El Hula empieza a tratar con braquiterapia algunos tumores de endometrio

Unas 40 pacientes al año evitarán viajar a A Coruña gracias a la puesta en servicio del nuevo equipo
Equipo del Hula. EP
photo_camera Equipo médico del Hula. EP

El Hula ha empezado a administrar braquiterapia a pacientes con cáncer de endometrio que se pueden beneficiar de este tipo de tratamiento, con el que se coloca la fuente radiactiva en el interior del tumor y, por tanto, evitar radiación en tejidos sanos. En el caso de estos tumores serán unas 40 mujeres cada año las que eviten trasladarse a A Coruña para recibirlo al entrar en servicio el equipo instalado en el hospital lucense.

La oncóloga radioterapeuta Inés Formoso explica que son pacientes con tumores localizados que deben combinar varias sesiones de radioterapia con dos de braquiterapia. Antes, cuando debían ser derivadas fuera del área, las pacientes tenían que hacer hasta tres viajes: uno inicial para una consulta en el que se hacían mediciones y cálculos y otros dos para ser tratadas.

Ahora pueden hacerlo todo en el Hula y cada sesión de tratamiento se realiza en una mañana, separadas por una semana. "Veñen a primeira hora e ao mediodía xa están de volta na casa", apunta la especialista.

Las pacientes deben, al llegar al centro, someterse a un TAC mientras tienen un cilindro en el interior de la vagina para hacer las mediciones de dónde debe administrarse exactamente la terapia. Después pasan a ser conectadas a la máquina y, como recuerda la doctora Formoso, en cuanto se acaban no emiten radiación alguna; de manera que, tras un período de observación, se pueden ir a casa sin tomar ninguna precaución particular.

Además de afectadas por estos tumores ginecológicos, también empiezan ahora a recibir braquiterapia pacientes con cáncer de piel no melanoma. La puesta en marcha de este nuevo servicio se hace por los casos en los que la administración de la radiación es más sencilla, ya que los pacientes no precisan ni ingresar ni recibir anestesia.

El año que viene se incorporarán también pacientes con cáncer de próstata, que sí deben ser hospitalizados 24 horas y recibir anestesia antes del tratamiento.

Tal y como se anunció a principios de año cuando el hospital recibió el equipo serán unos 150 pacientes al año los que evitarán ser derivados a otras áreas sanitarias para recibir este tratamiento.

Aunque la máquina se encuentra en el Hula desde enero, lo cierto es que no se podía empezar a administrar este tipo de tratamiento hasta organizar los circuitos de los pacientes, formar al distinto personal implicado y recibir el informe preceptivo del Consejo de Seguridad Nuclear. Todas las instalaciones en las que hay fuentes radiactivas deben someterse a un examen de este organismo que certifique que las instalaciones son adecuadas y seguras tanto para trabajadores como para pacientes.

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