Provoca un gran despliegue en Fontiñas "por fastidiar y por venganza"

El chico llamó a la Policía para denunciar el abandono de una menor ► Hasta el lugar acudieron bomberos y agentes, pero la niña estaba con su abuela perfectamente
Los bomberos acudieron a la Ronda das Fontiñas por si era necesario rescatar a la niña. EP
photo_camera Los bomberos acudieron a la Ronda das Fontiñas por si era necesario rescatar a la niña. EP

Los vecinos de Fontiñas vivieron este jueves con gran expectación el despliegue de varias dotaciones de los servicios de emergencias por el supuesto abandono de una menor, aunque finalmente quedó en un susto. La niña estaba perfectamente y todo se debió a un joven que hizo saltar las alarmas "por fastidiar".

Todo comenzó cuando la Policía Local de Lugo recibió la llamada de una supuesta mujer que quería denunciar el abandono de una menor. La denunciante aseguraba que, al acudir a interesarse al piso, había escuchado un golpe como si la niña se hubiera desmayado.

Los bomberos se desplazaron a la Ronda das Fontiñas por si era necesario rescatar a la niña. EP
Los bomberos se desplazaron a la Ronda das Fontiñas por si era necesario rescatar a la niña. EP

Hasta el lugar, en la Ronda das Fontiñas, se desplazaron dos patrullas de la Policía Local. Además, movilizaron a los bomberos y una ambulancia por si fuese necesario entrar en el domicilio y rescatar a la menor

Cuando los agentes llegaron al lugar nadie contestó y saltaron las alarmas, pero los vecinos afirmaron que la madre trabajaba cerca. Los policías la localizaron enseguida y ella les explicó que la niña estaba a cargo de la abuela, que la lleva a diferentes actividades. Los agentes llamaron entonces a la abuela, que confirmó que la niña estaba con ella y se encontraba perfectamente.  

La madre no sabía quién podía haber realizado la llamada hasta que los agentes le enseñaron el número desde el que se hizo. Ella lo reconoció. Era de un chico que, al parecer, se crió con la familia. 

La Policía localizó al supuesto autor de la llamada, que reconoció que había sido él y admitió que lo hizo "por fastidiar y por venganza".

Debido al despliegue de efectivos y la alarma social que se generó en la zona, los agentes decidieron poner los hechos en conocimiento del juzgado.