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Miguel Couto: "En dos años no fui capaz de sacar informes adelante; en urbanismo no manda el concejal"

Miguel Couto. XESÚS PONTE
Miguel Couto. XESÚS PONTE

Su reciente dimisión como concejal de urbanismo de Lugo causó un terremoto en el gobierno local. Miguel Couto ha guardado silencio sobre los motivos de su marcha. Hasta ahora, y es mucho más grave que un simple desencuentro político.

Fue uno de los de los fichajes estrella de Lara Méndez, el hombre que llegaba para reactivar un área de urbanismo casi paralizada. Nadie puede negar que Miguel Couto lo intentó: su trabajo era alabado por arquitectos, ingenieros, promotores y hasta por la oposición. Por eso su dimisión en el momento en el que estaba en alza causó tanto impacto. El detonante fue el rechazo a última hora de los jefes de arquitectura y urbanismo que él había propuesto y el nombramiento de otros. Su marcha saca a la luz pública con toda crudeza un quiste que lleva años creciendo en uno de los órganos vitales de la ciudad. 

¿Está ya vacunado? 
No cumplo con la edad. Estoy deseando, me da igual la que sea. 

¿Y contra la política, está ya vacunado? 
Sí, yo creo que también. 

¿Qué tal los efectos secundarios? 
No fueron muy dolorosos, lo llevé bastante bien. La verdad es que la experiencia fue muy positiva. Fue corta, intensa y la califico como muy positiva. Al final sufrí una serie de situaciones y no hay que darle más vueltas. 

Vaya, yo creía que estábamos aquí para darle vueltas. ¿No cree que los ciudadanos merecen más explicación de los motivos de su dimisión que la de "motivos personales" que traslada el Concello? 
Es que al final es un asunto personal mío. 

¿Que personalmente no aguantaba más y dijo hasta aquí hemos llegado? 
Sí, pero llegué hasta ahí por una situación de coherencia personal. A lo largo de mi trayectoria profesional siempre he tratado de ser una persona muy coherente con lo que hacía y lo que decía. Llegó un momento en que yo veía que en el futuro iba a ser muy complicado mantener esa coherencia y decidí que antes de no poder seguir trabajando como venía haciendo, era mejor no engañar a nadie. Tengo una actividad en la que puedo desarrollar mi vida profesional, esto fue un paréntesis, y le agradezco mucho a Lara Méndez que me haya dado esa oportunidad, pero no pasa nada. Antes de encontrarme mal conmigo mismo y de no dar la respuesta que yo creo que debe tener la sociedad lucense a una serie de problemas que hay ahora mismo en urbanismo, pues decidí irme. Si no puedo aportar, no pinto nada aquí.

Llegué a un punto en que me planteo: ‘¿Yo soy capaz de resolver esto?’ No. Si no puedo aportar, no pinto nada aquí

¿Qué circunstancias iban a afectar a esa coherencia? ¿El detonante fue realmente que le impusieran unos jefes de servicio en lugar de los que usted quería? 
Son más cosas, aunque el nombramiento es lo más visible. En cualquier análisis de causas, y yo vengo de ese mundo, hay causas inmediatas, las evidentes, pero por debajo hay cosas más importantes. Se trata de dificultades en el día a día; yo tengo una forma de trabajar y una forma de gestionar en la que quiero ir a una determinada velocidad y alcanzar unos objetivos y la gente que trabaja allí dentro no tiene esa misma visión. Chocaba muchas veces. 

¿La gente que trabaja dentro del gobierno local o dentro del área de urbanismo? 
Sobre todo en el área de urbanismo. Tenían otra visión. Pero cuando haces un análisis y ves que de diez o doce planes, tanto parciales como especiales, que llevan más de cuatro años presentados y que ninguno avanza ni evoluciona, tengo que preguntar por qué, cuáles son los motivos. Y no los hay, o no son racionales. Así que hay un problema de fondo muy importante. Esa gente que me está preguntando todos los días cómo va un asunto u otro y a la que yo le digo que no se preocupe que va a salir dentro de quince días, cuando yo sé que no es así, es lo que me produce un problema de coherencia. Me planteo: ¿yo soy capaz de resolver esto? No, no soy capaz, que venga otro y lo resuelva. 

Lo que está planteando usted es un problema muy serio, uno enquistado en el área de urbanismo. 
Es un problema muy serio, real, de algo que lleva ahí mucho tiempo y no hay manera de cambiar esos mecanismos. 

