Miércoles. 26.06.2019 |
El tiempo
Miércoles. 26.06.2019
El tiempo

Lugo: La incógnita de si el péndulo caerá hacia la izquierda o hacia la derecha

Candidatos en Lugo a las elecciones municipales. XESÚS PONTE
Candidatos en Lugo a las elecciones municipales. XESÚS PONTE

El sector progresista bate récord de atomización y el conservador vuelve a la fragmentación de principios de la democracia

¿Mayoría progresista o conservadora? Esa es la incógnita en Lugo. Sin partidos ni candidados que sean líderes de masas y con una oferta electoral (doce siglas) aún mayor que la de 2015 (nueve), todo apunta a un gran reparto del voto. Aunque la ciencia electoral es todo menos exacta y los dos grandes partidos, PP y PSOE, confían en que suceda lo contrario: que ante la ensalada de siglas, los votantes simplifiquen la decisión u opten por el llamado voto útil.

LugoEs el clavo al que se agarran la socialista Lara Méndez y el popular Ramón Carballo, sin esperanza de obtener mayoría absoluta sino de ser la lista más votada, que es todo y nada. Quedar por delante del principal adversario es una cuestión de amor propio y colectivo. De nada le sirvió al PP quedar por delante en 2011 y 2015.

En ausencia de votos suficientes para los 13 concejales que hacen la mayoría, la clave es tener con quien acordar. Hasta ahora solo la izquierda tenía opciones, pero la nueva fragmentación de la derecha hace que, paradójicamente, la esperanza del PP de gobernar pase por tener con quién pactar. En ese arco ideológico, los electores vuelven a contar con Cs (en 2015 tuvo dos ediles) y se suma Vox. En las recientes elecciones generales, Vox fue la quinta fuerza en el municipio, después del PSOE, el PP, Cs y Podemos, tras obtener 3.865 votos y superar al BNG. Ahora, la candidatura que encabeza la ingeniera de montes Sonia Teijeiro confía en la buena ola que atraviesa la formación ultraconservadora, que, con todo, el 28-A no subió lo que esperaba.

Pero si ningún resultado electoral es extrapolable a otro, menos aún el de elecciones estatales a municipales. Dependerá de cómo resista un PP que ya en 2015 obtuvo el peor resultado desde la AP de 1987, que ahora pasa por horas bajas a nivel nacional y que en Lugo se presenta con un candidato que lleva el sambenito de que el reto no le apasiona precisamente. Feijóo, el jefe de filas, lleva meses repitiendo —y agradeciéndole— que Ramón Carballo sea un hombre de partido que está allí donde se le pide. "Es el candidato que querrían todos los partidos", dijo esta semana en Lugo, en un mitin en el que el partido demostró su capacidad de convocatoria. Los malos resultados del 28-A podrían movilizar a su electorado, ya de por sí bastante fiel.

Como otros candidatos, Carballo tuvo muchas dificultades para confeccionar el equipo. Tiró de amistades y de compañeros de profesión y de las administraciones. Es revelador que no diera cancha a su número dos, la médica Carmen López Silva, en algún debate al que tanto el PSOE como el PP enviaron secundarios. Optó por el tres, Antonio Ameijide, mucho más ducho al ser edil desde 2011 y portavoz desde 2017.

Incógnita también es cómo rentabilizará Cs estos cuatro años. Sus expectativas son altas, en parte por el buen momento nacional, donde casi dio el sorpasso al PP. En Lugo, Cs marcó el debate público en muchos momentos -también en precampaña, retando a los rivales a presentar su patrimonio- con propuestas llamativas y ambiciosas, aunque algunas sin aval técnico ni económico.

El escenario y el contexto político hacen difícil una mayoría absoluta, por lo que los partidos estarán abocados a entenderse

EXPECTATIVAS. Olga Louzao repite al frente de la lista de Ciudadanos con un grado de conocimiento y de tablas mucho mayor que en 2015, presume de equipo gestor y dice que está dispuesta a llegar a acuerdos tanto con el PP como con el PSOE. Con el último parece difícil, por la falta de afinidad y confianza en la alcaldable y porque el partido al que pertenece tira cada vez más a la derecha. No obstante, es cierto que Albert Rivera da liberdad a sus candidatos para pactar a nivel autonómico y municipal y, por otro lado, Louzao se enfrentó ya en alguna ocasión al partido, como cuando renunció a la portavocía gallega —a la que luego volvió— en desacuerdo con cómo se hacían las cosas.

