El municipio lucense registra una media de cuatro robos con violencia al mes

Las estadísticas oficiales oscilaron poco en el último lustro y la Policía afirma que no hay zonas en la capital especialmente conflictivas ► El detenido por la brutal agresión en Campo Castelo ya está libre y no puede entrar en Lugo Reconoció que utilizó la técnica del "mataleón"
photo_camera Detenciones el pasado septiembre en Campo Castelo tras la brutal agresión a un joven para robarle. XESÚS PONTE
Una mujer de 33 años moría asesinada el pasado viernes en su casa del municipio coruñés de Oza a manos de un delincuente que asaltó su propiedad con la intención de cometer un robo. Es, sin lugar a dudas, el peor final para un suceso que no es un hecho excepcional. Los robos con violencia son uno de los delitos más frecuentes y en el municipio de Lugo ocupan la tercera posición del catálogo de infracciones penales, tan solo por detrás de los hurtos y de los robos con fuerza en domicilios y establecimientos.

Según los datos del Ministerio de Interior, en el municipio de Lugo se registran una media de cuatro robos con violencia al mes. A falta de cerrar el balance del último trimestre, entre enero y septiembre del pasado año se contabilizaron 37 delitos de este tipo. Y abriendo el abanico a la provincia, la cifra asciende a 47, elevando la media a cinco casos al mes. Las estadísticas oficiales no han oscilado demasiado en el último lustro. Así, en 2016 se registraron en el municipio 67 robos con violencia, en 2017 los mismos, en 2018 se contabilizaron 70, y en 2019 bajaron a 57. El año pasado se cerrará con una cifra ligeramente inferior, un descenso en el que han influido el confinamiento y las restricciones derivadas de la pandemia.

La mayor parte de los sucesos registrados en Lugo a lo largo de 2020 no han tenido consecuencias graves para la integridad física de las víctimas, pero generaron un clima de inseguridad entre la ciudadanía. Uno de los casos más violentos se registró en septiembre en la zona de Campo Castelo y creó alarma social en el casco histórico, aunque la Policía asegura que en la capital lucense no hay ninguna zona especialmente conflicitva. En aquel caso, dos hombres y una mujer asaltaron a un adolescente de 17 años en San Pedro y le propinaron una brutal paliza para arrebatarle una cadena y el móvil. Los asaltantes se refugiaron en un piso de Campo Castelo, donde estaba la novia de uno de ellos, y levantaron una barricada con muebles y electrodomésticos para impedir el acceso de los agentes. Finalmente, la Policía Nacional entró en la vivienda y detuvo a las cuatro personas.

La mayoría de los asaltos tuvieron consecuencias graves para la integridad física de las víctimas, pero generaron inseguridad

El autor de la paliza ingresó en prisión, pero actualmente ya está en la calle. Su defensa recurrió el auto de prisión provisional dictado por Instrucción 1 y la Audiencia acordó su libertad. El Tribunal reconoció que el agresor le causó a la víctima la rotura de un incisivo, "mediante puñetazos y patadas, y habiendo empleado, según él mismo reconoció en el juzgado, la técnica conocida como mataleón. (que consiste en sorprender a la víctima por la espalda y pasarle el brazo por el cuello para realizarle un estrangulamiento hasta hacerle perder el conocimiento), a lo que hay que añadir el robo y la resistencia a la actuación policial". Pero aun así, la sala estimó que se trata de un joven de 19 años sin antecedentes y sin recursos económicos, "lo cual atenúa la posibilidad de que trate de sustraerse de la Justicia". El joven fijó su residencia en Betanzos y tiene prohibido entrar en el municipio de Lugo.

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