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Cuatro décadas de mujeres policía

Un grupo de mujeres policía destinadas en la comisaría de la capital lucense. XESÚS PONTE
Un grupo de mujeres policía destinadas en la comisaría de la capital lucense. XESÚS PONTE
En 1979, 42 mujeres se incorporaron por primera vez a la Policía Nacional, aunque la comisaría lucense no tuvo presencia femenina hasta 2002. Las primeras que llegaron al cuerpo soportaron las miradas de asombro de los ciudadanos y el recelo de sus compañeros varones. Hoy son 32 en toda la provincia y se han ganado a pulso su espacio

Se incorporaron a la Policía Nacional hace 40 años, cuando la igualdad de género era una quimera y los uniformes parecían reservados a lo que entonces se consideraba —erróneamente— el sexo fuerte. Las primeras mujeres que llegaron al cuerpo tuvieron que romper estereotipos, esquivar críticas, derribar muros en su propio territorio y demostrar una valía que, cuatro décadas después, ya no se pone en entredicho.

Desde que la presencia femenina irrumpió en el CNP, en 1979, la comisaría lucense todavía tardaría 23 años más en incorporar mujeres a sus filas, ya que la primera policía que recaló en la ciudad —actualmente destinada en Luarca— no aterrizó en Lugo hasta 2002. Tres años después se incorporó Sonia A.V., que actualmente es inspectora jefa de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras. Para ella, al igual que para sus compañeras, los avances registrados en las últimas décadas son innegables. "Actualmente, en la Policía no hay diferencias entre hombres y mujeres. Ocupamos puestos prácticamente en todas las unidades y en el último ascenso a inspector jefe, de las 45 plazas que había, 11 las ocuparon mujeres", apunta.

Sonia A.V., inspectora: "Cada vez hay más mujeres en jefaturas. En el último ascenso a inspector jefe, las mujeres ocuparon 11 de 45 plazas"

María G.P. —que también se incorporó a la comisaría de la capital de 2005 y forma parte de la Brigada Provincial de Policía Judicial— comparte plenamente la opinión de la inspectora. "Hace 25 años, algún policía mayor no quería tener una compañera mujer e incluso le pedía a los jefes que lo pusieran con un hombre, pero ya no se dan esas situaciones. Ahora los compañeros nos tratan de igual a igual, y si hacen diferencias, es porque son excesivamente protectores con nosotras, pero no por rechazo".

Silvia R.R., subinspectora de la Brigada Provincial de Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV), recuerda que, hace años, a sus compañeros les preocupaba que patrullaran dos mujeres juntas. "Nos decían: ¿Pero vais a ir solas? Hasta que veían que podíamos hacer nuestro trabajo perfectamente. Aun así, la llegada de la mujer a la Policía le costó más asumirla a la sociedad que a los compañeros. Yo recuerdo que al principio la gente me miraba por la calle cuando iba de uniforme y no sabía el motivo. Hasta que mi compañero me dijo: es porque eres chica. No era habitual y llamaba la atención", indica.

Silvia R. R., de Delincuencia especializada: "Hace 20 años, la gente se giraba por la calle para mirarnos. Tardó más en adaptarse la sociedad que nuestros compañeros"

Poco a poco, la sociedad fue asumiendo que el trabajo policial no entiende de género y que las mujeres lo desempeñan con la misma diligencia que los varones, aunque las policías lucenses reconocen que todavía quedan algunos escollos por superar. "Cuando tienes una intervención en la calle", comenta María G.P., "algún detenido ve que eres mujer y trata de tensar un poco más la cuerda. En este sentido, no podemos bajar nunca la guardia, aunque por lo general nos tratan igual que a un hombre. Quizá se notan más las diferencias con ciudadanos de otras culturas. Cuando tenemos una actuación con personas marroquíes, por ejemplo, a los hombres les cuesta mucho hablar con una mujer policía y siempre se dirigen a los hombres".

Pero aunque a algunos sectores le cueste asumirlo, la llegada de la mujer a la Policía Nacional resultaba necesaria, incluso imprescindible, en un momento en el que algunos agentes continuaban preguntándole a las víctimas de violación si llevaban minifalda. Yolanda F.S., de la Brigada Provincial de Policía Judicial, considera que las mujeres son quizá más pertinaces a la hora de interrogar. "Siempre intentamos ir un poco más allá, aclararlo todo y no quedarnos con la primera impresión", comenta.

Yolanda F. S., de la Brigada Judicial: "Podemos tener más sensibilidad en algún aspecto, pero la experiencia te enseña a mantener siempre la imparcialidad"

Sin embargo, a pesar de que se les presupone más tacto y una mayor empatía con las víctimas en algunos delitos, a la hora de trabajar son antes policías que mujeres. "Podemos tener más sensibilidad en algún aspecto, pero la experiencia te enseña a mantener siempre la imparcialidad y a no quedarte nunca con una sola versión de los hechos", apunta.

Y además de policías, las agentes lucenses son hijas, madres, hermanas o esposas, una circunstancia difícil de compaginar con su profesión. Nuria G.M., de la Brigada de Policía Científica, reconoce que, en este aspecto, las cosas han evolucionado mucho en los últimos años, aunque todavía hay barreras que superar. "Aquí, en esta comisaría, tenemos flexibilidad y hay mucho compañerismo. Hoy los hombres también se implican con la familia y tanto los compañeros como los jefes entienden la situación. Pero aun así, conciliar es difícil y algunos puestos no son compatibles con una conciliación real", reconoce.

Las policías lucenses coinciden en que lo más satisfactorio de su trabajo es el agradecimiento de la ciudadanía, mientras que lo más duro es comunicarle a una familia un suceso grave. Y poniendo en una balanza pros y contras, todas ellas apoyarían que sus hijos e hijas quisieran seguir sus pasos y formar parte de la Policía Nacional. Referentes tienen, y además de órdago.

En la provincia de Lugo las mujeres son el 11,3% de toda la plantilla

La Policía Nacional suma actualmente 283 efectivos en toda la provincia lucense (183 en Lugo capital, 47 en Viveiro y 53 en Monforte), de los que el 11,3% son mujeres (24 en Lugo, 7 en Viveiro y 1 en Monforte de Lemos). A nivel nacional ya hay más de 9.000 mujeres en el CNP.

Puestos de alto rango
Actualmente, en todo el territorio nacional hay 7 comisarias principales, frente a 122 hombres con el rango más alto, y 24 comisarias, frente a 244 comisarios. Las mujeres del cuerpo reconocen avances, pero consideran que todavía resta un largo camino que recorrer para poder hablar de la igualdad total.

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