Lugo supera los valores de ruido recomendados por la OMS

Con una media de 59 decibelios diurnos y 51 noctunos en 2021, está aun así por debajo de los niveles de referencia que marca la legislación
Tráfico na Avenida da Coruña.AEP
photo_camera Tráfico na Avenida da Coruña. AEP

Las calles de Lugo son más ruidosas de lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud. Las mediciones del año pasado arrojan valores medios diurnos de 59 decibelios y nocturnos de 51, es decir, seis puntos en ambos casos por encima del umbral que aconseja la OMS.

No obstante, son datos por debajo de los valores permitidos por la legislación vigente, que, dentro de los objetivos de calidad acústica, eleva este margen hasta los 65 y los 55 decibelios, respectivamente, para zonas "con predominio de suelo de uso residencial". Aunque para entornos en los que hay centros sanitarios, educativos o culturales, que requieren "una especial protección", rigen cinco decibelios menos.

Gráfica que muestra los datos desde la estación ubicada en Fingoi. EP
Gráfica que muestra los datos desde la estación ubicada en Fingoi. EP

Por situar referencias, la página sobre contaminación acústica de la Xunta equipara los 70 decibelios -un nivel capaz de impedir hablar- con el paso de un vehículo; los 80 -ya peligrosos- con una vía con abundante tráfico y los 90 con el ruido de un camión. Los 60 pueden equivaler a estar presente en una conversación que se desarrolle en tono relativamente normal.

Y, más o menos, este último es el nivel que presenta Lugo, de acuerdo con las mediciones que Meteogalicia realiza, con tomas cada diez minutos, en su única estación en Lugo, ubicada en la Avenida Fingoi, un punto que define como céntrico, de carácter residencial, de "tráfico moderado" -uno de los principales factores de ruido en las ciudades-, con el ruido matizado por la presencia de una mediana con vegetación que lo atenúa, y en el que se aprecia el impacto de la actividad diaria y el sonido que produce de fondo.

Al menos según las conclusiones del último informe anual de ruido ambiental de la Consellería de Medio Ambiente, referido a 2021 y que sitúa la mediana de estas mediciones -discriminando los "extremos puntuales"- en 57 decibelios. Es una cifra prácticamente idéntica a la de los dos años previos, con lo que se percibe poca afectación a causa de la pandemia y sus restricciones. Además, se ve "claramente" una disminución de la actividad en los meses de verano, a excepción de por las noches.

En cualquier caso, el balance sostiene que la calidad acústica global que muestra la estación lucense -que se extrae observando las veces que se superan cada día los índices normativos, cosa que suele ir ligada a la densidad del tráfico- ofrece "valores ideales".

VIGO. Históricamente, las estaciones gallegas que presentan un mayor nivel de ruido son, a la vez, las que sufren mayor circulación rodada, indica el informe, que señala que la otra principal fuente de ruido de origen humano es, tradicionalmente, el ocio. Pero también la propia aglomeración urbana.

Bajo este concepto -un territorio con más de 100.000 habitantes y con una densidad de población propia de una zona urbanizada- figura Vigo en los mapas estratégicos de ruido del Sistema de Información sobre Contaminación Acústica (Sica) del Ministerio para la Transición Ecológica. Es el único foco gallego en estos mapas que también se elaboran en función de los grandes ejes viarios, ferroviarios y aeroportuarios del país.

Precisamente, Greenpeace y Ecoloxistas en Acción publicaron este miércoles un estudio sobre "a polución e a contaminación acústica" que causa "o tráfico" en la ciudad olívica, en base a mediciones propias en once "nós de comunicación significativos pola súa afluencia de peóns ou pola súa proximidade a colexios". Y todos ellos "reflexaron unha alta contaminación acústica", con valores medios en "case todos" que "rondan os 80 decibelios" y con "picos superiores aos 90".

Al respecto, el Ayuntamiento de Vigo replicó que este informe "non é rigoroso". Contrapuso su mapa de ruido, que "segue os estándares europeos de evaluación" y que muestra "a evolución favorable do ruído", cada vez "menor" gracias a la "humanización das rúas, as turborrotondas e o plan 'Cidade 30km/h'".

Efectos objetivos sobre la salud
Ruido es todo aquel sonido que provoca una sensación molesta. Hay, pues, una parte subjetiva, pero también se registran consecuencias objetivas sobre la salud.

Se calcula que estas molestias comienzan desde los 50 decibelios. A partir de los 100 se dan efectos fisiológicos graves como la pérdida de audición. Entre medias quedan los problemas para el descanso. También se describen trastornos psicológicos como la ansiedad o la depresión; impactos en los sistemas cardiovascular y metabólico, o deficiencias cognitivas en los niños. Además, el informe de la Xunta cita estudios en los que se estima que el ruido del tráfico deja "algo más de dos fallecimientos por 100.000 habitantes en Europa". Esto equivale unos 30 en Galicia, anota.

86.000 millones al año

La Agencia Europea de Medio Ambiente cifra en 86.000 millones anuales los costes económicos por el impacto del ruido sobre la salud. El 40% sería por molestias, otro 40% por alteraciones del sueño, un 15% por las enfermedades coronarias y un 5% por el desarrollo cognitivo de los niños.

550 millones

Es el coste en la comunidad gallega, siguiendo estos cálculos.