El Hula gastará en electricidad y gas 4,7 millones este año, 1,6 más que en 2021

Las medidas de eficiencia energética han conseguido reducir los consumos en este ejercicio en unos 850.000 euros
Controlar el oxígeno en la combustión de las calderas bajó un 3% el consumo. XESÚS PONTE
photo_camera Controlar el oxígeno en la combustión de las calderas bajó un 3% el consumo. XESÚS PONTE

Los gastos de energía de un hospital como el Hula son enormes siempre, pero en un año con un mercado al alza, aún más. La electricidad consumida por el hospital lucense en 2021 costó 2,1 millones de euros y el gas, 1,05 millones; es decir, 3,1 en total. Las previsiones realizadas a comienzos de año para este ejercicio apuntaban a un aumento del gasto de 1,6 millones, hasta llegar a los 4,7 millones.

La factura energética del Hula se abona a través de un contrato de compra centralizado de la Rede de Enerxía da Xunta de Galicia (Redexga) que licita la Consellería de Industria y en virtud del cual se surten la mayoría de centros de la administración autonómica, sanitarios y de otro tipo. La luz subió este año un 20% pero el gas se duplicó: hasta diciembre de 2021 el kw de gas costaba 0,32 euros; y pasó a ser 0,7.

El hospital diseñó un plan de eficiencia energética y, ya desde el año pasado, empezó a aplicar medidas, según explica su redactor, el ingeniero del Hula José Luis López González. No es fácil ahorrar "nun espazo de alta demanda enerxética coma un hospital, con sistemas de ventilación moi esixentes", admite y recuerda que debe primar "a seguridade ambiental e a mellor asepsia, ademáis do confort de doentes e traballadores".

El margen de maniobra para el ahorro está siempre supeditado a la normativa que garantiza esa seguridad ambiental. López González pone un ejemplo muy gráfico: si la temperatura de determinada zona de un laboratorio tiene que estar estable y sube un solo grado pueden echarse a perder lotes de reactivos que cuesten cientos de miles de euros. Peores consecuencias aún podría tener que se incrementase la humedad de los parámetros establecidos en un quirófano, lo que favorecería la presencia de patógenos. "Por iso insistimos en que a seguridade ambiental é o prioritario", destaca.

Pese a todo se han ido aplicando medidas que han supuesto, a estas alturas del año, una reducción de consumo del 30% del gas, 600.000 euros, y un 10% de luz, 250.000. De continuar así implicarán a finales del ejercicio pagar de factura energética 850.000 euros menos de lo previsto; es decir, se ha conseguido frenar a la mitad el impacto del fuerte incremento de precios gracias a algunas iniciativas que ya están rodando.

QUIRÓFANOS. La temperatura de quirófanos tiene, por norma, establecidos unos límites entre los 22 y 26 grados, pero el ingeniero del Hula explica que esta misma norma permite salirse de la horquilla cuando no están siendo usados, así que por la noche se reduce la ventilación. Se han instalado detectores de presencia en todos los quirófanos de manera que, en cuanto entra la primera persona por la mañana en uno de ellos, se reinicia la climatización y "en cuestión de dous ou tres minutos xa está ao cen por cen", dice.

El Hula cuenta con 20.000 puntos de control repartidos por el centro, que sirven para tomarle el pulso permanentemente y para que el servicio de Mantenimiento -en el que trabajan unas 80 personas- pueda hacer un control milimétrico y constante, movilizándose ante cualquier alerta. Ahora cuenta también con unas 70 sondas de medición de CO2, repartidas por salas de espera, pasillos, habitaciones o consultas que ayudan a regular la ventilación. Un aumento en el CO2 revela mayor concentración de gente por lo que automáticamente se ventila, un descenso indica que se vacía y, por tanto, se detiene.

También hay lugares de paso constante y mezcla de pacientes, como el servicio de Urgencias, donde el caudal ni se reduce ni se para nunca pero también salas de espera en las que se ahorra ventilación cuando no hay pacientes.

Mejoras en aislamiento -como la colocación de doble puerta en algunos puntos-, de iluminación -como la reposición de todas las luminarias que se estropean por luces LED, que a estas alturas son el 20% del total del hospital- o en el sistema de control de toda la instalación con uso de Big Data son otras de las medidas puestas en marcha en el hospital y que siguen ampliándose.

El seguimiento del gasto energético que hace Mantenimiento es permanente. Gracias a esos datos, por ejemplo, sabe que este mes de julio el centro consumió un 11,71% menos de electricidad que el mismo mes de 2021, pese a que, en la semana del 18 incrementó el gasto a causa del esfuerzo de refrigeración que tuvo que hacer por la ola de calor.

Controlar el oxígeno en la combustión de las calderas bajó un 3% el consumo

Controlar el nivel de oxígeno en la combustión de las calderas permitió que se redujera un 3% el consumo de gas. "Un 3% non parece moito pero supón aforrar 60.000 euros ao ano, que xa é algo", explica el ingeniero del Hula José Luis López González.

Los dispositivos necesarios para hacer ese control supusieron una inversión de 42.000 euros por lo que esa inversión se amortiza antes de un año.

El 92% del gas del Hula se usa para climatización; el 5,8%, para agua caliente sanitaria y el 2% para las cocinas.

El centro colocará paneles fotovoltaicos para limitar en un 14% la demanda de luz

El hospital de Lugo podría acabar el año que viene siendo uno de los centros sanitarios españoles con mayor autoproducción de energía fotovoltaica. Tiene en proyecto la colocación de paneles para generar 2 megavatios, mientras que en muchos otros hospitales que cuentan con placas solares la producción no llega a un megavatio. Según los cálculos reflejados en el plan de eficiencia del Hula, esto le permitiría reducir la demanda de electricidad en un 14%. El proyecto tiene un presupuesto de dos millones de euros, de los que el 80% contaría con la financiación de fondos europeos.

Actualmente está en estudio la posibilidad de aumentar la autoproducción de energía proveniente de fuentes renovables. Se analiza la conveniencia de la eólica y también de la geotérmica, pero López González insiste en que todos los estudios son todavía muy preliminares.

El proyecto de la energía solar, sin embargo, está en marcha y se pretende que esté materializado el año que viene