Condenado un menor que violó a una chica en el piso de acogida

El agresor, de 17 años, abordó a la víctima, de 15, cuando estaba sola en su habitación. La Xunta tendrá que indemnizar a la chica en 3.000 euros, ya que el joven estaba bajo su tutela
                      El chico fue condenado por Menores, en la sede de Amando Durán.
photo_camera El chico fue condenado por Menores, en la sede de Amando Durán. AEP

Un menor fue condenado a 16 meses de internamiento y otros cuatro de libertad vigilada por violar a una compañera en el piso de acogida en el ambos residían. El juez le impuso también al acusado la obligación de indemnizar a la víctima en 3.000 euros por daño moral, una cantidad de la que tendrá que responder la Xunta de Galicia, ya que el joven se encontraba bajo su tutela.

La sentencia, dictada por el juzgado de Menores de Lugo, considera probado que sobre las siete y media de la tarde del 11 de septiembre de 2021, el acusado, que tenía 17 años, ser dirigió a la habitación de una compañera de piso, de 15 años, que estaba sentada en su mesa de estudio, utilizando su ordenador.

Al ver al chico, la joven se levantó y ambos empezaron una conversación. Sin embargo, de forma repentina, el acusado le dio un beso a la menor y ella le pidió que parase, al mismo tiempo que se daba la vuelta para dirigirse a su mesa y seguir usando el ordenador. En ese momento, cuando la joven ya le estaba dando la espalda, el acusado la agarró por las muñecas y la puso contra el escritorio.

La víctima compartía habitación en el centro con la novia del agresor 

La menor le volvió a pedir que parase y le dijo que no quería hacer nada con él, pero el joven, "con evidente ánimo libidinoso", le bajó el pantalón y la ropa interior, a la vez que le decía que "le iba a gustar". Acto seguido, le bajó la ropa y la violó. La víctima logró que el agresor parase cuando le dijo que se estaba acercando alguien a la habitación.

Por estos hechos, el juzgado de Menores condenó al chico como autor de un delito de abuso sexual a menor de 16 años. Sin embargo, el letrado de la defensa recurrió el fallo ante la Audiencia Provincial de Lugo, alegando que no había elementos médicos o biológicos que confirmaran la violación y que nadie en el centro había escuchado nada.

VERSIÓN CREÍBLE. La sala revisó el fallo y confirmó la pena al considerar "totalmente creíble la versión de la víctima". El tribunal explica que la menor no tenía intención de denunciar y que fue la directora del centro quien lo hizo cuando la joven le comentó casualmente a un educador lo que había pasado. "Cuando hablaron de varios comportamientos reprochables del chico con su novia y con su madre, la chica le manifestó al educador, dentro de ese contexto, lo que le había hecho a ella", explica.

La joven señaló que había tardado en contarlo porque no quería que se enterase su familia y porque, además, compartía habitación en el centro con la novia del agresor y no quería represalias. "Así, habiendo pasado un mes desde la fecha de los hechos hasta la denuncia, es lógico que no existan elementos médicos o biológicos", apunta la Audiencia Provincial.

El alto tribunal provincial recuerda también que la víctima reconoció que en el momento de la agresión se quedó "callada y quieta", por lo que es normal que nadie oyese nada de lo que estaba pasando en ese momento. Con estos argumentos, el tribunal confirmó la pena que le había impuesto el juzgado de Menores.