Dos hombres encañonan a un lotero y se llevan 400.000 euros de la caja fuerte

Entraron en la administración de Lamas de Prado y le dijeron al dueño: "Somos colombianos y venimos a por el dinero". Le pusieron una pistola en la cabeza durante ocho minutos y lo dejaron encerrado antes de huir con toda la recaudación
photo_camera VÍDEO: XESÚS PONTE

Dos hombres encapuchados y con acento suramericano encañonaron este jueves a un lotero de la capital lucense, Guillermo Rodríguez Rozas, y se dieron a la fuga con un botín próximo a los 400.000 euros. Los hechos ocurrieron alrededor de las ocho y media de la mañana, cuando el trabajador acababa de entrar en su establecimiento, sito en la Rúa Lamas de Prado. En ese momento, y antes de que le diese tiempo a realizar ningún tipo de gestión, los dos asaltantes lo abordaron y lo empujaron hacia el interior del mostrador.

Acto seguido, lo amenazaron con dos pistolas y uno de los ladrones le colocó el arma en la cabeza, al mismo tiempo que le exigía el dinero de la caja fuerte. La víctima siguió en todo momento sus indicaciones y abrió una de las dos cajas con las que cuenta el establecimiento, en la que había alrededor de 6.000 euros, así como la llave de una segunda caja, en la que se guardaban más de 380.000 euros. "Cuando vieron todos esos billetes, uno de los asaltantes cogió un extintor del baño y se quedó a mi lado amenazándome con él y con la pistola, mientras que el otro cogía todo el dinero. Me dijeron: somos colombianos y venimos a lo que venimos, a por el dinero, así que haz lo que te decimos y no te pasará nada", comentó la víctima.

 Con toda la recaudación en su poder, los delincuentes huyeron, pero antes de abandonar la administración amenazaron de nuevo al lotero. "Antes de marcharse me dijeron que no me moviera durante un rato, ya que si hacía tonterías vendrían a por mí. Después cogieron las llaves, me dejaron encerrado y se marcharon. Calculo que tan solo estuvieron dentro ocho minutos, pero a mí me pareció una eternidad; yo solo quería que cogieran el dinero y se marchasen. En cuanto me aseguré de que se habían ido, llamé al 091 y al 092 y en tres minutos ya estaban aquí las patrullas. Primero llegó la Policía Local y los agentes vieron que estaban las llaves puestas en la puerta, así que cogieron un paño para no tocarlas directamente, por si tenían huellas, y me abrieron la puerta. Después llegó la Policía Nacional y ya les expliqué como había sucedido todo. Les conté todos los detalles que era capaz de recordar, porque me caían las lágrimas y me temblaba todo el cuerpo", dijo.

Los agentes de la Brigada Científica se trasladaron de inmediato al establecimiento y abrieron una investigación para tratar de esclarecer lo sucedido e intentar localizar cuanto antes a los asaltantes. "En la administración solamente entraron dos personas y yo no pude ver cómo se dieron a la fuga, pero creo que habría más gente fuera esperándolos. Yo estoy convencido de que nos habían vigilado previamente y que esto no fue casualidad, ya que entraron a las ocho y media de la mañana y yo normalmente no vengo tan temprano".

Guillermo Rodríguez señala que este jueves tenía que realizar un pago importante, por lo que acudió al establecimiento bastante antes del horario de apertura al público. "o solo entro antes cuando tengo que sacar una cantidad importante de dinero para llevarla a ingresar al banco, ya que no me gusta hacer esa gestión con la administración abierta. Tenía vez a las nueve de la mañana en mi oficina para hacer el ingreso del dinero de la lotería de Navidad. Era un pago de 230.000 euros y también tenía las comisiones y la recaudación de la venta de la lotería de Reyes. Esta es la semana en la que más dinero hay en una administración de loterías", comenta, "la que coincide entre Navidad y el sorteo de Reyes".

El afectado está convencido de que los atracadores no actuaron a ciegas y los investigadores atan cabos para determinar si las sospechas del lotero son ciertas. Los agentes solicitaron ya las grabaciones de las cámaras de seguridad de la administración y de los establecimientos próximos en busca de pistas que permitan localizar a los autores de un atraco sin apenas precedentes en Lugo.

La víctima tuvo que cerrar este jueves su administración y dedicó las horas posteriores al suceso a ponerse en contacto con su compañía de seguros y tratar de recuperar la calma.