Los cacos vuelven a A Campiña y huyen de una casa de Rubiás al estar la dueña dentro

Desvalijaron dos casas tan solo tres meses después de asaltar más de media docena de viviendas en el mismo barrio y se llevaron dinero y joyas
Los ladrones volvieron a actuar de noche en una urbanización en la que robaron hace tres meses
photo_camera Los ladrones volvieron a actuar de noche en una urbanización en la que robaron hace tres meses

Los ladrones actuaron de nuevo este fin de semana en A Campiña y desvalijaron al menos dos casas, tan solo tres meses después de que los delincuentes fijaran su objetivo en el mismo barrio y asaltaran más de media docena de viviendas. De hecho, en al menos uno de los domicilios, los ladrones entraron en las dos ocasiones y sustrajeron dinero y joyas.

Según explicó su propietaria, la familia salió de casa sobre las seis y media de la tarde del viernes y dos horas más tarde, aproximadamente, recibieron una llamada de su vecina. "Me llamó para decirme que acababa de llegar a casa y que le habían entrado a robar, así que regresamos y comprobamos que también habían asaltado nuestra vivienda".

Al igual que sucedió en el robo del que fueron víctimas en el mes de diciembre, los ladrones saltaron el cierre y accedieron al interior del inmueble a través de una ventana. "No había desperfectos porque hicieron palanca en una ventana y entraron. Sin embargo, una vez dentro, lo revolvieron todo. Cuando nos entraron hace tres meses solamente abrieron los cajones, pero esta vez no dejaron nada sin revisar", apuntó.

Tras poner patas arriba toda la casa, los cacos se marcharon con un botín compuesto por dinero en metálico y joyas. "Está claro que no buscaban otra cosa porque dejaron a la vista varias cosas de valor, como el ordenador y el Ipad. Tan solo se llevaron el dinero que encontraron, que no era mucho, ya que nunca guardamos grandes cantidades en casa, y también sustrajeron alguna joya de oro".

Los afectados llamaron a la Policía Nacional, pero cuando llegaron los agentes ya no había ni rastro de los delincuentes. "Cuando nos robaron en diciembre, varios vecinos vieron a los ladrones e incluso corrieron tras ellos. De hecho, cuando llegó la patrulla todavía estaban por la zona, aunque finamente se fugaron".

En aquella ocasión, una vecina de setenta años llegó a enfrentarse a los cacos, que iban encapuchados, y los atacó con su linterna hasta que logró echarlos de su propiedad. La mujer explicó entonces que los ladrones saltaron el muro y entraron en su finca, pero no se amedrentó. "No tuve miedo ninguno. Ya me dijo la Policía que hay que tener cuidado, pero cuando los vi escondidos, ni me lo pensé", contó.

Poco después de que los vecinos de A Campiña descubrieran que sus viviendas habían sido asaltadas, la Policía Nacional recibió otra llamada por un intento de robo en Rubiás. En ese caso, los delincuentes llegaron a colarse en una finca, pero no accedieron al interior de la casa porque vieron que sus propietarios estaban dentro.

Tampoco lograron su objetivo los ladrones que actuaron el domingo por la tarde en una vivienda de Soñar. Los cacos llegaron a cortar con algún tipo de herramienta la verja de entrada, pero cuando estaban en el interior del recinto sonó la alarma, por lo que se dieron a la fuga.

MODUS OPERANDI. Los ladrones que actuaron el viernes en A Campiña siguieron el mismo modus operandi que los cacos que cometieron los robos meses atrás, tanto en esa zona como en otras viviendas de A Louzaneta, Bosende, Piugus y Santa Comba.

La Policía Nacional sospecha que se trata de una o varias bandas itinerantes que no están asentadas en la provincia -pero sí en lugares próximos- y que se trasladan los fines de semana hasta Lugo para robar en la zona rural.

Según los investigadores, se trata de delincuentes organizados que buscan dinero en efectivo y joyas de oro que puedan vender con facilidad. Por lo general, este tipo de ladrones evitan en todo momento ponerse agresivos y no se enfrentan a los propietarios de las casas para que no se les pueda imputar un delito de robo con violencia, que implicaría condenas de prisión. Además, cuando ven que la cosa se puede complicar, desisten en el intento y buscan otro objetivo.