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La rehabilitación no siempre surte efecto

El Papagayo, en A Coruña. EP
El Papagayo, en A Coruña. EP

Las únicas ciudades gallegas que lograron deshacerse de la prostitución callejera con planes urbanísticos son A Coruña y Santiago

LUGO. El Papagayo dejó de ser la calle ‘alegre’ de A Coruña para convertirse en un bulevar con un centro comercial, ubicado muy cerca de la plaza de María Pita y donde ya no queda ni la sombra de lo que fue hace varias décadas cuando la prostitución estaba a pie de calle. La capital herculina se convirtió así, junto con Santiago, en una de las pocas ciudades gallegas donde los planes de rehabilitación anularon el ejercicio callejero de la prostitución.

El Papagayo coruñés se recuperó para uso residencial, con una urbanización de lujo, y comercial, con la apertura de un centro. Tanto aquí como en la rúa Tabares, otra calle coruñesa donde hace años proliferaban las mujeres en las esquinas, ya no hay prostitución.

Tampoco la hay en la del Orzán, ahora peatonalizada e incluso de moda por ubicarse allí varios locales de copas de la noche coruñesa, ajenos por completo al oficio más viejo del mundo.

El caso coruñés es sorprendente pero no es único. También en Santiago desapareció la prostitución en la calle. La legendaria Rúa do Pombal se despojó del negocio pero, en este caso, no a través de un proyecto de rehabilitación de la zona sino más bien por la presión urbanística derivada de ser una calle situada a solo 200 metros de la catedral.

Sí abunda, en cambio, la prostitución en los clubs de carretera. Especialmente, en Ordes, en la nacional que comunica A Coruña con Santiago, y también en O Milladoiro, a un kilómetro de la capital compostelana pero ya en el municipio de Ames.

VIGO. Diferente es el panorama en la rúa Ferrería de Vigo, en la falda del castillo de San Sebastián, donde actuó el proyecto de rehabilitación urbanística del casco viejo, puesto en marcha por El Consorcio Casco Vello de Vigo, del que forman parte la Xunta y el Concello. La prostitución callejera se redujo pero no llegó a desaparecer ya que todavía se ven mujeres, especialmente mayores, ofreciendo su cuerpo. Locales que han abierto en la zona han fracasado.

Paralelamente, se mantiene otra zona de prostitución callejera en Vigo, en la que abundan las mujeres más jóvenes. Se trataría del área de Beiramar, en la línea de costa de la ciudad.

Santiago
La Rúa do Pombal logró deshacerse de la prostitución callejera pero por la presión urbanística, no por un plan específico

Vigo
Se rehabilitó la rúa Ferrería y se redujo la prostitución pero todavía hay mujeres que hacen la calle en la zona

 

EXTRARRADIOS. En Ferrol y en Pontevedra, el tiempo fue borrando la prostitución callejera de sus respectivos cascos históricos, tanto en el Ferrol Vello y los muelles de Curuxeiras como en el barrio de A Moureira, en Pontevedra.

En esta última ciudad, la prostitución callejera se ejerce ahora, desde hace unos años, más hacia el extrarradio en un extremo de la transitada avenida Reina Victoria o en la rotonda de la avenida de Vigo.

La rehabilitación no siempre surte efecto