En el lado conservador se pueden situar otros partidos que tienen difícil obtener representación, aunque algunos calculan, o eso dicen, incluso más de un representante. Foro Lugo surgió en 2015 del cabreo de Ildefonso Saavedra con el PP y en esta ocasión lleva en la lista a un bombero y sindicalista de CC.OO. muy combativo con el gobierno local.

GaliciaSempre es la marca que creó el alcalde exsocialista de Becerreá Manuel Martínez para intentar mantenerse en la Diputación, aunque el número de candidaturas que finalmente presentó en el partido judicial de Lugo, que es en el que tendría opciones, es inferior a lo que pretendía, por lo que el objetivo se enfría. En Lugo, la lista la encabeza la profesora Carmen González, quien se define como de izquierda-centro. Sin embargo, Martínez llegó a entregar el gobierno de la Diputación al PP siendo militante del PSOE y González se guarda la ropa afirmando que su partido llegará a acuerdos con quien esté dispuesto a mejorar Lugo. Un clásico.

Por Converxencia 21, partido que se define como galeguista, europeísta, centro reformista y liberal, se presenta el abogado y profesor Xaime Requeixo. La formación obtuvo su primer representante en Tui en 2011 y en Lugo es la primera vez que se presenta.

1987: Solo entonces hubo tantas siglas
Doce partidos buscan el voto de los 90.495 electores que hay en Lugo, según el censo. De esa cifra, 78.795 viven en el municipio, 11.438 en el exterior y 292 son extranjeros residentes en Lugo. Solo en 1987 hubo tantas candidaturas.

 

Si la fragmentación es un fenómeno que en la derecha no se veía desde principios de la democracias, en el lado progresista es habitual, esta vez llevado al máximo exponente. El PSOE sería el partido mejor situado. Es quien más concejales tiene (ocho) y el gobierno es, en teoría, una posición de ventaja. Sin embargo, los modestos resultados de gestión de los últimos cuatro años; los conflictos internos, con consecuencias directas para los ciudadanos, y veinte años en el poder no son las mejores ayudas. A favor tiene que logró hacer una candidatura xeitosa -sobre todo por comparación-, aunque el acierto, o no, se verá si vuelve a gobernar.

Cuentan algunos socialistas que llevan años haciendo campañas que hace tiempo que no veían tan buen rollo y cercanía con el PSOE. Y eso que hay quien echa de menos más calor del aparato, no solo porque el responsable provincial del partido ocupa el segundo puesto en la candidatura sino porque el resultado que el partido obtenga en la capital va a determinar el futuro de la Diputación y puede que incluso del partido.

La diferencia en la atmósfera es especialmente notoria con respecto a hace cuatro años, señala algún orozquista quizás reconvertido a larista, algo en lo que sin duda influye el efecto Sánchez. Sin embargo, habrá que ver si ese supuesto buen rollo se traduce en votos a una candidata que en las urnas de Lugo se bate por primeva vez y que genera sensaciones opuestas. Hay quien cree que es el ejemplo de política cercana, preocupada y dedicada y quien la hace de menos, con afirmaciones que en ocasiones traslucen machismo.

Consciente de lo complicado que lo tiene, los resultados a los que más mirará el PSOE el domingo por la noche, después de los propios, probablemente serán los del BNG. Ambos firmarían en este momento por que sus votos sumaran. El BNG lleva meses colocando el mensaje de que está en condiciones de quedar por delante del PSOE y lo que parecía un postureo lo parece cada vez menos, aunque sigue sin ser realista que el BNG dé el sorpasso. Su techo electoral está en seis ediles (ahora son dos) y el voto nacionalista podrá repartirse entre Lugonovo y Compromiso por Galicia. La primera marca está muy desgastada y orgánicamente más delgada que en 2015, pero el cambio del cabeza de cartel a última hora, por Xosé Chorén, un candidato que precisamente viene del sector amable del BNG, seguramente volverá a tener algún coste para la formación madre. Igual que Compromiso, que dejó Lugonovo para ir en solitario con el fondista Manuel Hurtado.

Lugonovo puede ser uno de los perjudicados por la hiperfragmentación de la izquierda, junto a Ace-EU-Equo y Podemos. En 2015, la formación morada fue con la plataforma ciudadana, que en plena ola de Podemos y con el socialista Orozco en horas bajas, dio la campanada. Posteriormente, Podemos sería una de las fuerzas que dejarían y ahora concurre en solitario con el pertinaz Josito Pérez y el poder de una marca que, aunque desgastada, todavía es marca. Es una incógnita a quién le darán las cuentas para obtener representación, porque parece improbable que los tres —Lugonovo, Podemos y Ace-EU-Equo— la vayan a conseguir. Es un enigma si la corporación se reconcentrará o si se fragmentará todavía más.

