Conductores y ciclistas: obligados a compartir un mismo asfalto

Los usuarios de bicicletas se duplicaron en Lugo a partir de la pandemia, un aumento impulsado en gran medida por las eléctricas. La tensa convivencia entre ciclistas y conductores dejó el año pasado en la provincia un fallecido, 5 heridos graves y 15 leves
Una patrulla de Tráfico en un control en Lugo con un ciclista. AEP
photo_camera Una patrulla de Tráfico en un control en Lugo con un ciclista. AEP

Hace poco más de un mes, dos grupos diferentes de ciclistas denunciaron al mismo conductor por intentar atropellarlos cuando circulaban por la zona de A Campiña y por una carretera de Pol, respectivamente. Los afectados explicaron entonces que el turismo se acercó a ellos de frente, "a gran velocidad, dando luces y haciendo sonar el claxon, al mismo tiempo que invadía el carril por el que circulaban". Ante esta situación, tuvieron que "tirarse a la cuneta" para no ser arrollados por el coche, que continuó su marcha hacia el centro de la ciudad, donde el conductor fue interceptado y detenido por la Policía Nacional. Este caso es tan solo un ejemplo de la tensa convivencia que mantienen a menudo ciclistas y conductores, abocados a entenderse sobre el asfalto.

En la provincia lucense, tal y como apuntan desde el subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Lugo, el número de usuarios de bicicletas se duplicó desde la pandemia, obligando a los agentes a incrementar la vigilancia para velar por su seguridad, un control necesario y laborioso. De hecho, según los datos que maneja la DGT, el año pasado se registraron en las carreteras lucenses un total de 19 accidentes con ciclistas implicados. Estos siniestros se saldaron con un fallecido -un hombre arrollado por un turismo en una vía interurbana de O Vicedo-; cinco heridos graves: cuatro en vías interurbanas y uno en vía urbana; y 15 lesionados de carácter leve: 9 en vías urbanas y 6 en carreteras interurbanas.

Estas cifras ponen de manifiesto que todavía queda un largo camino por recorrer para que las carreteras de la provincia sean realmente un lugar seguro, con independencia del número de ruedas sobre el que se circule. Conductores y ciclistas deben empezar por conocer las normas y esforzarse en su aplicación.

¿Arcén o calzada? ► Cómo ir en condiciones de seguridad

Tal y como explica el agente de Tráfico José Ramón López, los usuarios de las bicicletas tienen que ajustarse al Reglamento General de Circulación cuando se desplazan por carretera. "Los ciclistas tienen que ir por el arcén, siempre y cuando sea transitable, y solo lo pueden abandonar cuando necesiten ocupar el carril de circulación en descensos prolongados o curvas en pendiente. Si el arcén no es transitable puede circular por la calzada, pero lo más pegados posible a la línea".

La normativa permite además a los ciclistas circular en grupo, pero no de cualquier manera. "Pueden ir en fila de dos en carretera, pegándose todo lo posible a la derecha de la vía. Sin embargo", apunta el agente, "en zonas peligrosas; tramos sin visibilidad, como curvas, o cuando se formen aglomeraciones, no podrán circular en paralelo y tendrán que colocarse obligatoriamente en fila".

Como usuarios de la vía, los ciclistas también tienen que señalizar las maniobras que vayan a realizar. "Tienen que indicar los giros, los cambios de sentido y los de carril. Es obligatorio que indiquen estos cambios con los brazos y, cuando circulan en grupo, es el último quien tiene que señalizar las maniobras", añade José Ramón López. Además, "si circulan de noche, tienen que hacer uso del alumbrado y de alguna prenda reflectante. Y en carretera siempre es obligatorio llevar casco, mientras que en ciudad solamente lo tienen que llevar los menores de 16 años, aunque es recomendable que lo utilice todo el mundo".

