jueves. 02.12.2021 |
El tiempo
jueves. 02.12.2021
El tiempo

Mariluz Abella

Mariluz Abella. AEP
Mariluz Abella. AEP
Maestra e inspectora de Educación, encaró la presidencia de la Asociación contra el Cáncer para dar el máximo apoyo a enfermos y familiares

Cuando era inspectora de Educación, asumió uno de los retos más importantes a los que se enfrentó la comunidad educativa en los últimos 50 años: la concentración escolar en grupos y el adiós a las escuelas unitarias.

Años después, ya jubilada, encara otro importante reto en su vida: el de presidir la Asociación Española contra el Cáncer en Lugo y, desde ahí, dar el máximo apoyo a los enfermos y familiares. Una situación que ella vivió de cerca, con un cáncer de mama del que hace ya 38 años que se recuperó.

Mariluz Abella lleva ya cinco años como presidenta de la Asociación Española contra el Cáncer. Sus intenciones, en 2016, eran claras. Decía: "Tengo tiempo porque estoy jubilada, me encuentro bien y creo en la importante labor del voluntariado". De ahí que no tardase mucho en decidir que podría ocupar este puesto.

Buscó ayudar y servir y lo está consiguiendo. Pero ella misma también reconocía que, en medio de ese sentimiento solidario, también buscaba un objetivo más personal, la de encontrar una experiencia que la enriqueciese.

Debió de encontrarla porque, tras cinco años, sigue ahí. Desde que llegó, pretendió aumentar la recaudación de la asociación con el fin de contribuir así a la investigación —pieza clave en la lucha contra el cáncer— y hacer crecer la red de voluntarios y la base de socios, tan importantes como todo lo demás.

Esta ourensana, que hizo Magisterio en Galicia y Filosofía y Letras (rama de Pedagogía) en la Complutense, aterrizó en Lugo en 1974 y, desde su despacho de la antigua delegación de Educación, vio crecer Lugo y contribuyó a la revolución educativa de los años 70 y primeros de la década de los 80.

Como ahora al frente de la asociación, Mariluz Abella vivió con pasión aquellos años intensos en los que entre tres o cuatro personas planificaron las concentraciones escolares que se construyeron en la provincia.

Quizás por eso, no le importa seguir al frente ahora de otro colectivo, muy necesitado de apoyo económico en la lucha contra la enfermedad y de calor humano. Otro reto más en su vida.
 

Una mujer activa y muy luchadora
Una vez dijo, en una entrevista en este periódico, que solo se había quedado parada por el cáncer diecinueve días, ni uno más. A partir de ahí, retomó su vida y consiguió vencerlo y olvidarse de él durante 38 años. Es un ejemplo a seguir, sin duda, por su vitalidad y por su lucha.

Mariluz Abella