"Es un sueño conciliar mi vida y mi profesión en esta ciudad"

El coronel Juan José Fernández Arrojo abre un nuevo ciclo en su carrera militar como subdelegado de Defensa en Lugo. Con orígenes familiares en O Corgo, tiene un amplio historial en misiones de paz con la Otan. Tuvo responsabilidad en la construcción de la base española en Qala i Naw, Afganistán, país que visitó hasta en ocho ocasiones
El coronel del Ejército de tierra Juan José Fernández Arrojo. VICTORIA RODRÍGUEZ
photo_camera El coronel del Ejército de tierra Juan José Fernández Arrojo. VICTORIA RODRÍGUEZ

Como ha manifestado en alguna ocasión, usted tiene orígenes lucenses. ¿Es natural del municipio de O Corgo? 

Nací en Avilés, porque mi padre estaba destinado en esta localidad, pero mi familia, hasta donde tengo conocimiento es originaria de O Corgo. 

¿Qué significa para usted regresar a Lugo en este momento como destino profesional? 

La verdad es que es un sueño cumplido estar en Lugo, donde puedo conciliar la vida profesional en una tarea que me encanta y me apasiona. Y también considero este trabajo un reto. Y que pueda conciliarlo con la vida familiar es un sueño. 

¿Cuáles serán sus principales cometidos como subdelegado de Defensa en Lugo?

En la subdelegación cumplimos con dos funciones principales. La primera de ellas es el apoyo a todo el personal militar que se encuentran en alguna situación admistrativa en la que no está en ninguna unidad y que, por ello, pasan a depender directamente de la subdelegación de Defensa, como pueden ser los militares en la reserva o los reservistas voluntarios. Y el otro gran cometido de la subdelegación, que a mi personalmente me resulta el más importante, es el reto de transmitir la cultura de la defensa, sobre todo en una provincia donde existe muy poca presencia de personal y unidades militares. Por ello, es importante la imagen final que podemos dar de las fuerzas armadas en la provincia de Lugo, y esa función recae probablemente en las personas que trabajamos en la subdelegación, y principalmente en la persona que ejerce como subdelegado de Defensa. 

Fui el oficial del proyecto de la base española en Qala i Naw. Por mi cometido estuve en Afganistán hasta 8 veces

Usted es un militar con una trayectoria muy amplia y que incluye la participación en misiones internacionales, un tipo de trabajo muy común para los militares españoles desde hace años. ¿Cuáles han sido sus destinos como militar de carrera? 

Me gradué en la academia militar en el año 1988 y mi primer destino fue en el Grupo Logístico de la Brigada Aerotransportable, que en ese momento tenía como base A Coruña. De aquí pasé a la antigua Capitanía General del Noroeste, y como experto en logística, me destinaron a la Fuerza Logística Operativa, también en A Coruña. Más tarde me trasladaron a la Brigada Galicia 7, en Pontevedra, y mis últimos cuatro años han sido en la Jefatura de Administración Económica en Sevilla. Además, he realizado diferentes cursos de especialización y salidas al extranjero en diferentes misiones. 

Respecto a esas misiones en el extranjero en países en conflicto, ¿cuáles fueron sus destinos internacionales hasta el momento? 

He estado destinado en Bosnia, Irak, Afganistán, Kosovo y Líbano. Donde más he prolongado mi destino ha sido en Bosnia, donde durante los años 2005 y 2006 estuve siete meses, y en Irak permanecí tres meses entre los años 2003 y 2004. Como soy experto en logística, en el resto de misiones me encargaban cometidos específicos en los despliegues. Por ejemplo, fui el oficial de proyecto de la construcción de la base española en la provincia de Qala i Naw —conocida como ‘Calinao’ por los militares españoles—, la provincia más pobre de Afganistán. Como consecuencia de mi cometido estuve en esta base alrededor de en ocho ocasiones. En este tiempo, vi la evolución de Qala i Naw. Durante esos tres años de estancias la evolución había sido positiva

La misión que más me marcó fue en Bosnia, donde estuve siete meses. Además, fue mi primer destino

¿Cuál es el destino internacional del que guarda un recuerdo más grato durante su estancia? 

Tengo muy buen recuerdo de Bosnia, país donde permanecí mucho tiempo, y conocí a muchísima gente. La sociedad bosnia es muy parecida a la española, son europeos, con un nivel cultural alto y muy similar a la española en ciertos aspectos. Tuvieron que lidiar con una crisis brutal y de un día para otro se encontraron en medio de una tragedia: la guerra. Por ello, es muy fácil empatizar con personas que son más próximas a ti en muchos aspectos. Fue mi primera misión internacional como militar, y esos siete meses también marcan.

"Los valores de los soldados son reseñables. Dan su vida por la de otros que ni siquiera conocen"

Durante los últimos 25 años, varios militares lucenses han prestado servicio en misiones internacionales. ¿Ha tenido trato directo con alguno de ellos? 

En el acto de toma de posesión hice mención especial a militares que desgraciadamente fallecieron en el cumplimiento del deber. La primera de ellas fue Idoia Rodríguez, natural de Friol, y que falleció en 2007 en Afganistán. Tuve el honor de conocer a su padre. También conocí al teniente Arturo Muñoz Castellanos, quien fue el primer militar español fallecido en el mantenimiento de la paz. Trabajó conmigo muchísimos años. Ambos dieron su vida por cuestiones muy similares. Idoia perdió la vida como conductora de una ambulancia, mientras que el teniente Muñoz Castellanos transportaba sangre en un convoy. Por ello, me parecen especialmente reseñables los valores que muestran los militares, que dan su vida por la vida de otros, que generalmente no conocen. 

¿Qué factor es el más determinante para un militar en este tipo de misiones internacionales? 

Para alcanzar el éxito en una misión es fundamental entender la sociedad donde te mueves. Trasplantar nuestra sociedad a otro país con una historia y cultura distinta es muy complejo. Las sociedades necesitan un tiempo para alcanzar la felicidad.

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