Juzgan a una pareja por irse sin pagar la comunión de su hija hace seis años

No acudieron al juicio y sus abogadas alegaron que fueron varias veces al restaurante, pero no les cobraron al "no haber prisa". El hostelero niega esa versión y dice que sí les reclamó el dinero

Una pareja acusada de celebrar la comunión de su hija hace seis años en un restaurante de Conturiz y no pagar el banquete fue juzgada este martes en el Penal número 1 de Lugo, aunque ninguno de los dos acusados se presentó al juicio.

Según comentó la fiscal, los acusados -en sus declaraciones en fase de instrucción- explicaron que en el restaurante les habían dicho que "no había prisa" por pagar. De hecho, las abogadas de la defensa argumentaron ayer que la pareja acudió en varias ocasiones al establecimiento con la intención de saldar su deuda, "pero no encontraron a nadie que les cobrara y les dijeron que no se apuraran".

La responsable del restaurante, sin embargo, negó tajantemente esta versión. "Cuando alguien tiene dificultades para pagar se le dan facilidades, pero siempre y cuando muestre actitud de querer pagar". "En este caso", dijo, "los llamamos varias veces por teléfono y nunca cogían. Finalmente, después de muchos intentos, los localizamos y quedaron de venir en dos ocasiones para hacer el pago, pero no aparecieron".

El ministerio fiscal considera que los dos acusados "nunca tuvieron la intención de pagar el banquete". Según quedó patente en el juicio, el acusado se encuentra en situación de desempleo desde 2013, aunque cuando se celebró el evento tenía trabajo, «por lo que podía pagarlo», expuso.

Los acusados contrataron un banquete para unas 40 personas y dejaron a deber 1.926 euros, que les reclaman con intereses

DEUDA. La pareja acudió al establecimiento en el verano de 2010 y contrató una comida para celebrar la primera comunión de su hija, que se celebró el 27 de junio.

Según explicó la responsable del restaurante, los acusados visitaron las instalaciones, eligieron el salón y fijaron el menú, para unos cuarenta comensales. «Lo más habitual es que el cliente se pase por la oficina el día del banquete y pague, pero en este caso no se pasaron y esperamos unos días. Los localizamos y tampoco vinieron, así que la final pusimos una denuncia», dijo.

Seis años después del banquete, la pareja sigue teniendo una deuda con el restaurante, que asciende a 1.926 euros. Por este motivo, la Fiscalía considera que los acusados cometieron un delito de estafa y pide para ellos sendas penas de un año de cárcel. La acusación pública pide además que abonen la factura del restaurante, con los intereses legales correspondientes.

ABSOLUCIÓN. Las defensas, sin embargo, pidieron la libre absolución de los acusados al considerar que no hay delito. «La estafa requiere un engaño, un ardid, y en este caso no quedó probado que los progenitores tuvieran la intención de no pagar el banquete. Del simple impago no se puede deducir el engaño», apuntaron.

Para las defensas, se trataría en todo caso de un asunto civil, «pero no de un delito que tenga que ser juzgado por la vía penal». Las letradas insistieron en que la pareja intentó pagar varias veces el convite, «pero solamente le podían pagar a la persona con la que contrataron el servicio y, cada vez que acudían al restaurante, esta persona no estaba».

El juicio quedó visto para sentencia.

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