencia como el de ayer son inusuales, pero sí que con más frecuencia de la deseada se producen agresiones a médicos, enfermeras o celadores. Así se han registrado en los últimos años tanto en el Hula o el centro de salud de San Roque como en el PAC de Fingoi o el hospital de Calde.