Lugo ha perdido casi 5.000 autónomos en una década, sobre todo en el rural

El número de trabajadores por cuenta propia ha bajado entre 2013 y este año de 36.647 a 31.713, un 13,5% menos ► La patronal atribuye la caída a la presión fiscal, la incertidumbre y la falta de relevo generacional, entre otras causas
El sector agrario es el más castigado. ARCHIVO
photo_camera El sector agrario es el más castigado. ARCHIVO

Las cifras de ocupación son benignas. Pero no todas. Hay un sector en continua caída, el de los autónomos. Cada día se da de baja de media en la provincia de Lugo uno. En los últimos diez años se han perdido 4.934 trabajadores lucenses por cuenta propia. En 2013 había 36.647. Una década después quedan 31.713, según los últimos datos facilitados por la Seguridad Social, lo que supone un considerable desplome del 13,5%.

Ese descenso resulta más significativo si se tiene en cuenta el importante papel que desempeña el autoempleo en el tejido laboral de la provincia de Lugo, en donde uno de cada cuatro trabajadores lo es por cuenta propia, y cuando las administraciones públicas y los agentes sociales tratan de promover el emprendimiento. A 31 de octubre el número de afiliados a la Seguridad Social era de 125.540, por lo que esos 31.173 autónomos significan el 25,3% del total.

Evolución

La causa de esa caída tan acentuada tiene nombre y apellidos, el sector agrario, en el que se han perdido 3.871 autónomos lucenses durante la última década. Esa es "una característica muy particular con respecto al resto de las provincias de Galicia", según precisa Rafael Granados, que es el presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos (Ata) en Galicia.

Rafael Granados asegura que detrás de esos números rojos "no solo hay factores laborales, sino también sociales", como el envejecimiento y la despoblación en el rural.

Mujeres y jóvenes son los dos colectivos que han experimentado un descenso más acusado en la última década

"Cada vez hay menos autónomos en la agricultura y las empresas del sector son cada vez más grandes. Además los jóvenes no quieren ir al medio rural. Muchas veces están fallando las infraestructuras, internet, carreteras... Se están aglomerando en las siete ciudades más grandes de Galicia", explica el presidente de Ata.

Otro de los sectores que "lo está pasando mal a nivel global", a juicio de Rafael Granados, es el del comercio de proximidad, en el que se ha registrado un descenso de 832 a lo largo de una década en la provincia de Lugo, el 12,6% menos. En industria, hostelería y construcción tampoco pintan mejor las cosas, pues han disminuido 582 (27,1%), 506 (16,3%) y 264 (6,9%), respectivamente.

Los que están intentando contener esa sangría son los de actividades profesionales, científicas y técnicas, que se han incrementado en los últimos diez años en 314, el 21,1%; educación, 216 (38,3%); sanidad, 208 (36,9%); y artísticas, 181 (64,9%).

"Está habiendo una transformación, en la que los sectores tradicionales, como industria, comercio, construcción o agricultura, están cayendo, mientras que está habiendo altas en donde antes casi no había autónomos, los profesionales independientes, como son actividades artísticas, educación, sanidad, información y comunicación...", explica el presidente de Ata en Galicia.

Más vulnerables

Ese descenso tiene también una lectura de género, pues está siendo más acentuado entre las trabajadoras por cuenta propia. Si a nivel total está más o menos equilibrado el número de afiliados de ambos sexos a la Seguridad Social en la provincia de Lugo, 63.922 frente a 62.078, con 1.916 varones más, no sucede lo mismo con los autónomos, una de cada tres es mujer, 12.942 frente a 18.771.

Así en la última década ha disminuido en 2.001 el número de trabajadores por cuenta propia, lo que supone un 9,6% menos, mientras que en el caso de mujeres ha sido casi el doble, el 18,5%, pues se han perdido 2.933 autónomas.

El otro colectivo, como siempre que se habla de empleo, en el que es más acusado el desplome es el de los jóvenes. "El 25% de los que han causado baja son menores de 45 años", precisa Rafael Granados. Y los que se dan de alta, que no consiguen frenar la caída, según explica el presidente de Ata en Galicia, "suelen venir rebotados del régimen general y son profesionales que suelen proceder de la administración o de entidades bancarias, que montan despachos de abogados, asesorías...".

Pedir y dar

Una de las demandas que realizan las asociaciones de autónomos para revertir esa huida de los jóvenes es que, según explica Rafael Granados, "se fomente en las universidades que los alumnos desarrollen sus actividades por cuenta propia y que no busquen tanta seguridad por cuenta ajena".

El panorama es preocupante ante esa falta de relevo generacional. "La previsión es que de aquí a diez años, si no cambia la situación, siga decayendo. El número de autónomos con más de 55 años es muy elevado, por lo que se va a jubilar mucha gente. Si no renovamos el colectivo con jóvenes, vamos a sufrir más pérdidas. Es también un problema demográfico", apunta Rafael Granados, que señala que "muchos están trabajando a pérdidas a la espera de alcanzar la jubilación".

El colectivo tiene novedades. A los trabajadores que se den de alta en 2024 por cuenta propia en Galicia les saldrá gratis la cotización a la Seguridad Social el primer año, siempre y cuando mantengan la actividad durante 24 meses. La Xunta destinará 9,6 millones de euros para ese fin para que se puedan acoger alrededor de 10.000 nuevos autónomos.

También tiene una línea de ayudas para el mantenimiento de la actividad, dirigida a los que lleven más de 42 meses de alta, que podrán acceder al bono autónomo de hasta 3.000 euros.

Rafael Granados, que valora estas ayudas autonómicas, demanda para el colectivo que representa "medidas fiscales, certidumbre y seguridad jurídica".