¿No vio manera de solucionarlo? 
Yo no. Lo intenté y no fui capaz. Quizás los cambios que quería hacer podrían haber facilitado la solución del problema, pero como no se pudieron hacer... 

¿Esos cambios no se pudieron hacer por la oposición de la estructura funcionarial o también hubo oposición dentro del gobierno? 
Yo estaba cómodo en el gobierno, no tuve ninguna presión, trabajé libremente. Pero había unas propuestas para unas libres designaciones para las jefaturas de arquitectura y urbanismo y en el último momento, debido a múltiples problemas, unos más lógicos que otros, no se pudieron llevar a cabo. Sin esas designaciones, lo que había ya lo estábamos viendo, la trayectoria es el punto en el que estamos ahora mismo. 

Creo que a la ciudadanía le preocupará mucho más escuchar esto que si fuera simplemente un problema político. 
Es un problema real de la ciudad y que sabe todo el mundo que vive en Lugo, no lo he descubierto yo. 

¿Me está diciendo que en la concejalía de urbanismo no manda el concejal de urbanismo? 
No, en el servicio de urbanismo el concejal firma, propone cosas. Se puede comprobar, los informes están ahí, por años. En dos años no fui capaz de sacar informes adelante. Hablemos del 5% que falta de aprobar del PXOM: se generó la documentación, se remitió a la Xunta, mantuvimos reuniones, llegamos a un acuerdo y sigue sin salir eso; está pendiente de que el Concello genere una serie de documentación a través del equipo redactor. Lo difícil era llegar a un acuerdo, pero ahora hay que generar esa documentación, y es ahí donde están las dificultades. Yo trabajo planificando cosas, con gente, tareas y plazos; utilizo herramientas de gestión de proyectos que intenté incorporar a la gestión diaria del Ayuntamiento y venían con problemas como que tenían que darse de alta en internet. ¿Qué problema es darse de alta en una aplicación colaborativa de proyectos que usan todas las empresas? Lo que hice es, a partir de la administración electrónica que estaba implantando, sacar información y presentársela: mira, fulanito tiene tantos expedientes asignados, ha hecho estos y le faltan estos... Cuando un día le enseñé a un jefe de servicio la actividad que se había hecho en todo 2020, su respuesta fue que yo medía las cosas por palitos, que no estaba teniendo en cuenta la calidad de ese trabajo. Correcto, pero primero es hacer el trabajo y luego ver su calidad. Además la calidad del trabajo la tendrán que medir fuera, el perceptor, el usuario. Pues cosas de estas, que son el abecé de la gestión, allí hay muchas dificultades para aplicarlas. Ante eso, ¿qué haces? 

Los informes del interventor son extraños, aunque la alcaldesa podía haber levantado los reparos

Entiendo que ese era el problema que pretendía arreglar con los nuevos nombramientos y que al final han elegido a quienes ya formaban parte del mismo. 
Sí. Los jefes de servicio son los que ya estaban ahí, eran parte de la situación que se había creado. 

Esa primera selección se viene abajo cuando aparece un informe del interventor poniendo reparos a los nombramientos que se querían hacer. ¿Cree que ese informe fue elaborado deliberadamente para impedir que entraran unos y beneficiar a los que ya estaban? 
Esos informes están ahí, desconozco la forma en que fueron elaborados. Uno de ellos, de hecho, está recurrido en reposición, habrá que ver el resultado. Ahora, ¿que esos informes son extraños? Sí... 

La decisión final se tomó por la junta de gobierno, pero es habitual que numerosos asuntos se aprueben en pleno con los reparos del interventor, es decir, con informes en contra, como en este caso. ¿Por qué aquí no se hizo... porque se consideró vinculante? 
Quien levanta los reparos de intervención es la alcaldesa. 

Es decir, que si Lara Méndez hubiera querido levantar esos reparos y apoyar los nombramientos propuestos, lo hubiera hecho. 
Igual que se levantan otros, esos también podrían. Es evidente que es más difícil de asumir y comprendo la posición de la alcaldesa, y así se lo dije, comprendo que no quiera reparar todos los meses el pago de una nómina, yo hubiera hecho lo mismo. 

Supongo que esta situación la habrá trasladado y debatido con la alcaldesa. ¿Cuál fue su reacción? 
Evidentemente la situación es conocida y está identificada y trasladada. Ella dijo que sí, que había que resolverlo. Pero para resolverlo hay que tomar decisiones.


