Las discos ganan público en una Nochevieja que sube en gente y precios

Los empresarios del ocio nocturno prevén un buen Fin de Año en un mercado con más oferta de grandes salas y opciones muy variadas
Jóvenes brindan en Fin de Año en un pub. EP
photo_camera Jóvenes brindan en Fin de Año en un pub. EP

El ocio nocturno de Lugo está ya en plena pelea por la clientela de Nochevieja, en un año en el que la reserva de entradas para fiestas apunta a una consolidación tras la normalidad recuperada el año pasado e, incluso, a cierto incremento de clientes. Será, no obstante, más cara, ya que la mayoría de las entradas parten de los 45 euros y suben por tramos, resultando unos diez euros más caras que para recibir el 2023, y viene marcada también por el factor discoteca: estas salas se han convertido en una opción preferente para muchos jóvenes que antes tendían a concentrarse en las fiestas de los pubs, en especial los del centro.

Y es que se trata de un público que se mueve también por modas, y que esta vez se ha decantado en bloque por lugares como la Zouk, en el polígono de As Gándaras. "Ya tenemos todo vendido", explica su propietario, José Expósito, "incluidos los reservados. Siempre llenamos, pero con otro tipo de público, este año hay mucha gente joven, estudiantes y universitarios".

Facilita las cosas, claro, que haya dispuesto dentro del precio de la entrada el autobús de ida y el de vuelta, uno cada veinte minutos, y que en Lugo "falten locales grandes" como la Zouk, con aforo para más de mil personas y dos ambientes. El precio, 45 euros con barra libre para el primer tramo que se vendió y 55 para el segundo, con el reservado aparte.

La brecha que han abierto las discotecas puede explicarse por el hecho de que sus licencias les permiten cerrar dos horas más tarde que los pubs, pero también por el sensible aumento de la oferta de estos establecimientos en los últimos meses, ya que a las clásicas se han sumado otras como Lux Inferno, en la Ronda das Mercedes, o Panda, en Recatelo.

Y eso que esta última ha entrado en el circuito de la Nochevieja de la mano de los otros dos locales que gestiona Damián Carballo, los pubs del casco histórico Anagrama y Eggo. Por 45 euros en venta anticipada (más caras en la taquillas), los que elijan esta opción podrán disfrutar de los tres locales; eso sí, la barra libre solo es hasta las cinco, luego hay que pasar por caja. "Trabajamos con un público bastante similar en los tres", asegura Carballo, "así que hemos querido hacer una ruta para que la gente no tenga que estar toda la noche en el mismo local". La apuesta funciona, porque "pese a ser aún estas fechas, la gente está comprando y se ve que hay ganas".

Una opinión que comparte otro clásico del negocio del ocio nocturno, Juan Agra, portavoz de este sector en la Asociación de Hosteleros y propietario de dos de los lugares de referencia: Onda y Soho. "Tenemos muy buenas expectativas", comenta Agra, que también ha decidido repetir la división de oferta que tan bien le funcionó el año pasado: fiesta de todo incluido para la gente más joven en el Onda (a 45 euros en venta en primer tramo y 50 y 60 en los siguientes, según se vaya acercando el día 31 y quedando menos huecos), y entradas a 15 euros por dos consumiciones en el Soho, para un cliente de más edad y habitual, "que no quiere estar toda la noche en el mismo local".

Locales como Anagrama o Soho son también opciones para lucenses no tan jóvenes pero con ganas de fiesta, aunque según va aumentando la edad aumentan también quienes eligen, al igual que los más jóvenes, discotecas, si bien por diferentes motivos: por ejemplo, disfrutar y bailar sin demasiados agobios y de manera más tranquila. Dos nombres clásicos se sitúan en ese sector de la clientela: Exágono y Morango.

Esta última, propiedad también de José Expósito, también ha agotado las reservas y espera "un público de más edad a primera hora, y luego ya de mediana edad". El reservado iba a 15 euros en anticipada (20 en taquilla), pero sin barra libre.

Aarón Castro, propietario de la mítica Exágono, trabaja con menos apuros porque "aún es muy pronto para nuestro tipo de cliente", que busca más "una pista de baile con servicio de sala" que una discoteca como tal. Es por eso que las que antes se reservan son las mesas de pista, que salen este año al mismo precio que el anterior: 10 euros la entrada con consumición y 20 si se toman dos y además se reserva mesa.