Circulando de este modo, los ciclistas no tendrían que suponer un incordio para los conductores, que también tienen que ajustarse a una serie de normas. Tal y como apunta el agente, la velocidad de los coches en carretera puede desestabilizar a los ciclistas, por lo que los conductores deben reducir la velocidad para adelantarles. "Hay que dejar al menos un metro y medio de distancia lateral y el conductor puede rebasar la línea continua para mantener esa distancia, pero el adelantamiento se debe efectuar siempre en condiciones de seguridad", apunta.

Casco urbano ► Evitar zonas peatonales y respetar señales

Los usuarios de bicicletas también tienen que cumplir una serie de normas cuando se trasladan por ciudad. Los velocípedos no pueden circular por aceras ni zonas peatonales y tienen que respetar todas las señales y semáforos. Además, cuando hay carril bici o senda ciclista, deben utilizarlo. "Circular por estos carriles es una recomendación, pero no es obligatorio, salvo que exista una señalización específica que así lo indique", explican.

Según la normativa en vigor, las bicicletas también pueden llevar carga con una anchura máxima de un metro - 0,50 centímetros de cada lado- y pueden llevar remolque, aunque la carga no puede superar el 50% del peso de la bicicleta. Por carretera está prohibido transportar personas en el remolque, mientras que en ciudad rigen las normativas municipales.

El teniente del subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Lugo José Manuel López Santiso señala que los usuarios de bicicletas están cada vez más concienciados con la seguridad vial. "En la provincia de Lugo no hay una cultura de la bicicleta como transporte urbano, sino que se trata mayoritariamente de un uso lúdico o deportivo. En cualquier caso, los ciclistas son cada vez más conscientes de que tienen que cumplir una serie de normas, como por ejemplo bajarse de la bicicleta cuando cruzan un paso de peatones. Nosotros detectamos más infracciones en verano en zonas vacacionales, donde la gente se relaja y a veces no pone el casco o circula escuchando música o utilizando el móvil", explica.

Sanciones ► Las infracciones en bicicleta también se pagan

Incumplir las normas acarrea consecuencias, tanto para los conductores como para los ciclistas. Tal y como explica el teniente Santiso, la infracción que más cometen los usuarios de las bicicletas es circular haciendo uso de auriculares, lo que acarrea una multa de 200 euros. Con esta cuantía también se castiga utilizar el móvil, no respetar la prioridad de paso de los peatones, incorporarse a una vía de forma peligrosa, cruzar un paso de cebra sin bajarse de la bici, no llevar prendas reflectantes, no usar el casco cuando sea obligatorio o no señalizar una maniobra.

Con 100 euros se castigan conductas como circular por la acera o ir en grupos sin orden, mientras que no respetar un semáforo o un stop, o hacer movimientos peligrosos -como ir sin manos o empinar la bici- puede acarrear multas de hasta 500 euros. Además, dar positivo en alcohol implica una sanción que oscila entre 500 y 1.000 euros.

Para los conductores, incumplir las normas en materia de tráfico puede convertirse en un delito contra la seguridad vial, castigado con sanciones económicas, retirada de carné e incluso con penas de cárcel.

"La convivencia entre los diferentes usuarios de la vía es inevitable", concluye el teniente José Manuel López Santiso, "por lo que tiene que haber comprensión respeto, empatía, paciencia y, sobre todo, sentido común".

Accidentes ► Responsabilidad "compartida"

Desde el subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Lugo reconocen que la convivencia entre ciclistas y conductores es complicada e instan al entendimiento. "Las infraestructuras actuales", explica el teniente José Manuel Santiso, "están pensadas para los vehículos a motor, pero desde la pandemia aumentó mucho el número de ciclistas, en gran medida por las bicicletas eléctricas, que permiten hacer largos recorridos con menos esfuerzo".

Vulnerables

"Los conductores tienen que entender que los ciclistas son un colectivo vulnerable y éstos deben asumir que también tienen que cumplir unas normas. En casi todos los accidentes con vehículos y bicicletas implicados, la responsabilidad es compartida", añade.

Tres fallecidos

En los últimos años fallecieron en la provincia de Lugo tres ciclistas: uno de ellos perdió la vida el año pasado en O Vicedo, uno en 2021 en Meira y otro en 2019 en la N-6, en el municipio de Lugo.

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