Fallece José Luis Valcárcel, presidente de los cazadores lucenses

José Luis Valcárcel. EP

Fue abogado, funcionario de Tráfico durante 46 años, profesor de la Escuela Universitaria de Relacións Laborais y presidente del Colegio de Graduados Sociales 

La Asociación Lucense de Caza perdió este jueves a su presidente, José Luis Valcárcel Yáñez (Lugo, 1937), abogado, funcionario de Tráfico durante 46 años, profesor de la Escuela Universitaria de Relacións Laborais durante otros 20 y presidente del Colegio de Graduados Sociales también durante muchos años.

Valcárcel, casado y con dos hijas y dos nietos, era un trabajador incansable. A sus 81 años seguía yendo a diario al despacho laboralista que tenía en la Ronda das Fontiñas y recomendaba a quien se jubilase que no dejase de tener actividad.

Su intensa vida profesional y social le hizo ser un hombre muy conocido en Lugo. Por sus manos de examinador de Tráfico pasaron unos 15.000 candidatos a conductor. Tenía fama de hueso, pero también de ser justo. "Yo no he suspendido a nadie porque se le calase el coche, pero sí tenía obsesión por las distancias", recordaba hace un año en una entrevista en El Progreso.

José Luis Valcárcel tenía pasión por la pesca y, sobre todo, por la caza, a la que se aficionó a los 15 años y de la que llegó a ser una autoridad. Fue uno de los redactores de la primera ley cinegética de Galicia y el fundador de la asociación lucense en 1988.

La Federación Gallega de Caza recordó este jueves su trabajo por el sector y porque las leyes de caza contemplasen la esencia de esta actividad social en Galicia. Cuando fundó la asociación lucense, esta tenía alrededor de 30.000 asociados y era en aquel momento la más grande de Galicia y una de las mayores de España, por lo que sus multitudinarias asambleas eran el aval de las negociaciones con la Administración.

En aquel momento, la agrupación mantenía serias divergencias con las de otras provincias por la gestión cinegética, pero se pudieron superar y Valcárcel pasó a ejercer como vicepresidente de la Federación Galega de Caza, que este jueves lloró su pérdida y lamentó que no pueda contribuir, como era su ilusión, a mejorar la actual normativa.

Fumador empedernido desde hacía más de 60 años, tenía también debilidad por los relojes, de los que disponía de una buena colección que inició cuando era niño, y por la lectura.

Este viernes, a las 19.30, habrá una misa en la capilla de Velatorios Lucenses y el sábado tendrá lugar el funeral, a las 11.00 horas, en la iglesia de San Francisco Javier.