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El largo camino a la Unesco

Recogida de firmas en favor de la iniciativa. SEBAS SENANDE
Recogida de firmas en favor de la iniciativa. SEBAS SENANDE
Las instituciones de Lugo, este periódico y ciudadanos a título individual dieron el pistoletazo de salida esta semana a la candidatura del casco histórico a Patrimonio de la Humanidad. El camino es largo, pero asumible.

España tiene nueve cascos o barrios histórico de otras tantas ciudades declarados Patrimonio de la Humanidad, de los que solo uno, Santiago de Compostela, es gallego. Lugo quiere intentarlo ahora. ¿Pero qué se necesita y cómo se gestiona una candidatura de este tipo? A continuación, algunas claves:

1. ¿Quién debe impulsar el expediente ante la Unesco?

Cada país tiene un interlocutor en la Unesco, que es el correspondiente Ministerio de Cultura. Como Galicia tiene transferidas las competencias de cultura, es la Xunta quien tiene que poner en marcha el expediente, aunque luego el ministerio debe llevarlo al Centro del Patrimonio Mundial (París). No obstante, nada impediría que el Concello de Lugo, como administración más próxima a la ciudad y primera interesada, impulsara trabajos en esa línea.

2. ¿Cómo se eligen las candidaturas?

Hay un Comité del Patrimonio Español en el que están representadas todas la comunidades y ciudades autónomas. Ahí se analizan las propuestas que llegan desde cada lugar y se votan. No hay una ley escrita, pero sí un acuerdo tácito por el cual los territorios van rotando, en función también de cómo lleguen de preparadas las candidaturas. Los últimos bienes declarados en Galicia fueron la coruñesa Torre de Hércules, en 2009, y los Caminos de Santiago (Camino Francés y Caminos del Norte), en 2015. Esta declaración fue más sencilla porque la ruta jacobea estaba inscrita desde 1993 y fue una ampliación, pero aun así ocupó turno.

3. ¿Cuántas candidaturas se pueden presentar cada año y qué valora la Unesco?

El sistema acaba de cambiar. Antes cada país podría presentar varias candidaturas —en 2019 solo llevó la del Paisaje Cultural del Risco Caído y los Espacios Sagrados de Montaña de Gran Canaria y consiguió la declaración—, pero desde el año que viene cada país (son 187) solo puede elevar una candidatura y de esas la Unesco solo estudiará 35. El organismo internacional suele primar a los países que tienen menos bienes declarados y a aquellos que tienen una menor renta per cápita, por el impacto económico positivo que tienen las distinciones. España es, tras Italia y China, el tercer país con más Bienes Mundiales (48) y su economía podría ser mucho mejor, pero de facto está en el G20.

4. ¿Cuáles serán las siguientes candidaturas de España y cuándo le tocará a Galicia?

Se prevé que el año que viene se presente la del Paseo del Prado y el Buen Retiro y que en 2021 sea el turno de la Ribeira Sacra, que abarca territorio de las provincias de Lugo y de Ourense. Al frente del comité científico de esta candidatura está la catedrática de Historia del Arte de la facultad de Humanidades de Lugo, Ana Goy, que es miembro de Icomos, el órgano asesor de la Unesco en España, y dirige el Centro de Estudos da Historia da Cidade de Lugo. En Galicia hay otras candidaturas gestándose en este momento, como la de las islas Cíes y Atlánticas, la de Ferrol Ciudad de la Ilustración y la de Ancares-Somiedo. Las tres están en la Lista Indicativa de España, que es la lista de bienes que el país tiene la intención de proponer. La Ribeira Sacra, por ejemplo, lleva varios años en ella. El casco histórico de Lugo todavía no aparece y de momento tampoco ningún otro de España.

5. ¿Qué se necesita para competir?