Candidatos
Ramón Carballo (PP)
Tiene 59 años, es de Pedrafita do O Cebreiro y llegó a Lugo a los 11 años. Fue candidato en Pedrafita y A Fonsagrada, ocupó varios cargos, como el de subdelegado del Gobierno y en 2017 asumió la dirección del PP local como primer paso para reunificar el partido y optar a la alcaldía. 

Lara Méndez (PSOE) 
Nació en Suiza en 1972 y lleva vinculada a Lugo desde los años del instituto. Fue edil en Cervo, el municipio de su familia, desde donde dio el salto a la vicepresidencia de la Diputación. Asumió la alcaldía de Lugo en 2015, cuando la oposición forzó la dimisión de Orozco. 

Xosé Chorén (Lugonovo) 
Natural de Taboada y de 52 años, este funcionario de Correos fue designado candidado a última hora debido a que las encuestas no eran favorables a la primera opción. Ya fue concejal, con el BNG, y pasó por Esquerda Nacionalista y Compromiso por Galicia. 

Rubén Arroxo (BNG)
Tiene 33 años, vivió hasta hace poco tiempo en la parroquia de Pías y es la segunda vez que opta a la alcaldía. Es arquitecto y atleta, en 2015 resultó ser un candidato más solvente de lo que se preveía y el BNG aguantó el tipo y ahora las encuestas soplan a su favor. 

Olga Louzao (Cs)
Nació en Lugo hace 40 años, estudió Ciencias Políticas e da Administración, trabajó en la banca y ahora tiene un negocio de seguros. Opta a la alcaldía por segunda vez y, pese a ser la portavoz autonómica del partido, asegura que su único interés está en Lugo.

Carlos Portomeñe (Ace-EU-Equo) 
A sus 50 años opta a mantener la representación de EU, ahora en coalición con Equo. Es artesano, tiene una sólida formación política y con él EU volvió al Concello en 2015 tras 16 años fuera. A diferencia de otras ciudades y del acuerdo nacional, en Lugo, EU no va con Podemos. 

Josito Pérez (Podemos) 
Inasequible al desaliento, este maestro y músico lucense de 40 años mantuvo desde hace meses que, si no había acuerdo con otras formaciones, Podemos presentaría lista propia. No solo lo hizo, a pesar de que muchos dudaban, sino que varias encuestas le dan opciones. 

Carmen González (GaliciaSempre)
Comparte con el exalcalde Orozco el hecho de ser profesora de Filosofía en el instituto Lucus Augusti y encabeza una lista de una formación creada por elexsocialista de Becerreá Manuel Martínez. De 58 años y nacida en Lugo, se define de centro izquierda. 

Sonia Teijeiro (Vox) 
Hoy cumple 43 años esta ingeniera de montes a la que convencieron para encabezar la lista de uno de los partidos sobre los que hay más expectación. En las elecciones generales, Vox obtuvo 3.865 votos en el municipio, donde fue la quinta fuerza más votada. 

Manuel Hurtado (Compromiso por Galicia) 
El atleta y entrenador Manuel Hurtado es el candidato que más temprano empezó a presentar su programa, con campañas de publicidad en algunos medios de comunicación. En 2015, miembros de Compromiso fueron en la plataforma ciudadana de Lugonovo.

Ildefonso Saavedra (Foro Lugo) 
Tiene 57 años, se dedica al negocio inmobiliario y es la segunda vez que se presenta a la alcaldía de Lugo. En 2015 obtuvo 611 votos. Antes de eso militó en el PP, durante 25 años y en algunas épocas de forma bastante activa, hasta que se enfadó con Jaime Castiñeira y creó Foro Lugo. 

Xaime M. Requeixo (Converxencia 21) 
Es de Lugo, ejerce como abogado, es profesor en la Universidad de Internet y asesor del Instituto Galego de Consumo en procedimientos sancionadores y arbitrajes. No hizo campaña porque Converxencia centró los recursos en intentar mejorar los resultados en Tui, donde tiene el único alcalde.

 

Lugo: La incógnita de si el péndulo caerá hacia la izquierda o...
Comentarios