Los mayores, un blanco fácil para la banca: "Es más que un abuso"

Un lucense de 89 años descubre que su entidad le cobra 20 euros al mes por mantenimiento de cuenta desde hace más de dos años sin habérselo comunicado. "Pensaba que tenía unos 10.000 euros, pero la cuenta estaba casi vacía", dice
Julio Méndez, presidente de la Asociación de Jubilados y Pensionistas de Lugo. SEBAS SENANDE
photo_camera Julio Méndez, presidente de la Asociación de Jubilados y Pensionistas de Lugo. SEBAS SENANDE

Tenía sus ahorros a buen recaudo en una entidad bancaria, pero su cuenta empezó a mermar sin previo aviso y sin que su titular realizase ningún tipo de movimiento. Este lucense —B.C.F., de 89 años— se enteró que su banco le estaba cobrando todos los meses una comisión de mantenimiento cuando le pidió a un vecino que le sacase un extracto para realizar una gestión relacionada con una finca. "Pensaba que tenía unos 10.000 euros, pero la cuenta estaba casi vacía", explica.

El octogenario abrió una cuenta en una sucursal de la capital lucense en el año 2015 para guardar sus ahorros e ingresar el dinero de la venta de un piso. Posteriormente, su mujer enfermó y el hombre pagó con ese dinero la residencia en la que estuvo ingresada, hasta que finalmente falleció. Desde entonces, hace ya unos años, no volvió a utilizar esa cuenta. Sin embargo, cuando recientemente sacó un extracto descubrió que el banco le llevaba cobradas unas treinta cuotas de 20 euros al mes en concepto de mantenimiento de cuenta.

Según le dijeron en la entidad, le cargaron en la cuenta el cobro de varios embargos por impago de los recibos de luz y agua, por lo que su saldo bajó del mínimo que exige el banco para no cobrar comisiones a los clientes. "Nadie me comunicó que tenía recibos pendientes de pagar. Si me los hubieran reclamado, los hubiera pagado. En cuanto me enteré, mi familia ya se encargó de solucionarlo y de cambiar de nombre los recibos. Pero lo más grave es que me cobren comisiones sin avisarme durante tanto tiempo. No me llamaron ni me enviaron ninguna carta", apunta.

En el extracto que le llevó su vecino, el hombre pudo comprobar que los cargos de 20 euros mensuales se realizaron como "liquidación de contrato", pero le explicaron que se trataba de una comisión por mantenimiento de cuenta, ya que no cobra la pensión en ese banco ni tiene el saldo necesario para estar exento de pagarla. Según le dijeron, tenía que haber sido él quien se preocupase por controlar los movimientos de su cuenta. Además, aunque la cuenta esté vacía, el banco le reclamará los 20 euros mensuales hasta que la cierre, una operación para la que le solicitan un montón de papeleo que le está costando reunir.

Su vecino, que le está ayudando a realizar las gestiones pertinentes, asegura que el octogenario se siente estafado. "El banco no puede esperar que una persona de 80 o de 90 años se entere de las cosas por internet. Si tienen un poco de dignidad, deberían devolverle todas las comisiones que le han cobrado", comenta.

Desde la Asociación de Jubilados y Pensionistas de Lugo aseguran que este tipo de "abusos" por parte de las entidades bancarias son una práctica habitual. Su presidente, Julio Méndez Menéndez de Llano, afirma que los mayores llevan ya mucho tiempo luchando contra una banca que no hace nada por ayudarles.

"La brecha digital es un problema muy grave porque la gente mayor no tiene facilidades para utilizar internet. Además", comenta, "aunque es un problema que existe a nivel nacional, en la provincia de Lugo todavía se acentúa más, ya que hay muchos núcleos de población y muchas dificultades para acceder a la banca online. Los bancos quieren dar la imagen de que dan facilidades, pero la realidad es que, si no espabilas, te quedas fuera del sistema".

Julio Méndez explica que los jubilados demandan que su banco les preste la atención personalizada que les ha dispensado toda la vida. "No es únicamente que no sepan utilizar un cajero automático, es que además les da miedo tener que sacar el dinero en plena calle. No quieren asumir el riesgo que implica retirar sus ahorros en la calle y que les roben la pensión", dice.

Desde diciembre del pasado año 2023, los bancos ya no pueden cobrar comisiones por retirar efectivo en ventanilla a mayores de 65 años y a personas con una discapacidad igual o superior al 33%. La medida se ha llevado a cabo a través de la modificación del artículo 35 del real decreto ley 19/2018, de 23 de noviembre, de servicios de pago y otras medidas urgentes en materia financiera.

Esta prohibición fue muy bien recibida por los jubilados -ya que el dinero en efectivo es el medio de pago más utilizado en el 74% de las transacciones realizadas por los mayores de 65 años- pero consideran que resulta totalmente insuficiente para evitar que los bancos los marginen.