La profesora Goy, que estuvo al frente de la candidatura de la Torre de Hércules, cree que hay tres elementos clave. El primero e imprescindible es lograr demostrar ante la Unesco que el bien que se presenta tiene un valor universal excepcional. Y hay que demostrarlo con criterios científicos, recalca. Si la muralla de Lugo obtuvo ese reconocimiento en 2009 es porque es la única fortificación romana (con reconstrucciones posteriores) entera que queda en todo el mundo. Es básico también -asegura- que haya coordinación entre las administraciones públicas, al menos entre aquellas que necesariamente están involucradas en la candidatura, como el ministerio, la Xunta y el Concello. Deben estar todas a una y poner el mismo interés. Con partidos distintos en ellas, no siempre sucede. Ahí está el caso de las islas atlánticas, con la Xunta y el alcalde de Vigo enfrentados. Pero no es imposible. Las distinciones que ya obtuvo Lugo fueron en esas circunstancias. Por último, es importante la sensibilización y el apoyo social, aunque solo con este no llegue, opina Goy. Es importante —explica— porque la actitud que los ciudadanos tengan hacia el bien que se quiere declarar va a influir no solo en que esté en buenas condiciones para presentar la candidatura sino en que las mantenga en el tiempo. "Es importante que lo valoren, lo cuiden, lo protejan y lo den a conocer", afirma Goy. Y esto es aplicable igualmente para las instituciones públicas. Hay un cuarto factor determinante, que por obvio casi resulta innecesario mencionar: el bien que se presenta tiene que estar "maqueado".

6. ¿Cuánto tiempo lleva preparar una candidatura?

"En la Ribeira Sacra llevamos cinco años trabajando intensamente y si no se tuerce nada esperamos presentar la candidatura en el año 2021", resume su directora científica. El trabajo documental y de investigación es ingente, asegura. "Unesco pide muchísima información. Hay que justificar absolutamente todo. Por qué presentas una parte de la ciudad y no otra; cómo la vas a gestionar, cómo vas asegurar que no se pierda nada...", cita como botón de muestra.

7. ¿Tiene opciones el casco histórico de Lugo?

Goy cree que en las condiciones actuales es imposible responder a la pregunta e insiste en la obviedad de que el bien tiene que estar en perfectas condiciones. "Si el casco histórico se mejora, si todas las administraciones están de acuerdo y se esfuerzan en protegerlo y en dinamizarlo y si hay apoyo social, quizás podemos jugar el partido. A partir de ahí habrá que ponerse a trabajar. Hay que compararlo con los 1.121 bienes que ya tienen la declaración y ver en qué es excepcional el casco histórico de Lugo, y que no esté ya representado. Y eso hay que buscarlo, no aparece así porque sí. Acabamos de hacer la comparativa para la Ribeira Sacra y creo que ya sé donde tenemos una baza. Con el nivel de investigación sobre el casco histórico de Lugo que hay actualmente ni yo ni nadie puede decir qué lo puede hacer diferente, dónde estaría su excepcionalidad", explica.

8. ¿Qué consecuencias tiene la declaración?

La importancia para la economía de la ciudad, su estatus y hasta la autoestima de sus vecinos es objetiva. Desde la perspectiva del turismo, que hoy por hoy es probablemente el sector con más potencial, hay un antes y un después de la declaración de la muralla como Bien Mundial en 2000 y del Camino y la catedral en 2015. Los visitantes y los peregrinos que que recorren el Camino Primitivo y que inician la ruta en Lugo se han multiplicado. Actualmente hay varios proyectos hoteleros en marcha, por poner un ejemplo de la dinamización que supone. Se supone que las inversiones públicas también son mayores.

9. ¿Qué pasos ha dado Lugo de cara al nuevo reto?

Hay un acuerdo plenario para impulsar la candidatura. Hay el apoyo del Ministerio de Cultura, expresado por su titular en febrero durante una visita a Lugo. Hay respaldo social, como se está viendo con la campaña de firmas de El Progreso y con el paseo que llevó a cabo este jueves un guía turístico local, creador de un hashtag sobre el tema en las redes. Y hay una propuesta de convenio para encomendar trabajos al Centro de Estudos da Cidade. Falta, en palabras de Goy, "maquear" el casco histórico, que la Xunta inicie el expediente y que ni los intereses partidistas ni la escasez de inversiones y de gestión lastren el proyecto.

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