Condenados los socios de un club de alterne de Lugo y sus testaferros por alzamiento de bienes

Los dos dueños en 2013 de la sala Glamour, sita en Serra de Ancares, aceptaron un año de cárcel cada uno. Los encargados ficticios, que recibían 300 euros al mes, fueron condenados a 6 meses
Dos acusados acudieron a la Audiencia y los otros dos declararon por videoconferencia. EP
photo_camera Dos acusados acudieron a la Audiencia y los otros dos declararon por videoconferencia. EP

Los dos socios del club Glamour, al menos entre los años 2012 y 2013, aceptaron sendas penas de un año de prisión y multas de 2.160 euros como autores de un delito de alzamiento de bienes, ya que pusieron a testaferros al frente de sus negocios para evitar que les embargaran sus ingresos a consecuencia de sus deudas. Junto a estos dos acusados —con iniciales M.A.F.L. y A.D.R.— fueron juzgados además este martes los dos encargados ficticios, J.G.A. y M.I.S., quienes también reconocieron los hechos y aceptaron condenas de seis meses de prisión y multas de 900 euros. Tal y como quedó recogido en el escrito de acusación de la Fiscalía, en el año 2013, el acusado M.A.F.L. le debía 156.202 euros a la Agencia Tributaria, 199.108 euros a la Seguridad Social, 362 euros al Ayuntamiento de Ponferrada y 528 euros al Concello de O Corgo. Por su parte, A.D.G. tenía una deuda de 119.111 euros con la Agencia Tributaria.

Por este motivo, los dos acusados, "conscientes de que los ingresos que tuvieran por cualquier actividad podían resultar embargados", decidieron poner al frente de los establecimientos que regentaban a otras personas de confianza que no tuvieran ningún tipo de deuda con las administraciones públicas. Así, en septiembre de 2013, los propietarios del club disolvieron la sociedad y dieron de alta al acusado J.G.A. como empresario individual al frente del negocio. Sin embargo, este último no llegó a realizar función alguna dentro del club y le firmó un poder de representación a M.A.F.L. que seguía regentando completamente el local junto a su socio. El ministerio público explica que el testaferro participaba en esta actividad "de forma consciente y voluntaria", a cambio de que le pagaran la cuota de la Seguridad Social y le dieran 300 euros mensuales.

En esas fechas, el acusado A.D.R. también era propietario del club Cisne, sito en la localidad pontevedresa de Porriño. El hombre puso al frente del negocio a otro testaferro, M.I.S., quien también participó en la trama de forma "consciente y voluntaria". Por estos hechos, los dos socios fueron acusados de un delito de alzamiento de bienes, en concepto de autores, y el ministerio público solicitó para ellos una condena de cuatro años de prisión y multas de 6.000 euros. Los testaferros fueron acusados del mismo delito, en concepto de cooperadores necesarios, y afrontaban penas de dos años de cárcel y 4.500 euros de multa. Finalmente, el juicio no llegó a celebrarse porque las partes llegaron a un acuerdo de conformidad.

El ministerio público reconoció que concurría en este caso la atenuante de dilaciones indebidas, ya que la causa se inició en 2013 y estuvo parada en diferentes periodos de tiempo. De hecho, la Agencia Tributaria no le remitió a la Fiscalía los informes solicitados hasta 2020. Así, la acusación rebajó su petición y los acusados aceptaron penas de un año y de seis meses de cárcel.