Miércoles. 26.06.2019 |
El tiempo
Miércoles. 26.06.2019
El tiempo

La fuerza de las pequeñas cosas

Marta Prado Rodríguez.EP
Marta Prado Rodríguez.EP

Marta Prado dirige un grupo investigador en el Laboratorio Ibérico Internacional de Nanotecnología

SU TRABAJO consiste en desarrollar dispositivos en miniatura cuya misión será el análisis de alimentos y de factores medioambientales basados en el ADN. Para ello, Marta Prado dirige un grupo de investigación en el Laboratorio Ibérico Internacional de Nanotecnología de Braga, formado por diez personas entre investigadores, doctorandos, predoctorandos y técnicos de laboratorio.

Allí está desde hace nueve años esta científica lucense que nunca se imaginó llegar a asentarse en Portugal, donde nació su primera hija, de 3 años, y en donde espera ahora a su segunda.

"No es la primera vez que estoy fuera de Lugo. Cuando acabé mi tesis en el Laboratorio de Higiene e Inspección de los Alimentos, en la facultad de Veterinaria, me fui a Bélgica con una beca de la Xunta por nueve meses, al Centro Común de Investigación, de la Comisión Europea. Posteriormente, me hicieron allí un contrato y, al final, me quedé en ese país cuatro años y medio", explica la científica.

Esta lucense desarrolla dispositivos en miniatura para detectar la salmonela o alegénicos y determinar la autenticidad de vinos

Los minidispositivos que desarrollan Marta y su equipo sirven para cuestiones tan importantes como la detección de microorganismos patógenos como la salmonela, alterantes como los que degradan los alimentos, ingredientes alergénicos o, también, la determinación de la autenticidad de alimentos como los vinos del Douro y de Porto o los aceites gallegos y portugueses.

A Marta Prado le gusta su trabajo. Eligió la carrera de Ciencia y Tecnología de los Alimentos porque le pareció, simplemente, "interesante". Y se ve que acertó.

"Me pareció que estaba muy bien esta titulación porque se centra en asegurar que los alimentos sean saludables", indica.

CIENTÍFICA. Esta vocación no es algo que haya tenido desde siempre, sino que se fue haciendo con la idea de hacer estos estudios poco a poco, aunque siempre tuvo claro que quería ser investigadora.

"Siempre soñé con dedicarme a la investigación. Por eso, hice el primer ciclo de la carrera de Biología y, después, me titulé en Ciencia y Tecnología de los Alimentos", explica.

Marta Prado está ahora, a sus 44 años, con su vida asentada en Portugal, donde comenzó a trabajar tan pronto como abrió el laboratorio, puesto en marcha por los gobiernos luso y español.

"Llevo ya mucho tiempo aquí. Vine en 2010 y ahora tengo una vida hecha en Braga. Al fin y al cabo, Portugal es bastante parecido a Galicia. Por eso, no llego a echar de menos nada de Lugo, aunque voy allí siempre que puedo porque ahí nací y ahí estudié", afirma.

El grupo que Marta dirige en el Laboratorio Ibérico Internacional de Nanotecnología es muy heterogéneo. Allí hay investigadores de treinta nacionalidades diferentes y unos y otros se retroalimentan con sus conocimientos.

"Es un centro muy activo y también muy interactivo. Cada uno de nosotros hace aportaciones a las investigaciones que estamos llevando a cabo. La verdad es que resulta muy interesante trabajar con todo este equipo de personas", dice Marta Prado.

La fuerza de las pequeñas cosas
Comentarios