La maleza pisa asfalto en la N-640

La falta de corte de la vegetación en los márgenes de esa carretera, en Lugo, crea situaciones de peligro en el tráfico por poca visibilidad
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photo_camera La maleza llega hasta la calzada en la N-640, en A Fervedoira. VICTORIA RODRÍGUEZ

Podría pensarse que la vegetación y el asfalto son tan incompatibles como el aceite y el agua, pero no es así. En los márgenes de la N-640, en A Fervedoira, crece la vegetación de tal manera que, incluso, invade la calzada, pisando asfalto, y de paso poniendo en peligro el tráfico rodado en la zona por quitar visibilidad.

Esta situación está generando fuertes críticas entre los conductores que transitan por la zona, quienes piden a Fomento que corte la maleza, como ya hizo en años anteriores, para tener más visibilidad en la calzada.

El problema se extiende, además, a la zona de As Gándaras, donde hay varios cruces en los que las plantas comienzan a invadir la calzada, disminuyendo la visibilidad de los conductores y poniendo en peligro a los peatones.

En fincas. Los vecinos de Galegos también se quejan de la presencia de abundante maleza pero, en este caso, en las fincas, lo que propicia que, en caso de incendio, las consecuencias sean peores ya que facilitaría la propagación del fuego con el riesgo que esto supondría para las viviendas cercanas.

Estas quejas fueron recogidas por el PP, que recuerda al Concello la necesidad de rozar estas fincas privadas si no lo hacen los dueños para evitar desgracias mayores.

Los populares dicen que, pese la que las fincas sean de titularidad privada, el gobierno local puede corregir la situación, instando a los propietarios a limpiar el solar y, en el caso de no hacerlo en quince días, el Ayuntamiento puede realizar la limpieza, en cumplimiento de la legislación gallega de prevención y defensa contra los incendios forestales en vigor.

Esta normativa permite que la Administración roce estas fincas, de acuerdo con lo establecido en el artículo 22 de esta ley. En este caso, los propietarios estarían abocados a la apertura de un expediente sancionador.

De acuerdo con esta normativa, el gobierno local tiene el deber de controlar la existencia de esta maleza en fincas y de instar a los propietarios que las tengan en condiciones idóneas para tratar de evitar un peligro mayor en caso de incendio forestal.