Un digno final para las mascotas en Lugo

Manuel Pena dirige en As Gándaras Reino Animal, el primer tanatorio y crematorio de Lugo, que da soluciones tras la muerte de los animales domésticos y apoyo emocional a los dueños. La instalación cuenta con una sala de velatorio para despedir al animal y el dueño elige cremación individual o colectiva

Manuel Pena, a las puertas de Reino Animal, en As Gándaras. SEBAS SENANDE
photo_camera Manuel Pena, a las puertas de Reino Animal, en As Gándaras. SEBAS SENANDE

Manuel Pena vivió hace poco de cerca la angustia de una conocida a la que se le murió su mascota repentinamente un fin de semana. Además de a la pérdida de una perrita que era su principal compañía en la vida, la mujer, de elevada edad, se enfrentó al desconcierto de no saber qué hacer con el cuerpo del animal.

Manuel lo tenía ya claro y tenía su negocio en marcha, pero ese caso le hizo aún más evidente lo necesario que era en Lugo el servicio de tanatorio y crematorio animal que acaba de poner en marcha. 

La firma, Reino Animal, que funciona ya en el polígono de As Gándaras, es la primera de la provincia. Está arrancando y Manuel Pena dice que permite dar un final digno a las mascotas, que son figuras muy importantes para los dueños, recuerda. Son, además, miles los perros y gatos que viven en los hogares de los lucenses.

Así, el tanatorio animal que dirige da una respuesta emocional a los dueños, pero también un servicio que es imprescindible y que no es solo para perros o gatos. "Recibimos cualquier animal, desde cobayas a loros o una gallina, lo que la gente demande", dice Pena, que cuenta que a él no se le ha dado el caso pero que sabe de un crematorio animal que recibió una tarántula.

El servicio que ofrece es doble. El tanatorio cuenta con una sala de velatorio, donde se puede pasar un tiempo para despedir al animal. Y, a mayores, está el servicio de crematorio, que es clave para tratar los cuerpos de una forma "higiénica y ecológica".

Y la cremación va seguida de otros servicios. Los dueños pueden optar por una cremación individual o colectiva. La segunda es más económica, pero el propietario que opta por la cremación por separado de la mascota propia se lleva las cenizas del animal, junto con una plantilla en la que se ha grabado previamente la huella de la mascota.

Mucha gente, cuenta, quiere tener las cenizas en casa y, por ello, ofrece urnas variadas, muchas muy originales y que pasan por ser un adorno más de la casa, de modo que nadie que llegue de visita va a saber que allí están guardadas las cenizas de una mascota, cuenta Manuel Pena.

La cremación individual para un animal de 0 a 5 kilos ronda los 175 euros, mientras que en el caso de la incineración colectiva el coste baja a 40 euros, pero el dueño no se lleva las cenizas ni la huella.

"Enterrar es difícil y damos servicio de 24 horas para la recogida"

Reino Animal es el primer crematorio para mascotas de la provincia y eso hace que, ya solo por proximidad, el servicio sea más barato para los dueños, dice Pena. 

A mayores, la cremación es una solución ecológica y que facilita el proceso, ya que los enterramientos se han vuelto más complicados por el cambio legal.

Se puede enterrar a la mascota si se desea, pero primero hay que reunir muchos requisitos, empezando por lograr un certificado que acredite que el animal no murió por una enfermedad infecciosa. 

Después hay que enviar a Medio Ambiente una comunicación de dónde se pretende enterrar al animal y esperar una comprobación de que no se afecta, por ejemplo, a acuíferos, para lograr el permiso.

Es un proceso largo, que la gente lleva mal, afirma. Por la contra, detalla que él ofrece un servicio 24 horas de recogida para los propietarios. En el caso de que la muerte se produzca en una clínica veterinaria, la recogida es también rápida, indica. 

Esa rapidez evita casos como el de una familia que fue incapaz de entrar a una habitación durante todo un fin de semana porque estaba allí el cuerpo de su perro recién muerto, cuenta.