Rey Varela ficha al interventor de Lugo como coordinador general de Ferrol

Impulsor de la gestión municipal y fiscalizador a partes iguales, fue clave en la segunda etapa de Lara Méndez, lo que generó suspicacias internas y de la oposición del PP
Generated by  IJG JPEG Library
Generated by  IJG JPEG Library
AppleMark
photo_camera Manuel Vázquez Fernández. XESÚS PONTE/AEP

Manuel Vázquez Fernández, desde febrero de 2019 interventor del Concello de Lugo, donde también fue coordinador de Alcaldía y de Urbanismo, será nombrado coordinador general del Concello de Ferrol. Vázquez volverá con el alcalde popular José Manuel Rey Varela —fue interventor en su primer mandato y su subdirector de Xestión Económica en la Consellería de Política Social— para coordinar todas las áreas municipales, organismos autónomos, sociedades y demás entes dependientes del Concello. Coordinará también un equipo directivo que se está conformando.

La incorporación de Vázquez al Concello ferrolano se enmarca dentro del plan fijado por Rey Varela al poco de recuperar la alcaldía para modernizar las estructuras organizativas del Ayuntamiento, con el fin de avanzar en la transformación de la ciudad. Como Lugo, Ferrol también tiene retos importantes, como la transformación de la fachada marítima, la ejecución de la Cidade dos Deportes y, sobre todo, el salto poblacional y económico. 

En el Concello de Lugo, el que será ahora coordinador general de Ferrol también desempeñó un papel muy destacado, aunque no al nivel con el que ejercerá ahora en la ciudad departamental.

Tras pasar por los ayuntamientos de Pontedeume, Sada, Arteixo, Ferrol y Astillero (Cantabria) y por la Xunta, Vázquez llegó a Lugo hace justo cinco años, a pocos meses de las elecciones en las que Lara Méndez revalidaría la alcaldía, con el reto de transformar y de modernizar una estructura municipal que estaba muy anticuada y que arrastraba muchos problemas organizativos y de personal. Junto a la entonces vicesecretaria municipal, María García Ferro, y con la actual alcaldesa como concejala de Gobernanza, Vázquez formó un eficaz equipo que afrontó problemas casi endémicos. Ese equipo impulsó una nueva relación de puestos de trabajo, reorganizó el personal —implantó el fichaje, reguló las horas extras y los tribunales de oposiciones, elaboró bases para bolsas de empleo y estableció criterios para los concursos internos, entre otras medidas—, elaboró reglamentos de funcionamiento interno para reducir procedimientos y dio un impulso a la administración electrónica. Lugo fue, por ejemplo, uno de los primeros concellos en tener una plataforma pública para los contratos menores.

El papel de Vázquez fue a más. En 2020 fue nombrado coordinador de Alcaldía y diversos departamentos y cometidos, como la gestión de los fondos europeos, pasaron a estar bajo su responsabilidad. En la pandemia, suyas fueron algunas de las medidas que Méndez puso en marcha en las primeras semanas y de forma pionera, como los programas de ayudas a fondo perdido a pymes, autónomos y familias, que luego copiarían Valencia y otras ciudades. O el fondo de capital riesgo Lugo Transforma, para atraer y ayudar a crecer a empresas. Es el único de España de iniciativa municipal.

Esa creciente responsabilidad y confianza depositadas por parte de Méndez acabó provocando suspicacias, cuando no abiertas críticas, de la oposición del PP. La censura —que, aunque velada, en algunos momentos también hubo en otros ámbitos municipales, por esa circunstancia y porque sus criterios a veces no coincidían con los de otros funcionarios— se acentuó cuando en 2021 fue nombrado coordinador de Urbanismo. Aunque tenía fundamento legal, se le reprochaba la doble condición de coordinador de la gestión municipal y de fiscalizador de la misma. 

Esa coordinación fue la condición que puso el edil Álvaro Santos para asumir Urbanismo tras la marcha de Miguel Couto, una dimisión tras la que hubo quien vio también la mano de Vázquez. Couto pretendía incorporar técnicos externos. En un caso, el interventor informó desfavorablemente, lo que fue recurrido y ganado por la afectada en el juzgado. Fue uno de los reveses en su larga hoja de servicios, como el cese de la jefa de Persoal. Este también fue anulado, pero en los siguientes años se desatascaron, se agilizaron y se corrigieron procedimientos.

También en Urbanismo, en la etapa de Santos y Vázquez al frente, vieron la luz asuntos peliagudos, que llevaban tiempo encallados, como el derribo de O Garañón, el convenio de la intermodal y la aprobación del 5% del PXOM. Igualmente, se sentaron las bases para agilizar las licencias de obra. Tras una ligera mejoría, estas volvieron a ralentizarse en los últimos meses.

Pero la labor de coordinación y de impulso de la gestión municipal no impidió a Vázquez ejercer su función fiscalizadora en ningún momento. Emitió informes críticos e hizo advertencias de malas praxis del gobierno, como abuso de contratos menores, defectos de contratatación, necesidad de aplicar bien y de actualizar las ordenanzas y falta de planificación económica. Está previsto que, en 2024 y por primera vez desde 2018, el Concello tenga que recurrir a un crédito para poder hacer frente a la práctica totalidad de su capítulo de inversiones, debido al creciente desequilibrio entre los ingresos y los gastos municipales.

Tras las elecciones del pasado mayo, la función de Vázquez volvió a ser solo de interventor, aunque continuó siendo soporte del gobierno en muchos asuntos y momentos, por sus conocimientos y su disposición, y también por el reducido cuadro directivo del Concello, donde además hay puestos vacíos. De la misma forma, fue siempre un gran apoyo para otros trabajadores, que acudían a él para resolver dudas o encauzar asuntos. Se prevé que su puesto sea cubierto en próximamente.

Otros movimientos en puestos altos del Concello

La marcha de Vázquez Fernández acentúa la falta de cuadros directivos y el vaciado de puestos importantes en el Concello de Lugo, una circunstancia que se viene produciendo desde hace años y que la actual regidora, Paula Alvarellos, está tratando de paliar.

Alvarellos acaba de crear la figura de director general de Urbanismo y de fichar para ella al exdirector de la Axencia de Protección da Legalidade Urbanística (Aplu) de la Xunta, Hipólito Pérez Novo. También prevé nombrar próximamente a Ana Rivas, funcionaria que actualmente ejerce en Becerreá, como secretaria municipal. Para la vicesecretaría, que está vacante desde 2021 y es un órgano de apoyo al gobierno importante, no consta que haya planes.


Jefaturas de servicio

El gobierno tiene pendiente la readmisión, por sentencia judicial, de Marta López como jefa de Persoal (vacante ahora) y volverá a convocar las jefaturas de Licenzas y Contratación, tras intentos fallidos. En unos meses también se jubilará el responsable de Urbanismo.

Comentarios