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La muralla llega a la temporada alta de turismo llena de maleza

Una de las imágenes de las zonas afectadas. J. VÁZQUEZ
Una de las imágenes de las zonas afectadas. J. VÁZQUEZ

El abandono de los herbicidas químicos y el respeto a la anidación de los vencejos limita la efectividad de las tareas de limpieza ► Investigadores de la USC creen que puede ser efectivo combinar aceites esenciales con solarización, desbroce y descargas eléctricas

La muralla parece estos días un vergel, pero su apariencia no es resultado de la falta de atención, sino de la dificultad de hallar un sistema que permita mantener a raya las malas hierbas sin usar herbicidas químicos ni molestar a los vencejos o dañar las piedras del monumento. El catedrático de la USC Antonio Rigueiro —uno de los investigadores a los que la Consellería de Cultura ha encargado estudiar sistemas que permitan liberar la muralla de especies vegetales— señala que en el último año "non se aplicou ningún herbicida" y que las pruebas que se realizaron a finales de 2017 con aceites esenciales que impiden la germinación mostraron una eficacia alta, aunque solo sirven para impedir la proliferación de las hierbas porque impide la reproducción, pero no para acabar con las plantas que ya existen.

Antonio Rigueiro señala que en el pasado se usó el herbicida químico glifosato para controlar las malas hierbas pero, debido a que la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo calificó en 2015 como producto probablemente cancerígeno y a que su utilización provocó bastante contestación social, ha dejado de utilizarse, a pesar de que el Ministerio de Agricultura sigue permitiendo el uso de este producto en parques y zonas públicas.

A finales del año pasado, los investigadores de la USC probaron en los lienzos de la muralla el efecto de aceites esenciales de distintas plantas labiadas, como lavanda, romero u orégano, que demostraron una eficacia en torno al 80% y 90% en el control de la germinación, tanto en la parietaria judaica, una de las especies más resistentes, como en otras. Sin embargo, este sistema no puede aplicarse hasta los meses de noviembre y diciembre, cuando se produce la germinación masiva.

Antes de aplicar los tratamientos es necesario, además, hacer un desbroce manual de la zona para asegurarse de que los aceites llegan a los bancos de semillas, situados en los huecos entre los sillares de la muralla. De lo contrario, los tallos y hojas de las plantas interceptan el producto. Esa aplicación obliga a hacer un desbroce tardío, a finales de verano, aunque tampoco sería posible hacerlo antes sin molestar a los vencejos, las aves que anidan en los lienzos del monumento entre abril y agosto.

Los investigadores de la USC hicieron una propuesta a la Consellería de Cultura para volver a realizar una aplicación de aceites esenciales en el último trimestre de este ejercicio, igual que el año pasado, pero aún no está firmado el convenio.

De todos modos, Rigueiro explica que el éxito de este método es parcial, pues solo afecta a las semillas o a las plantas extremadamente jóvenes, por lo que habría que combinarlo con otros, como la solarización, un sistema que ya se probó con anterioridad con bastante buen resultado. Se trata de cubrir la zona donde se quiere actuar con plásticos, así se consigue elevar la temperatura en el interior, agostar las plantas y secar las semillas. Sin embargo, tiene el inconveniente estético de que deben colgarse plásticos en la muralla, aunque podría cubrirse por partes y utilizar lienzos decorados, como los que se usan en las obras, indica el catedrático de la USC.

También habría que incluir, explica, el desbroce manual para eliminar las plantas adultas que ya existen. Para este cometido, señala, también podrían utilizarse descargas eléctricas, que se administran a través de un bastón. Sin embargo, apunta Regueiro, "non se pode pensar en ir unha por unha".

Con estas combinaciones se pretende ir reduciendo la presencia de hierbas y evitar que nazcan otras nuevas a partir de semillas. A parte de los herbicidas químicos, también se han descartado otros métodos, como el uso de radiaciones con infrarrojos porque, aunque da buenos resultados en la parte aérea de las plantas, no elimina la raíz. Además, pueden afectar a la piedra del monumento, explica Antonio Rigueiro.

Meteorología
Buen año para las hierbas
A las limitaciones que supone evitar el uso de herbicidas químicos más rápidos y efectivos que cualquier otro sistema, hay que sumar las condiciones meteorológicas de la pasada primavera y lo que va de verano, extremadamente lluvioso, que contribuyen a que las hierbas hayan proliferado y crecido más que en otras temporadas.
Daños
Además de afectar a la imagen de la muralla, la presencia de malas hierbas también influye en su conservación, dado que las raíces de las plantas pueden afectar a la sillería. Cuando la Universidad de Santiago de Compostela realizó los primeros estudios de vegetación, a finales de los 90, se encontraron incluso arbustos.

 

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