Enfado entre los padres por el cambio de libros obligatorio de la ley Celaá

La medida exige a las familias gastar entre mil y dos mil euros por hijo en menos de tres años
                      Libros de texto de educación secundaria, centro de la última polémica en la comunidad educativa.
photo_camera Libros de texto de educación secundaria, centro de la última polémica en la comunidad educativa.

Descontento e indignación entre los padres de los escolares lucenses por el cambio de libros de texto al que obliga la Lomloe, más conocida como ley Celaá.

Los alumnos que hace dos años tuvieron que cambiar de libros escolares, vuelven ahora a tener que comprar unos libros de texto que, en muchos casos, doblan su precio. Los progenitores se ven así obligados a invertir en menos de tres cursos académicos de 1.000 a 2.000 euros en libros de aquellos cursos impares de primaria, secundaria y bachillerato.

"Han cambiado hasta el libro de francés, me tienen que explicar qué puede cambiar en el contenido de un libro de francés del primer curso de la ESO con respecto a hace dos años", reflexiona una madre lucense. "Es una auténtica salvajada para el bolsillo de las familias cuando estamos en medio de una crisis económica sin precedentes", expresa esta madre.

Los progenitores se ven así obligados a invertir en menos de tres cursos académicos de 1.000 a 2.000 euros en libros

El sentir general, que se mueve entre la incredulidad y la ira, apunta hacia la posible movilización de cientos de padres y madres lucenses en contra del cambio de libros de texto obligatorio. "La gente habla de no comprarlos y de mandarlos el curso que viene con los libros del año pasado", explica un grupo de progenitores. Además, no descartan organizar manifestaciones en las calles para denunciar públicamente lo que consideran una injusticia que no puede pasarse por alto.

Asimismo tildan la medida de "antiecológica en una época de reciclaje y reutilización" por el importante gasto de papel que supone y por dejar sin capacidad de acción a los bancos de préstamo de libros que están presentes en la mayoría de los centros educativos de la ciudad a través de las Anpas. De igual forma, proponen como alternativa apostar por los libros electrónicos o los apuntes como forma de que los estudiantes puedan adoptar, de forma más económica para las familias, los nuevos libros que impone la ley Celaá.

Proponen como alternativa apostar por los libros electrónicos o los apuntes

LOS POLÍTICOS, CULPABLES. En las últimas semanas, circula una carta que anima a los padres y madres gallegos a rebelarse y luchar por tener el derecho a utilizar los libros de años anteriores. La misiva apunta directamente contra los que consideran los responsables directos de este perjuicio para las familias: "Señores políticos, sus decisiones nos cuentan mucho dinero y es una etapa muy crítica económicamente para millones de españoles [...] Están obligando a las familias a invertir en nuevos libros para su hijo menor y "tirar a la basura" los de su hijo mayor, que costaron 600 euros, por una medida caprichosa de personas que viven entre nubes de algodón", manifiesta el escrito.

Desde la Federación de Anpas de Lugo (Fapacel) vuelven a reivindicar la necesidad de una enseñanza totalmente gratuita y digital que se extienda hasta los materiales didácticos. Pero avisan: «Un ensino dixital ten que vir acompañado dunha formación neste tipo de competencias para o profesorado, os alumnos e as familias».

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