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Edificios antiguos y dotaciones sufren el abandono a la espera de su reconversión

Destrozos y pintadas en el interior del matadero municipal. XESÚS PONTE
Destrozos y pintadas en el interior del matadero municipal. XESÚS PONTE

Inmuebles como el antiguo pabellón de la Oje o la sede de la Cámara de Comercio lleva años cerrados al igual que instalaciones municipales que se deterioran como el cuartel de San Fernando, el matadero o la vieja Etap

LUGO. El cierre de algunos edificios públicos y privados en la ciudad ha provocado un deterioro que podría ser solucionado con la puesta en marcha de proyectos de rehabilitación o reconversión de su actividad. Sin embargo, la falta de presupuesto o de interés por parte de sus propietarios ha provocado que sufran un abandono evidente al que no parece que nadie le quiera poner remedio.

El caso más llamativo es el del cuartel de San Fernando, un edificio declarado BIC y del que es titular el Concello, administración que tenía la intención de cedérselo a la Xunta para la creación de un museo de la romanización de Galicia. La crisis y los recortes presupuestarios dejaron aparcado el proyecto, por lo que el deterioro del edificio se acrecentó en los últimos años, lo que obligó hace meses a realizar unas obras de mantenimiento que fueron sufragadas por ambas administraciones.

Los trabajos también incluyeron la demolición de las antiguas caballerizas y la lavandería del cuartel, unas construcciones posteriores que no estaban catalogadas y en cuyo solar se está ejecutando una nueva plaza. Mientras surgen nuevas ideas, como su conversión en colegio, el histórico edificio sigue esperando por una rehabilitación que no llega.

PABELLÓN DE LA OJE. Cerca del cuartel, junto a la sede de la Diputación, se encuentra el antiguo pabellón de la Oje, una instalación que lleva varias décadas cerrada y que ahora el BNG propone recuperar como polideportivo para la zona centro.

Los nacionalistas piden que se aclare la titularidad del edificio para rehabilitarlo y aprovecharlo como cancha. Este pabellón, que ahora se encuentra tapiado, fue construido en 1975 sobre unos terrenos privados que Falange Española había ocupado tras la Guerra Civil y que los herederos del propietario lograron recuperar tras la dictadura con un proceso judicial. La Diputación trató de adquirirlo durante la etapa en la presidencia de Luis Cordeiro, aunque no hubo acuerdo sobre el precio.

El portavoz del BNG, Rubén Arroxo, recuerda que este pabellón está situado en pleno centro, «onde non existe ningunha outra instalación deportiva cuberta», por lo que insta a las administraciones a llegar a un acuerdo con los propietarios para recuperar su uso público.

Aunque no lleva tanto tiempo cerrado, otro edificio privado, la sede de la Cámara de Comercio de Lugo, también muestra en su exterior signos evidentes de abandono mientras no hay un acuerdo para su venta y reconversión para otra actividad. El edificio está embargado tras una demanda por impagos presentada por 22 extrabajadores de la entidad, que son los que tienen que dar luz verde a cualquier opción de venta. De hecho, hace unos meses se frustó una operación por un montante de casi un millón de euros precisamente porque una de las demandantes no estaba de acuerdo con las condiciones. Sin embargo, la actual directiva de la Cámara admite que el paso del tiempo está devaluando el edificio.

El Concello de Lugo también tiene instalaciones que en su día desempeñaron servicios básicos para la ciudad y que tras su cierre están abandonadas a la espera de que se les dé un nuevo uso.

El BNG propone recuperar como polideportivo para la zona centro el antiguo pabellón de la Oje ubicado junto a la Diputación

Ocurre por ejemplo con la vieja estación potabilizadora de aguas de la carretera de Ombreiro, donde a pesar de que hay todavía operarios asignados a su mantenimiento, el Concello no acaba de encontrarle un destino. En 2011, meses antes de las elecciones municipales, los gobiernos socialistas del Concello y la Diputación llegaron a plantear a través de un plan director del Miño la creación de una escuela de pesca y un museo sobre los usos del agua en estas instalaciones e incluso se les asignó un presupuesto de 120.000 euros, aunque a día de hoy nada se sabe de aquella promesa electoral.

Tampoco se le buscó un nuevo destino a la vieja estación depuradora de aguas residuales, que dejó de funcionar en 2011. El PP denunció el pasado año que del interior desaparecieron piezas de repuesto y que se podía acceder sin control a la vieja planta.

En cambio, otro edificio del Concello que sí tuvo un proyecto de rehabilitación que se llegó a ejecutar para convertir la antigua fábrica de la luz en un museo lleva años paralizado debido a que su puesta en marcha está vinculada al aprovechamiento hidroeléctrico del río, cuyas obras están paralizadas.

Los antiguos hospitales tendrán una segunda vida tras su rehabilitación

La guardería del campus que no llegó a tener licencia se convertirá en un centro para personas con autismo

Administraciones y entidades sociales han llegado a acuerdos en los últimos años para dar una segunda vida a edificios públicos que llevaban años cerrados, entre los que destacan los que albergaron instalaciones sanitarias.

Así, el colectivo Aspnais logró tras un concurso público la cesión del Hospital de San José, donde en la actualidad acomete una profun da remodelación para convertirlo en su sede y residencia.

La Xunta también remitió este verano al Concello el proyecto para hacer el centro integral de salud en las instalaciones del Hospital Xeral y que tiene como objetivo reordenar los recursos sanitarios en la zona norte de la ciudad y reactivar la vida económica en el barrio de A Residencia. Quedan pendientes eso sí otros proyectos prometidos como la creación de una nueva comisaría de la Policía Nacional en estos terrenos.

Además, el INE está pendiente de obtener los permisos necesarios para abrir su nueva sede, que se ubica en el rehabilitado Hospital García Portela. Este edificio catalogado estuvo cerrado durante décadas e incluso estuvo a punto de acabar bajo la piqueta.

También la Diputación está rehabilitando dos pabellones del Fogar de Santa María, un edificio que también acogió en los años 30 el hospital provincial de Lugo, y donde pretende ubicar las oficinas de recaudación, las de cooperación con los concellos y la asesoría jurídica. Las obras está previsto que finalicen a finales de año.

Mientras, la guardería del campus promovida por la Diputación y que nunca llegó a abrir al no obtener licencia municipal va a ser convertida en un centro de atención para personas con autismo de la asociación Raiolas.

Otro ejemplo reciente de edificio público que ya tiene una nueva vida es el antiguo Hotel Miño que la Diputación remodeló para convertir en sede de la Uned.

 

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