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La huelga agrava el colapso judicial en Lugo y eleva un 14% los casos pendientes

Cartel que anuncia la huelga de Justicia. XESÚS PONTE
Cartel que anuncia la huelga de Justicia. XESÚS PONTE

El curso en los juzgados de la provincia arranca esta semana con una tasa de congestión superior al 44%, mientras que en el mismo periodo del año anterior no superaba el 5%
 

La huelga de los funcionarios de la administración de Justicia de Galicia disparó casi un 14% (en concreto un 13,9%) los casos pendientes en los juzgados de la provincia en el primer trimestre del año, con respecto al mismo periodo de 2017.

Los últimos datos publicados por el Consejo General del Poder Judicial revelan que el paro —que se inició el 7 de febrero y se prolongó hasta mediados del mes de mayo— provocó que se pasara de 16.960 asuntos pendientes el 1 de enero, a 18.147 a finales de marzo (15.948 el año previo), una media de 604 casos por juzgado.

Además, según advirtió el TSXG, la cifra de asuntos pendientes "se incrementará aun más cuando los procedimientos que aun estén sin repartir a los órganos jurisdiccionales sean gestionados por los servicios correspondientes". Con estos datos, y tras el parón habitual del mes de agosto, el curso judicial arranca esta semana en los juzgados lucenses con un arduo trabajo por delante.

Aunque la huelga provocó un desplome en los asuntos ingresados: 7.386 entre enero y marzo, frente a los 9.328 del año previo, también redujo en mayor medida el de casos resueltos, pasando de 9.542 en el primer trimestre de 2017, a 6.209 en el de este año.

Los juzgados lucenses cerraron el primer trimestre con 18.147 asuntos sin resolver, una media de 604 por órgano
 

Estas cifras implican que en los tres primeros meses del año ingresaron una media de 246 asuntos por juzgado y se resolvieron 206. Es decir, ni tan siquiera se resolvieron los mismos que ingresaron, y se partía de una cifra de casos atrasados bastante considerable en todas las jurisdicciones.

CONGESTiÓN. Las estadísticas oficiales dejan claro que el paro, que superó los 100 días, hizo estragos en el funcionamiento de la Justicia, y otro dato que disipa cualquier duda es la tasa de congestión de los juzgados.

Esta tasa mide el cociente entre los asuntos que un órgano tiene que sacar adelante (tanto los que tiene pendientes como los que ingresan nuevos) y los casos que efectivamente resuelve. Así, un juzgado está en mejor situación cuanto menor sea su tasa de congestión. Y en la provincia de Lugo, la situación no es buena.

El CGPJ concluye que la tasa de congestión de los juzgados de la provincia lucense en el primer trimestre del año fue del 44,3%, y atendiendo solo al partido judicial de Lugo se elevaba al 79%. Además, la previsión es que los datos del segundo trimestre —que todavía se están recopilando— arrojen un colapso aun mayor.

Comparados con los porcentajes del mismo periodo de 2017, la diferencia alarma, ya que el curso judicial arrancó el año pasado con una tasa de congestión que no superaba el 5% (1,9% en el primer trimestre y 4,4% a finales del segundo). Este dato resulta negativo en todas las jurisdicciones, a excepción de la Contencioso-Administrativa, que cerró el primer trimestre de este año con una tasa de congestión del 7,1%. En la Penal, el colapso ascendía al 48,7%; en la Civil, al 35,8%, y en la Social, al 22,1%. Por juzgados, el dato más negativo corresponde a Menores, con una tasa del 118,5%.

Así las cosas, resulta obvio que la Justicia lucense no goza de buena salud, aunque la situación se vislumbra peor en el resto de la comunidad gallega. En A Coruña, la tasa de congestión de los órganos judiciales a finales de marzo era del 45,6%; en Pontevedra, del 64,3%, y en Ourense, del 80,7%.

