jueves. 02.04.2020 |
El tiempo
jueves. 02.04.2020
El tiempo

Las obras en Urgencias ayudan a ordenar los casi cien mil pacientes que ve al año

Varias imágenes del servicio de Urgencias del Hula y, en el centro, Sergio España, jefe de sección; Uxía Olveira, adjunta; Eva Fernández, supervisora de Enfermería; Manuel García Novio, jefe del servicio; Ramón Ares, gerente del área sanitaria; Ángeles Vázquez, adjunta y Ángeles Viña, supervisora de Enfermería.
Varias imágenes del servicio de Urgencias del Hula y, en el centro, Sergio España, jefe de sección; Uxía Olveira, adjunta; Eva Fernández, supervisora de Enfermería; Manuel García Novio, jefe del servicio; Ramón Ares, gerente del área sanitaria; Ángeles Vázquez, adjunta y Ángeles Viña, supervisora de Enfermería.
Cuenta por primera vez con una sala específica para usuarios ya "triados", algo para lo que la media de espera es de seis minutos, y con tres consultas que absorberán los casos menos urgentes

Las obras en marcha en Urgencias del Hula tienen como objetivo reordenar el flujo de pacientes, separar los casi cien mil que recibe el servicio al año según en qué momento de su paso por él se encuentren. Así, cuenta por primera vez con una sala de uso exclusivo de pacientes ya triados; es decir, que ya han explicado al personal sanitario cuál es la razón que los ha llevado hasta allí y estos han estimado la urgencia de su caso.

En el caso del Hula, la media de espera entre que la persona llega al servicio y da sus datos en admisión y el momento en el que recibe primera valoración es de seis minutos. El jefe del servicio, Manuel García Novio, destaca ese tiempo y el interés que siempre se ha tenido en mantenerlo bajo.

El triaje calcula la urgencia de cada caso otorgándoles un color como el de un semáforo. El rojo es para los críticos, emergencias que no esperan nada; el naranja son graves que deben esperar lo menos posible, no más de diez minutos. Sería, por ejemplo, el caso de un accidentado de tráfico grave que ha sido estabilizado en la ambulancia. El amarillo se utiliza para pacientes con una urgencia algo menor y el tiempo máximo de espera en ese caso es de media hora. Los verdes son casos ambulatorios y azules son pacientes con patología no urgente.

El color que se le asigna a un paciente cuando llega puede cambiar mientras espera porque su problema de salud puede empeorar, por ejemplo, pero esa valoración inicial rápida es clave.

Tras la remodelación del servicio, se cuenta ahora con tres boxes fuera del pasillo general y frente a la nueva sala de triados. Allí se pretende atender a todos los pacientes verdes y a parte de los amarillos, de forma que hay usuarios que no pasarán ya a la zona general, el núcleo duro del servicio. Esto ayuda a los profesionales porque les permite separar los casos menos graves de los restantes y a aligerar la zona que tiene la mayor carga de actividad y usuarios. De alguna manera, son consultas que, por su ubicación, funcionan casi como un PAC, pero con acceso a todas las pruebas diagnósticas con las que cuenta un servicio de Urgencias hospitalario.

De cualquier forma, en esas consultas también se ve a pacientes triados como amarillos. Ese es el grueso de los que acuden a Urgencias, el grupo más numeroso desde siempre, según recuerda el doctor García Novio. La mayoría se trata de ancianos, enfermos crónicos y pluripatológicos que acuden con una descompensación. Pese a los programas de atención específica a esos enfermos –destinados a evitar visitas a Urgencias, ingresos y reingresos– siguen constituyendo los principales usuarios del servicio.

Además de las salas de triados, en esa zona habrá una segunda sala para espera de resultados. Allí, los pacientes a los que ya ha visto el médico aguardarán por una prueba o para ser ingresados en caso de ser preciso. Como una de las salas está en obras en este momento, ahora mismo triados y ya vistos comparten espacio, pero en el futuro estarán separados.

Otra de las intervenciones ya visibles en el servicio es la separación física de la sala de espera de Pediatría y de Urgencias generales, debidamente aisladas por mamparas de cristal.

Las obras no se detendrán ahí. El objetivo es acometer cambios también en la zona de urgencias generales. Concretamente, se pretende conseguir disponer de una zona de espera de resultados en mejores condiciones. Ahora es un punto de gran concentración de pacientes, con muy escaso sitio para los acompañantes y privacidad y donde además no hay un lugar asignado para cada enfermo. Se pretende ganar en ese aspecto y favorecer la comodidad de pacientes y acompañantes.

Urgencias del Hula cuenta en la actualidad con 37 médicos para atender las generales, 20 más de los que tenía hace una década, y 11 para las pediátricas. En cuanto al personal de Enfermería, son 50 enfermeras y 37 auxiliares, en las generales, y 11 enfermeras y 6 auxiliares, en pediátricas. El jefe del servicio destaca que se trata de un tipo de Medicina muy vocacional y con capacidad de retener al personal precisamente por esa razón.

Las obras en Urgencias ayudan a ordenar los casi cien mil pacientes...
Comentarios