Mazzamurelli coge este viernes el relevo del pub Dvorak en la movida lucense

El empresario de la discoteca Hermo de Muimenta Plenario Veiga desembarca en Lugo, junto a su socio Javier Regueiro
El antiguo Dvorak reabre hoy sus puertas bajo el nombre de Mazzamurelli. VICTORIA RODRÍGUEZ (AEP)
photo_camera El antiguo Dvorak reabre hoy sus puertas bajo el nombre de Mazzamurelli. VICTORIA RODRÍGUEZ (AEP)

La de los Mazzamurelli es una calle estrecha y corta del barrio del Trastevere, en Roma. La leyenda cuenta que en esta vía campan a sus anchas unos espíritus, de aspecto parecido a un elfo, llamados Mazzamurelli, que tienen el poder de proteger al pueblo o de convertir a cada ciudadano en un pequeño demonio.

El antiguo pub Dvorak, uno de los locales de ocio nocturno de referencia en las últimas décadas en la movida de la capital lucense, reabre hoy sus puertas al público bajo el nombre de Mazzamurelli.

Al frente de este nuevo pub se encuentran el empresario de A Pontenova Plenario Veiga y su socio Javier Regueiro, natural de A Fonsagrada.

Plenario Veiga explica que bautizó así al establecimiento, que se encuentra en la céntrica Rúa Bispo Basulto de Lugo, porque buscaba una forma "original" de recordar el pasado romano de la ciudad.

Plenario Veiga es un conocido empresario de ocio nocturno, pues cuenta con varios locales en la provincia. Su buque insignia es la discoteca Hermo de Muimenta, la decana de las salas de fiestas lucenses, que abrió sus puertas hace casi medio siglo y que este empresario pontenovés dirige desde hace tres años. Además, gestiona los pubs Tibor de Meira y Zafra de Muimenta.

Mazzamurelli, que se debuta este viernes a medianoche, mantendrá el estilo que definió a Dvorak, un pub dirigido a "un público veterano", aunque abrirá "el abanico a otras edades", según explicó Plenario Veiga.

Mazzamurelli mantendrá el estilo que definió a Dvorak

El local de Bispo Basulto ofrecerá música de "los años 80, 90 y 2000", como su predecesor, y también hará un hueco en su repertorio a la "latina y dance remember electrónica".

El nuevo pub abrirá en principio tres días a la semana, los jueves, los viernes y los sábados, aunque probablemente se dedicará solo a los fines de semana y vísperas de festivos.

Su apertura se produce tan solo tres semanas después de que dijese adiós el Dvorak, que se despidió de la movida lucense en la noche de Samaín o Halloween, tras casi cuatro décadas de funcionamiento bajo ese nombre, excepto un alto a principios de este siglo en el que fue rebautizado como Studio 54, la legendaria discoteca neoyorkina.

Abre el Peppino Century en la estación

La hostelería de la capital lucense cuenta con una nueva oferta, el gastro bar Peppino Century, que abría ayer sus puertas al público en la estación de autobuses, de la mano de los empresarios Alberto Bracone y Julio González, que ya tienen restaurantes en Lugo y en otras provincias gallegas.

Peppino Century da un servicio triple. En la planta baja dispone de cafetería, que atenderá a los usuarios de la estación de autobuses, de seis de la mañana a doce de la noche, y de una terraza con 160 plazas y en las dos plantas altas un restaurante de cocina italiana, que estará disponible de 12.00 a 16.00 horas y de 19.30 a 0.00 horas.

Julio González y Alberto Bracone, en el gastro bar inaugurado este jueves. VICTORIA RODRÍGUEZ
Julio González y Alberto Bracone, en el gastro bar inaugurado este jueves. VICTORIA RODRÍGUEZ

La especialidad de este nuevo restaurante es la cocina italiana, pasta y pizza, elaborada, según destacó Alberto Bracone, por cocineros que se han hecho con premios gastronómicos a nivel nacional.