La lucha de los funcionarios de Justicia por mejorar sus condiciones laborales y mitigar las carencias materiales y humanas de los juzgados gallegos no fue en vano, pero sus daños colaterales tardarán tiempo en superarse. De hecho, entre enero y marzo de este año se resolvieron en la comunidad poco más de 51.000 casos, y al final del trimestre todavía quedaban casi 57.000 escritos pendientes de proveer, de los que más de 33.000 (casi el 60%), superaban los 30 días de antigüedad.

Las estadísticas delatan que la tasa de resolución de los juzgados gallegos fue en ese periodo la más baja de todo el Estado, un 0,86%, mientras que la media en el volumen del país se situó en el 0,98%  Este dato mide el cociente entre los asuntos resueltos e ingresados en un periodo, y si es mayor que 1 indica que se está resolviendo más de lo que se ingresa. Ni en Galicia ni a nivel nacional se supera el 1, pero en la provincia de Lugo la situación es tan crítica que la tasa de resolución fue incluso negativa, un -17,8%. 

Xesús Sáncehez Costa, delegado de CIG Xustiza en Lugo: "Tardaremos un par de anos en recuperar o ritmo normal"
Pasou máis de cen días pegado a un megáfono e ataviado cun chaleco cunha mensaxe clara: ‘Non á discriminación laboral na Xustiza Galega’. O tesón de Tuto e os seus compañeiros tivo resultados e consecuencias.
O curso xudicial arrinca en Lugo cun atasco sen precedentes. Era o previsible?
Xa se viña dun atasco xudicial importante, e tres meses e medio de folga aumentárono moito. Durante o paro non se tramitou prácticamente nada, xa que o seguimento por parte dos traballadores foi moi elevado. De feito, tras dous meses, seguíase mantendo nun 70%. Funcionaron os servizos mínimos, pero soamente atendían unha mínima parte dos asuntos, como as causas con preso ou que afectaran a dereitos fundamentais. Imos pagar esta folga durante moito tempo.
Medíronse mal as consecuencias da folga?
Por parte da administración non se valorou dende o principio o que podería pasar. Botaron un pulso aos traballadores e non tiveron en conta o elevado seguimento da folga e as consecuencias que iso tería. Un servizo público esencial, como é a Xustiza, non se pode ter paralizado durante máis de tres meses —e menos cando xa existe un retraso habitual no seu funcionamento— porque ó final, as consecuencias páganas os cidadáns.
Remontará a situación cos plans de recuperación anunciados pola Xunta?
Nos estimamos que tardaremos un par de anos en recuperar o ritmo normal de funcionamento. O plan de recuperación da Xunta consiste en pedir aos traballadores que fagan horas extra, pero iso é voluntario e hai moita xente que non se vai acoller a ese plan. Ademais, durante a folga perdéronse moitas horas de traballo e non son tan doadas de recuperar. Pode que funcione a moi longo prazo, pero non a curto. Non é unha medida contundente para mellorar o atasco xudicial e eu creo que en Lugo vaise incrementar.
Que medidas farían falta para mellorar a situación?
Habería que aumentar medios materiais e humanos, principalmente o número de xulgados na provincia. É imprescindible un xulgado específico de violencia de xénero, un cuarto xulgado do Social e máis órganos en Viveiro e Sarria. Nós levamos anos denunciando que a provincia de Lugo está totalmente discriminada con respecto as outras tres provincias galegas, xa que é a única na que non se creou ningún xulgado novo dende 2010. E o que se creou nese ano, o de Vixiancia Penitenciaria, nin tan sequera é exclusivo de Lugo.
Chama a atención que o xulgado con maior tasa de conxestión,  con diferencia, sexa o de Menores. A que obedece esta situación?
O problema en menores é que hai un equipo psicosocial —composto por un psicólogo, un educador e un asistente social— que está desbordado de traballo e tarda en entregar os informes. Isto tradúcese nun retraso no xulgado. Dende os sindicatos levamos tamén moito tempo pedindo que se dote de prazas a ese equipo psicosocial para poder sacar adiante o traballo con maior axilidade.

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