Luisi siempre vive al ataque

A sus 19 años, este lucense acaba de firmar su contrato de profesional con el equipo de e-sport del RC Celta, con el que disputa las competiciones del videojuego de fútbol Fifa. Pero Luis Villasante sabe que la vida es cualquier cosa menos un juego.
Luis Villasante, Luisi. EP
photo_camera Luis Villasante, Luisi. EP

"Esto lo veo como una fase de transición. Gano mi dinero para mis cosas, tengo casi todo ahorrado, y si por casualidad resulta que soy buenísimo y pego un pelotazo, el dinero seguirá siendo para ahorrar. Para mí lo importante es estudiar la carrera y encontrar un trabajo. Eso sí, también me gustaría hacer contactos en este mundillo y cuando acabe mi carrera de Económicas poder trabajar en el sector, que me gusta".

A veces hay que poner lo último en primer lugar para contextualizar todo lo que sigue, que en realidad es lo que antecede. Sobre todo si de lo que se va a hablar es de adolescentes jugando a videojuegos, un concepto que todavía cuesta mucho procesar a varias generaciones. El autor de la reflexión anterior es Luis Villasante. Luisi en el mundo de las redes sociales y de los e-sport, un joven lucense de solo 19 años que acaba de firmar un nuevo contrato profesional para competir en los torneos de Fifa, el más popular de los juegos de fútbol del mundo.

El RC Celta de Vigo lo ha fichado este año como jugador principal de su equipo de Fifa, después de haber jugado antes en el CD Lugo, el Villarreal y el Levante. Se trata de competiciones oficiales gestionadas por la propia LFP y en la que casi todos los equipos de fútbol profesional tienen representación. Si se amplía la mirada al resto del mundo, la cifras son apabullantes, esto es cualquier cosa menos un juego.

De hecho, reconoce Luisi desde su habitación en un piso compartido de estudiante de Económicas en inglés en A Coruña, "yo si no tuviera que jugar para entrenar o para competir, no jugaría. Juego para competir, no para pasarlo bien. Semana o semana y media antes de una competición, entreno mis tres o cuatro horas al día; pero tienen que ser horas productivas, analizando lo que pasa, no jugar por jugar. Hay gente a la que ves entrenar desde un mes antes cuatro horas al día. Eso lo veo hasta contraproducente. Yo estoy una semana jugando tres horas al día, y luego el torneo, que estas ocho seguidas, y acabo con ganas de irme al hotel y dormir 14 horas. Acabo físicamente agotado, del viaje, de la tensión, de retos de los partidos, la concentración...".

También compite, aunque de manera individual, en los torneos internacionales, donde se encuentran los grandes tiburones en busca de premios de muchos miles de euros. Él, asegura con humildad, todavía está lejos de esos ránkings, aunque no es precisamente manco con los mandos de la videoconsola: "Me pondría en el top 15 nacional. En el europeo, en el puesto cien o ciento y algo. Pero, por ejemplo, si ganas la Liga entras al Mundial, y eso es un ránking importante. Y ya si ganas el Mundial... Es a lo que aspiro; yo juego para ser campeón, si no tuviera ambición no jugaría, cuelgo el mando y me retiro".

"Yo no juego para pasarlo bien, juego para ganar la Liga y el Mundial, para ser campeón. Si no tuviera ambición, me retiraría", dice

Esta contundencia en su razonamiento es la misma que parece marcar su juego como profesional del Fifa, ya que considera que su punto fuerte es "que tengo habilidad ofensiva; ofensivamente, en conexión mente con manos para atacar, diría que soy un top 5 español. El problema es que en defensa bajo mucho. Y también la mentalidad, que por ejemplo voy ganando 3-0 y en lugar de aguantar quiero meter el cuarto y al final acabo empatando". Luisi solo sabe ir al ataque, porque también es consciente de que la mezcla "entre la rapidez mental, la comprensión del juego y la destreza", que hace a alguien especial dentro del Fifa, tiende a desaparecer pronto: "Hay casos excepcionales, que con 30 años se mueven con una rapidez mental impresionante. Pero en la liga que hay ahora entre los 20 mejores del mundo la edad máxima es 22 años", detalla, para bromear a continuación: "Yo tengo casi 20 y parece que estoy acabado".

No lo está. De momento, comenzó su contrato con el Celta en noviembre "porque tenía una Supercopa de España" y dura "hasta abril, cuando acaba la Liga. Si me clasifico para la fase final, se me extiende otro mes; si me clasifico para el Mundial, otro mes más... Y si lo hago bien, pues igual el año que viene me pagan todo el año en lugar de seis meses", aventura, del mismo modo que asume que "si lo hago mal, nadie me ficha".

Por eso, se centra tanto en el Fifa como en su carrera, que "de momento, compagino bien. Soy buen estudiante, estoy en segundo año con todo limpio". Igual que su futuro, despejado y al ataque.

Ronaldo y Ronaldinho son las estrellas

Fifa es tercer juego en aficionados del mundo, por detrás del Ligue League of Legends y el Valorant, y las cantidades de dinero que mueven son apabullantes, con campeonatos seguidos por decenas de millones de personas.

Cada modalidad de juego, explica Luisi, tiene sus reglas. En los torneos internacionales individuales, por ejemplo, "le puedes meter a tu cuenta el dinero que quieras en monedas virtuales para tener los mejores jugadores. Yo no me puedo permitir gastar esas cantidades".

En la Liga nacional que disputa con el Celta, sin embargo, solo se pueden elegir para formar equipo a "jugadores que hayan jugado en la Liga española y estén retirados y cualquiera que esté jugando en la Liga ahora". Antes de empezar la partida, se sortea el orden para elegir los jugadores: "Ronaldo Nazario es el mejor con diferencia, siempre es el que primero se elige. Luego, Ronaldinho, siempre va detrás. Messi o Cristiano no están en la Liga porque aún no se han retirado, por lo que no son elegibles; cuando se retiren, pasarán a ser iconos, leyendas, y sí se podrán elegir".

Luisi explica que este mundo"ha vivido una burbuja en España", pero que desde hace un par de años "las cosas se están poniendo más en su sitio". Eso significa que el mejor jugador Fifa español puede estar ganando en su club "entre 2.500 y 3.000 euros mensuales, pero además de jugar tiene que generar mucho contenido. Esos jugadores hace dos años igual ganaban 5.000. A nivel internacional pueden cobrar barbaridades; los que juegan el Mundial pueden ganar 15.000 o 20.000 al mes".

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