Liñares pide la nulidad de la Pokemon porque firmó su confesión bajo presión "en un bar"

Afirma que se inventó todo porque los agentes "llevaron una excavadora" y le dijeron que iban a tirar su casa de A Ponte ▶ Su abogado presenta ante la Audiencia un escrito para anular todas las actuaciones al haberse vulnerado derechos constitucionales

Liñares, ante los juzgados de Lugo. AEP
photo_camera Liñares, ante los juzgados de Lugo. AEP

Francisco Fernández Liñares ha decidido que es el momento de sacar la artillería pesada en el caso Pokemon. Ante el reciente auto de la jueza Pilar de Lara en el que pide el procesamiento del expresidente de la Confederación Hidrográfica del Miño Sil (CHMS) y de otras 15 personas por las irregularidades en las obras contratadas por ese organismo, el abogado de Liñares ha presentado un escrito en el que solicita a la Audiencia Provincial que anule todo el procedimiento, ya que, según alega, se ha montado sobre declaraciones del exconcejal obtenidas de manera anticonstitucional. Y la primera de ellas, la que dio origen a todo, realizada y "firmada en un bar" ante los agentes y "sin presencia letrada, completamente atípica e impropia de un Estado de Derecho".

Liñares muestra así las cartas que va a jugar en todo este proceso judicial, que se prevé aún más largo de lo que ya es, porque esta de la CHMS solo es una de las múltiples piezas en las que está imputado. Y su as en la manga es la vulneración de los derechos constitucionales, con la intención de que toda la instrucción –y, por extensión, toda la causa Pokemon contra él– sea declarada nula y el caso archivado o, cuando menos, que se ordene que se vuelva a comenzar desde su inicio, cuando se produjo la primera e insubsanable vulneración de dichos derechos. Es decir, en la primera declaración de Liñares tras su detención, realizada ante los agentes en un bar camino de la localidad de Santa Comba y luego ratificada ante De Lara.

Llevaba casi 48 horas detenido, sin abogado y sin la medicación de la diabetes, con el azúcar en 500

ME TIRAN LA CASA.  Aunque su letrado no lo incluye en su escrito, Liñares completó en declaraciones a este diario las circunstancias en las que realizó dicha confesión, en la que se autoinculpaba de haber recibido miles de euros en comisiones: "Llevaba casi 48 horas detenido, sin abogado y sin la medicación de la diabetes, con el azúcar en 500", recuerda, "cuando me llevaron al registro del la casa de A Ponte".

Según la versión del exconcejal, "los de Vigilancia Aduanera llevaron una pala excavadora y me dijeron textualmente: 'Si no aparece el dinero que tienes escondido tuyo y del alcalde, te vamos a tirar la casa y te vamos a poner la finca patas arriba' ".

Liñares es consciente de que lo difícil que resulta creerse la amenaza de que le iban a tirar la casa, "pero en ese momento no podía pensar en otra cosa", replica. Así que, de camino a otro registro en A Coruña, "me inventé que había recibido comisiones para darles lo que querían oír y que no me tiraran la casa". Pararon en un bar y allí mismo firmó la confesión, que figura en el sumario. Esta finaliza de una manera muy peculiar: "... reiterando el señor Liñares su disposición a colaborar con la Justicia y ratificar estas manifestaciones en sede judicial". Según llegó al juzgado, ante Pilar de Lara, fue lo primero que hizo, leer la declaración que, en lugar de poner patas arriba su finca, puso patas arriba todo Lugo y media Galicia.

La Audiencia tendrá que decidir Si esta declaración es válida.

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