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Espontáneos, pero tímidos

La profesora alemana Berit Koch, en la escuela de idiomas. SEBAS SENANDE
La profesora alemana Berit Koch, en la escuela de idiomas. SEBAS SENANDE
La Escuela Oficial de Idiomas es botón de muestra estos días de la enseñanza de lenguas extranjeras a adultos en España. Una docente alemana, Berit Koch, estará hasta el próximo sábado en Lugo para tomar nota de cómo se enseñan aquí las lenguas.

En las aulas de la Escuela Oficial de Idiomas de Lugo, hay estos días una alumna distinta a los demás. Ella no viene a aprender ninguna de las siete lenguas que se enseñan en este centro. Berit Koch viene, como quien dice, a ojear. Pero su función no será hacer fichajes. Su función será observar cómo se desarrollan aquí las clases de idiomas y sacar conclusiones para mejorar sus experiencias con los alumnos en Alemania, donde imparte francés, español e inglés a alumnos de un instituto de Secundaria al norte del país. "Doy clase en un centro de Sittensen, una ciudad que está entre Bremen y Hamburgo. Mis alumnos son de Secundaria, más jóvenes que los de la Escuela Oficial de Idiomas de Lugo. Pero, aun así, vengo para observar cómo se trabaja aquí y para tomar nota sobre posibles aspectos que podemos mejorar en nuestras aulas. Al final, tengo que escribir un informe para comparar ambos sistemas educativos: el alemán y el español", explica Berit Koch.

Una de las diferencias que encontró esta profesora entre la práctica docente en España y en su país es el comportamiento del alumnado de Secundaria en las clases. "En mi país, los alumnos dejan de hablar en cuanto empieza la clase y se escucha al profesor. Puede haber alumnos rebeldes, a los que no les guste estudiar, pero no interrumpen la clase, están en silencio y quietos. Hay un respeto hacia el profesor. Aquí, según me dijeron, eso no suele pasar y hay alumnos que hablan mucho y no dejan dar clase", afirma.

Berit Koch llegó a Lugo el pasado día 7 como una participante más del programa Kmk, una asociación alemana que trabaja en colaboración con el Instituto Nacional de Tecnología Educativa y Formación del Profesorado, Intef, dependiente del Ministerio de Educación. Esta es la primera vez que esta docente alemana sale para ver lo que se hace en aulas de otros países y, de paso, conocer su cultura y también su forma de vida.

Por el momento, la imagen que se lleva de Lugo es que es una ciudad "muy verde". "Está rodeada de naturaleza. Recorrí el Paseo do Rato, el del Miño y también vi el paisaje desde Santiago a Lugo y me pareció increíble. También me gusta la gente, es muy amable, más que en Barcelona. Allí, me respondían en inglés porque eran conscientes de que yo no sabía catalán y no querían hablarme en español. En Lugo, en cambio, todo el mundo me habla en castellano sin problema", afirma.

Berit visitó estos días un sindicato y también el centro de formación del profesorado Ceforem para abordar el sistema educativo en su totalidad. Pero también asistió a clases de inglés e italiano. "La semana que viene iré a clases de gallego y alemán, en la escuela, y de español como lengua extranjera, en la Uned", cuenta. Hasta ahora, pudo comprobar que el uso de internet y el trabajo en competencias comunicativas mediante diálogos es similar en su instituto y en la escuela aunque aquí, dice, "se estudia menos gramática que allá".

En cambio, se improvisa más la expresión oral y se cultiva la espontaneidad. "Allí, los alumnos piden una preparación previa aunque aquí hay pocas exposiciones públicas en las aulas, una metodología de enseñanza que sí abunda en las aulas alemanas", asegura.

Espontáneos, pero tímidos
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