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El cuarto intento de nombrar jefe de Policía falla por una nueva baja

Policías locales, en la Praza Maior. XESÚS PONTE/AEP
Policías locales, en la Praza Maior. XESÚS PONTE/AEP

El cuerpo, que presiona por la nueva RPT, se queda sin mandos por retiros e incapacidades

LUGO. El cuarto intento de nombrar jefe de la Policía Local —de forma provisional, mientras no se cubre la plaza— también resultó fallido. El inspector Jesús Piñeiro, el único policía de la escala facultativa que quedaba por proponer, comunicó ayer al gobierno local, como es obligación, que se encuentra de baja médica, aunque ayer todavía no había recibido el decreto por el que se nombra jefe. Piñeiro estaba disfrutando de días de descanso y el gobierno decidió anulárselos ya que la Policía lleva varias semanas sin jefe y el titular, Manuel Méndez Novo, que se retira a finales de mes y ya está agotando los días de vacaciones, también informó de que está de baja cuando, antes que a Piñeiro, el gobierno le comunicó la suspensión del permiso. Previamente, otros dos inspectores rechazaron hacerse cargo del servicio. Uno de ellos llegó a aceptar y después, ante las presiones de compañeros, declinó y solicitó la jubilación y el otro informó de que está de baja cuando la alcaldesa le asignó el cometido mediante decreto. La regidora está recurriendo a la vía forzosa porque, a diferencia de otras ocasiones, Novo no dejó nombrado sustituto y porque Piñeiro, que es quien habitualmente ejercía como tal y además es el relevo natural y tiene el apoyo tanto de su sindicato (CSIF) como de otros, como CC.OO., rechazó hacerse cargo del cuerpo. La situación de este servicio es muy complicada, ya que la falta de cobertura de vacantes desde hace años y la avalancha de jubilaciones anticipadas que acaba de producirse hacen que la plantilla esté ya por debajo de los cien efectivos. Si a esto se suman bajas, cerca de veinte en este momento en esa situación, descansos y permisos, hay turnos con solo tres o cuatro agentes. Sin embargo, la Policía también estaría presionando por mejoras, como la subida salarial que implicaría la aprobación de la RPT y el cobro de refuerzos y noches pendientes de 2017 y 2018.

La regidora está recurriendo a la vía forzosa porque, a diferencia de otras ocasiones, Novo no dejó nombrado sustituto y porque Piñeiro, que es quien habitualmente ejercía como tal y además es el relevo natural y tiene el apoyo tanto de su sindicato (CSIF) como de otros, como CC.OO., rechazó hacerse cargo del cuerpo. La situación de este servicio es muy complicada, ya que la falta de cobertura de vacantes desde hace años y la avalancha de jubilaciones anticipadas que acaba de producirse hacen que la plantilla esté ya por debajo de los cien efectivos. Si a esto se suman bajas, cerca de veinte en este momento en esa situación, descansos y permisos, hay turnos con solo tres o cuatro agentes. Sin embargo, la Policía también estaría presionando por mejoras, como la subida salarial que implicaría la aprobación de la RPT y el cobro de refuerzos y noches pendientes de 2017 y 2018.

Un oficial o dirección externa como posibles opciones

En este momento se desconoce cuál es el plan del gobierno para atajar la crisis de mando que se vive en la Policía. Una de las opciones sería nombrar, también vía decreto, al oficial más antiguo. La Lei de Coordinación de Policía Local prevé que, en caso de ausencia o enfermedad del titular, se puede sustituir por otro funcionario de la misma categoría o, si no lo hay, de la inmediata inferior.

Otra opción sería recurrir a un mando externo, opción que tampoco parece fácil.

 

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