Llega a Fiscalía el estado crítico de la Protectora y el Seprona ya actúa

El ministerio público recibió dos denuncias, de un particular y de un colectivo animalista, y aunque a priori no ve delito se sigue investigando
Perros en la Protectora. XESÚS PONTE
photo_camera Perros en la Protectora. XESÚS PONTE

La crítica situación que vive la Protectora de Animales de Lugo desde hace años, saturada y con instalaciones muy precarias que dificultan el día a día de perros y gatos, ha llegado a la Fiscalía y, aunque en un principio la fiscal especialista en medio ambiente no ve motivo para abrir diligencias, la asociación recibió a principios de este mes un oficio del Seprona (Servicio de Protección de la Naturaleza, dependiente de la Guardia Civil) en el que se le pide que aporte una serie de datos sobre el funcionamiento del albergue.

La intervención de la Fiscalía tuvo lugar a raíz de un escrito que recibió de un particular el 12 de diciembre, que también fue remitida al Ayuntamiento de Lugo, según se deduce de la propia denuncia, en la que se daba cuenta de la situación crítica en la que se encuentran los animales.

La fiscal archivó las diligencias tan solo tres días después, al entender que no hay indicios de delito, para lo que habría que haber intencionalidad o negligencia. El 31 de enero, se recibió otra denuncia remitida por la Fiscalía General del Estado, esta vez de una asociación animalista, aunque se daba cuenta de la misma situación. Al tratarse de los mismos hechos, el presunto incumplimiento de la Ley de Bienestar Animal, la fiscal acumuló la denuncia a la anterior y, en principio, mantuvo la situación de archivo y, el 4 de febrero, comunicó al denunciante que podía reiterar su denuncia ante los tribunales.

También la Protectora, como parte afectada, fue informada de estas denuncias y, a principios de este mes, recibió un oficio del Seprona en el que se le piden una serie de datos, entre ellos, de carácter económico, según confirmó a este periódico el presidente de la sociedad, Alberto Losada.

El representante del albergue de animales explicó que está preparando la documentación y recalcó que no tiene ningún inconveniente en que la Protectora sea examinada y visitada. Los problemas de instalaciones que tiene son conocidos y no hay nada que ocultar, apuntó.

La directiva y los voluntarios de la Protectora llevan tiempo advirtiendo de la crítica situación en que se encuentra, por falta de espacio y de condiciones para los animales. En enero convocó una manifestación, que reunió a varios cientos de personas. Coincidió con el debate que se dio en la corporación municipal, donde el PP intentó que se modificara el presupuesto municipal de 2024 para destinar fondos a construir un nuevo albergue.

Jaulas más grandes para las cuarentenas y espacio para otra probable avalancha de gatos

La Protectora tiene en acogida en este momento a cerca de 200 perros —hay otros 150 acogidos en casas— y a muchos gatos en unas instalaciones que hace tiempo que se han quedado pequeñas y que están muy viejas. Pero dentro de la necesidad general que hay de mejora y de ampliación del albergue, la sociedad tiene algunas urgencias en este momento. Una de ellas es disponer de jaulas más grandes y en mejores condiciones para las cuarentenas a las que se debe someter a los perros y los gatos cuando llegan al albergue.

Las jaulas son viejas, están oxidadas, y, sobre todo, resultan pequeñas cuando se trata de perros de gran tamaño, lo que les dificulta moverse durante muchos días, ya que no todos tienen la posibilidad de ser paseados por el personal de la Protectora o por los voluntarios que acuden a ella.

La Protectora también teme la temporada en que empiecen a nacer gatos, ya que el año pasado llegó a tener una avalancha (recogió 260 en 2023). Es un fenómeno que se produce debido a que, en general, la sensibilidad de los ciudadanos hacia los animales cada vez es mayor y a que también las exigencias normativas han ido en aumento.

"Se os gatos forman parte de colonias e están ben hai que deixalos nelas, pero cando hai un gato en malas condicións temos que recollelo", explica el presidente de la Protectora. "Non nos queda outra que comprar xaulas cada vez que entran gatos, pero o problema é que pasan moito tempo nelas", lamenta. Losada explica que los miembros de la Protectora visitaron gateras de otros albergues, pero son instalaciones que cuestan mucho dinero, dice.

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