"Soy amigo de Besteiro, con Caballero no traté"
¿Cree que ese informe de intervención "extraño" fue encargado por alguien dentro del gobierno con más ambiciones políticas? 
No tengo evidencias de eso. Además, yo no vivo de la política, no tengo esa necesidad que a lo mejor otros tienen. Yo he vuelto a mi empresa y a mi trabajo y vivo igual de feliz. No sé si alguien influyó o no, no tengo ninguna evidencia. 

¿Puedo preguntarle con qué familia del PSdeG se siente usted más cómodo? 
No voy a negar que las familias existen, pero es que a mí no me hace sentir cómodo. 

Dejemos entonces las familias. ¿Prefiere usted como líder a José Ramón Gómez Besteiro o a Gonzalo Caballero? 
Mire, yo conozco a Moncho Besteiro, y soy su amigo, desde antes de que Moncho entrara en política. Tengo mucha afinidad personal con él. Y tengo amigos que están ahora mismo trabajando con Caballero, pero yo con él no había tratado nunca. Así que mi situación es esta. No soy de etiquetar, porque metes connotaciones como la confrontación y yo soy más de aunar, pero está claro que me identifico con Besteiro. El PP decía que mi salida era una guerra entre besteiristas y gonzalistas y yo me estaba partiendo de risa. 

Se decía porque el hombre en ascenso, Álvaro Santos, que ocupa ya su puesto, sí lleva la etiqueta de besteirista. 
Pues vale, pero yo tengo una relación de amistad con Moncho. 

¿Y con Álvaro? 
A Álvaro lo conocía de cuando llegó a la Diputación procedente de Friol, primero como asesor y luego en el grupo de gobierno. Y lo conocí ahora un poco más dentro del Concello. No tengo nada en contra ni a favor, cada uno tiene su forma de trabajar y su forma de ser. No tengo nada en contra de nadie. 

Intuyo que lo que tampoco tiene es confianza en que él sí logre arreglar lo del urbanismo. 
Hombre, igual otras formas de trabajar permiten sacar esto adelante. Yo tengo esperanzas de que sí.

Miguel Couto, exconcejal de urbanismo de Lugo. XESÚS PONTE

"Los planeamientos están paralizados"

¿La dinámica enquistada en el servicio del Concello es el principal problema del urbanismo en Lugo y no hay solución? 
Es que para que una ciudad sea ágil, moderna, atractiva para los inversores, uno de los parámetros que más se valoran es la dificultad que se va a tener con la administración, y todos sabemos que Lugo no se destaca por eso, más bien todo lo contrario. Hay que subsanar esas dificultades, no sé si cambiando gente, incorporando funcionarios, gestionando de otro modo o cómo. Sin eso, lo demás va a salir a cuentagotas. Si tú sabes que en la ciudad hay del orden de diez ámbitos de planeamiento, que es lo que al final permite que una ciudad crezca, y que los diez están paralizados... En un año y nueve meses no he hecho ni he visto un informe relacionado con un plan parcial o uno especial de los que están abiertos. 

Si Lugo consiguiera solucionar el problema del funcionamiento del servicio, ¿qué otros problemas urbanísticos debería afrontar de inmediato? 
Esta ciudad debe cerrar de una vez el famoso 5% que falta de aprobar del PXOM, porque eso está creando una serie de inseguridades jurídicas brutales. Una vez que esté cerrado eso, porque abrir melones sin cerrar otros no se debe hacer, el propio PXOM necesita urgentemente mejoras muy grandes, modificaciones puntuales del planeamiento que son necesarias porque tiene muchas cosas que no están bien y no responden a las necesidades que tenemos ahora. Pero hacer estas modificaciones es relativamente sencillo con una mecánica de tramitación ágil. Y el Pepri necesita una adaptación, incorporar toda la legislación de protección cultural y de rehabilitación que ha generado la Xunta. Y, después, hay que agilizar dentro del Pepri aquellas unidades de intervención que están paralizadas desde hace años. 

¿Cuál es la solución para O Garañón? 
No es fácil. También faltan una serie de informes técnicos, que vamos camino de un año esperando a que los técnicos lo emitan, para poder terminar los expedientes de disciplina y demoler. 

¿Cuánto dinero nos va a costar? 
Eso depende mucho de la demanda de responsabilidad patrimonial. Desde luego, no los 25 millones que piden, porque en ella incluyen un montón de conceptos, lo habido y lo por haber, lo construido y lo no, cuando no tiene licencia para haberlo hecho. Habrá que ver cómo están hechos los cálculos. Yo creo que si se negocia bien se puede arreglar por menos de cuatro millones.

Miguel Couto: "En dos años no fui capaz de sacar informes adelante;...
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