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DENUNCIA EN CAMIÑO REAL

"Nos fuimos porque mi hijo tenía miedo", dice un afectado por okupas

El inmueble número 20 de la Rúa Yáñez Rebolo tuvo varios pisos okupados, en uno de ellos se registró un incendio el miércoles
El inmueble número 20 de la Rúa Yáñez Rebolo tuvo varios pisos okupados, en uno de ellos se registró un incendio el miércoles
Vecinos de una casa del barrio de A Milagrosa instalan alarmas y cámaras y tapian ventanas para evitar el acceso ilegal a sus pisos ►Han sufrido dos incendios, destrozos en las puertas de entrada y en el mobiliario común y enganches no autorizados a la luz de la escalera

El incendio del pasado miércoles en un piso okupado es el último incidente que se ha registrado en el inmueble número 20 de la Rúa Yáñez Rebolo. Ese episodio ha aireado los sucesivos allanamientos de las viviendas deshabitadas con los que han tenido que convivir en los últimos dos años los dueños de este edificio del barrio de A Milagrosa.

A uno de esos propietarios no le quedó otra alternativa que marcharse debido a que a su hijo, que por entonces tenía 12 años, «le daban miedo» esos inquilinos no deseados. «Fue una pesadilla la etapa que vivimos allí», afirmó este afectado.

Tras rehacer su vida en otro domicilio se encontró con que unos okupas habían allanado el piso que acababa de dejar en Yáñez Rebolo. Entraron por la ventana de la cocina, que da al patio de luces. Cuando tuvieron a bien irse, se apresuró a tapiar ese acceso e instalar una alarma, tanto en su piso como en el trastero que tiene en la última planta.

«Puse la alarma porque si no me volvía loco. Fue la única solución que se me ocurrió. Si salta, la central avisa a la Policía y los puede echar», afirmó el afectado, que precisó que «si no actúas en las primeras 24 horas y acreditas que se ha producido un allanamiento, ya estás pillado».

Este propietario, que prefiere preservar su anonimato, aseguró que lo que les ha tocado vivir en este inmueble de la Rúa Yáñez Rebolo es «un ejemplo de la degradación» que sufre esta zona de A Milagrosa, en la que abundan los edificios viejos.

Otro vecino optó por instalar cámaras de videovigilancia en el interior de su vivienda y un tercero, que sufrió un allanamiento, consiguió desalojar el año pasado a sus okupas tras pleitear en el juzgado.

DAÑOS. El incendio del miércoles no fue el único. El año pasado se produjo otro en un bajo que es utilizado por su dueño como trastero. Los vecinos sospechan que pudo ser causado por los okupas.

El parte de guerra de este edificio, de mediados del siglo pasado, es interminable. Están destrozados el portero automático, los buzones y algunos timbres y apliques de los rellanos. Algunas de las puertas de entrada que fueron reventadas por los okupas están reforzadas con maderos. Los cristales de las ventanas que dan al patio de luces están rotos...

Un cartel que está a la entrada ya ponen en alerta al visitante: «Se ruega a los residentes se abstengan de realizar instalaciones ilegales. La próxima vez los hechos serán denunciados y los infractores tendrán que pagar daños y perjuicios». Los okupas al parecer enganchaban la luz a la de las escaleras.

Ante la inseguridad que se vive en este inmueble, ejempo del estilo racionalista que predomina en la zona -conocida antes como Agro do Rolo-, los propietarios no se atreven a rehabilitarlo.

AQUÍ NO HAY QUIEN VIVA’. Se dice que a perro flaco todo son pulgas y esa expresión también se puede aplicar en este edificio de la Rúa Yáñez Rebolo. Los okupas, siendo el principal, no son el único problema al que se enfrentan algunos de los propietarios. Además de las visitas de los bomberos debido a los incendios, también son frecuentes las de la Policía. Uno de los inquilinos, con problemas psicológicos, arrojó muebles a la calle por la ventana. Otros dos se abrieron la cabeza en una pelea. Los tres ya se marcharon. Ahora hay otro que tiene una orden de desahucio pendiente por moroso. Además, como parece un caso de manual de síndrome de Diógenes, fue denunciado por insalubridad ante la Xunta y el Concello por la basura que acumula en su piso.

Los propietarios consideran que el edificio es «un ejemplo de la degradación» que sufre esta zona del barrio de A Milagrosa PSOE Lara Méndez cree que a Ramón Carballo «nunca se lle viu maior interese por liderar un proxecto de cidade» PP Castiñeira recibió ayer el agradecimiento de sus compañeros por el trabajo que realizó al frente de la junta local del partido

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