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La muerte de la mujer forzada a abortar condiciona el primer juicio de la Carioca

García Adán, a su llegada a un juicio en la Audiencia. AEP
García Adán, a su llegada a un juicio en la Audiencia. AEP
Tenía 29 años e iba a ser la principal testigo de cargo contra García Adán y contra el ginecólogo que hizo la operación

Anyi, la chica que supuestamente fue obligada a abortar por José Manuel García Adán tras quedarse embarazada de uno de los clientes del Queens y que iba a ser la principal testigo de cargo en el juicio contra el proxeneta y el ginecólogo que practicó el aborto, ha fallecido sin llegar a ver cómo se hacía justicia. Tenía solo 18 años cuando, víctima de las redes de prostitución de la operación Carioca, se quedó embarazada y sufrió el aborto. Acababa de cumplir 29 cuando, en noviembre pasado, falleció a causa de un tumor cerebral.

Su fallecimiento acaba de ser comunicado a la Audiencia Provincial de Lugo, que tenía señalada la vista por este asunto para los días 15 y 16 de octubre. En principio, el juicio se iba a celebrar el pasado mes de abril, el primero realmente emanado del interminable caso Carioca que iba a sentar a García Adán en el banquillo, pero la pandemia de Covid-19 obligó a su suspensión. De cualquier modo, la Justicia también hubiera llegado tarde para Anyi en abril, cuyo fallecimiento se produjo en Madrid y no fue ni siquiera comunicado a su abogado ni a la Fiscalía.

De hecho, según pudo saber este diario, la noticia de la muerte se conoció de manera casual a través de la madre de la víctima, residente en Suiza, que tampoco parecía estar al día del proceso judicial. No obstante, parece que esta habría comunicado su intención, como heredera de su hija, de continuar con la acusación, aunque ahora debe ser la Audiencia Provincial la que le dé traslado de esta posibilidad para que ella pueda personarse.

En cualquier caso, la muerte de Anyi no acaba con la posible responsabilidad penal de los acusados, ya que la Fiscalía sigue ejerciendo la acusación contra ellos. Solicita para el propietario del burdel Queens, García Adán, y para el ginecólogo Carlos Jesús A.M. cuatro años y medio de prisión, como responsables de un delito de aborto sin consentimiento. No obstante, para el ginecólogo plantea la acusación alternativa de aborto con consentimiento fuera de los casos permitidos por la ley, lo que rebajaría la posible pena a un año y dos meses de cárcel. También implicaría la inhabilitación para ejercer la profesión, aunque esto carecería de eficacia dado que ya hace tiempo que está jubilado.

Habría sido el propio Adán quien la acompañó a la clínica, el 6 de abril de 2009, donde se le practicó una operación que Anyi describió como un infierno

En su escrito de acusación, el ministerio público recoge como a principios de 2009 la joven, que entonces tenía 18, trabajaba como prostituta en Queens y mantuvo relaciones con un cliente habitual, un conocido empresario de Lugo, del que supuestamente se quedó embarazada. Cuando le comunicó que el hijo era suyo y que estaba decidida a tenerlo, el hombre se puso en contacto con un policía local muy cercano a García Adán. El proxeneta, según la Fiscalía, “prevaliéndose de su superioridad sobre ella y de la situación personal de esta, que tenía 18 años y carecía de familiares en España, la conminó para que abortara, diciéndole que si no abortaba no podría trabajar en el club, que era imposible que pudiera tener el hijo y que él mismo prepararía todo lo necesario, a sabiendas de que ella quería continuar con su embarazo... El conocimiento que la víctima tenía de anteriores comportamientos violentos de Adán motivaron que ella, temiendo que pudiera ocurrirle algo a ella o a su familia, acudiera a la cita con el ginecólogo”.

Habría sido el propio Adán quien la acompañó a la clínica, el 6 de abril de 2009, donde se le practicó una operación que Anyi describió como un infierno. Tanto que, según parece, posteriormente tuvo que ingresar en un centro hospitalario a causa de una infección porque le habían dejado parte de placenta dentro.

La descripción que realiza la Fiscalía de las condiciones de la clínica que el ginecólogo dirigía en la Rúa da Raíña y de las circunstancias de la operación es bastante contundente: pese a que Carlos Jesús A.M. conocía que la chica estaba presionada, realizó el aborto “careciendo de los medios sanitarios adecuados, sin contar con personal de auxilio o enfermería y sin recabar consentimiento expreso... puso fin al embarazo por el método de aspiración endouterina, destruyendo el producto de la concepción sin usar anestésico alguno”. Además, “carecía de los permisos reglamentarios exigidos para ello, ya que no le había sido concedida ni la licencia para funcionar como clínica, ni siquiera como consulta”.

Por estos hechos llegaron a estar en prisión, además de Adán y el policía local implicados en la operación Carioca, el empresario que supuestamente la dejó embarazada y el ginecólogo. Sin embargo, durante la tramitación de la causa, la Fiscalía no encontró motivo para acusar al policía y la Audiencia eximió al empresario.

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