Dice adiós la panadería Raposo tras un siglo de actividad en A Ponte

La firma decidió echar el cierre a consecuencia del alza de precios de la energía y las harinas
la sede de panadería Raposo en A Ponte. XESÚS PONTE
photo_camera La sede de panadería Raposo en A Ponte. XESÚS PONTE

La panadería Raposo dice adiós después de un siglo de actividad. La firma, que ha sido uno de los emblemas de los obradores artesanos de la ciudad, echa el cierre al considerar insostenible el mantenimiento de la actividad en un momento en el que los costes de producción se han disparado, ya que el precio de la energía se ha multiplicado y lo mismo ha ocurrido con las harinas.

La firma, con un amplio mercado en Lugo, tuvo siempre el centro del negocio en el barrio de A Ponte, del que era casi un símbolo y el cierre vuelve a poner sobre la mesa la difícil situación que atraviesa el sector.

César Fieiras, que llevaba dos décadas al frente de la empresa, apuntaba este miércoles que desde hace meses los costes de producción superaban a los ingresos, generando una situación imposible de sortear de forma continuada, ya que llega un momento en el que no se pueden repercutir en los clientes las alzas de precios de producción.

Fieiras señalaba que se ha intentado durante meses hacer un sobreesfuerzo para sortear el problema que suponían los costes de producción disparados, pero que hay un momento en el que la situación deja de ser sostenible.

Desde hace meses los costes de producción superaban a los ingresos, generando una situación imposible de sortear de forma continuada

La despedida de Raposo vuelve a poner sobre la mesa la situación agónica del sector de la panadería artesana, que los empresarios denuncian desde hace meses. Las empresas llevan tiempo reclamando ayudas del Gobierno porque, advierten, con los actuales precios de la energía y de las harinas, está en peligro un modo de producción de calidad y también miles de empleos en todo el país,